EL ASALTO A LA RAZÓN: La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler – Lukács (trad. Wenceslao Roces)
SOBRE EL IRRACIONALISMO COMO FENÓMENO INTERNACIONAL
“El desprecio del entendimiento y la razón, la glorificación lisa y llana de la intuición, la teoría aristocrática del conocimiento, la repulsa del progreso social, la mitomanía, etc., son otros tantos motivos que podemos descubrir sin dificultad, sobre poco más o menos, en todo irracionalista.”
“Para los hegelianos, la filosofía alemana termina con Hegel; para los neokantianos culmina con Kant, y el desconcierto llevado a ella por sus sucesores sólo puede superarse con el retorno al filósofo de Königsberg. Eduard von Hartmann trata de llegar a una ‘síntesis’ de Hegel y el irracionalismo (el Schelling de la última época y Schopenhauer), y así sucesivamente.”
“Hay un libro reciente en que se hace, por lo menos, un intento de penetrar en la problemática de la trayectoria filosófica alemana: nos referimos a la documentada obra de K. Löwith titulada Von Hegel zu Nietzsche. En ella se intenta por vez primera, en la historia burguesa de la filosofía alemana, [pedante classificar tudo que não é ‘totalmente concorde com meu espectro’ como burguês] incorporar orgánicamente a la trayectoria histórica la disolución del hegelianismo y la filosofía del joven Marx. § Pero el solo hecho de que el autor de este libro haga culminar el proceso en Nietzsche —y no precisamente para desenmascarar lo que en él se encierra— demuestra claramente que no comprende los problemas reales del período estudiado y que, allí donde da de bruces con ellos, los vuelve decididamente del revés.”
“El auge imperialista del irracionalismo revela de un modo muy palmario el papel dirigente de Alemania en este terreno. Y, al decir esto, nos referimos, naturalmente, a Nietzsche, que se convirtió en modelo y guía de la reacción filosófica irracionalista, tanto en cuanto al contenido como en cuánto al método, desde los Estados Unidos hasta la Rusia zarista, habiendo llegado a adquirir una influencia con la que no puede compararse ni de lejos ningún otro ideólogo de la reacción. Más tarde, fue Spengler el modelo internacional de las concepciones irracionalistas en lo tocante a la filosofía de la historia, hasta llegar a Toynbee. Heidegger, por su parte, es el guía del existencialismo francés, habiendo llegado a influir decisivamente, ya desde mucho antes, en Ortega y Gasset y ejerciendo una influencia cada vez más profunda y peligrosa sobre el pensamiento burgués de América, etc., etc.”
“En una palabra, Croce crea un ‘sistema’ del irracionalismo apto para el uso decadente burgués del parasitismo en el período imperialista. Claro está que este irracionalismo fue considerado como insuficiente por parte de la extrema reacción, ya antes de la primera Guerra Mundial, como lo demuestra la oposición de derecha contra Croce por parte de Papini y otros. Y es muy significativo —como contraste con Alemania— que este irracionalismo liberal-reaccionario de Croce haya podido mantenerse hasta hoy como una de las ideologías, predominantes de Italia.”
“Mientras que Croce continúa aparentemente las tradiciones de Hegel (y de Vico), para encauzarlas en realidad hacia el irracionalismo, James declara una guerra abierta a estas tradiciones de los países anglosajones.”
“La mitomanía no se manifiesta nunca en James con un contenido tan claro como en un Nietzsche, por ejemplo, quien en su teoría del conocimiento y en su ética revela, por lo demás, muchos rasgos pragmáticos, pero el norteamericano sienta uña base epistemológica y hasta proclama un deber moral que permite y obliga a todos los Babbits¹ a crear o aceptar en todos los órdenes de la vida los mitos que les convengan para su uso personal, los que más útiles les parezcan: el pragmatismo se encarga de tranquilizar, en este punto, su conciencia intelectual. Por su misma carencia de contenido y su superficialidad, el pragmatismo es una especie de bazar de ideologías, el que necesitaba cabalmente la Norteamérica de la anteguerra con su perspectiva de una prosperidad y una seguridad ilimitadas.”
¹ Sinclair Lewis, Babbitt
“la obra de Bergson radica en haber descubierto una imagen del mundo que, por debajo de la cautivadora apariencia de una movilidad viva, viene a restaurar en realidad el estatismo reaccionario.”
“Mientras que la mayoría de los anteriores ideólogos reaccionarios de Francia dirigían casi siempre estos tiros en nombre del realismo y el ultramontanismo, lo que los condenaba de antemano a influir solamente en los círculos decididamente reaccionarios, la filosofía bergsoniana apela ahora también a los intelectuales descontentos de la corrupción capitalista de la Tercera República que comienzan a orientarse también, en la izquierda, hacia el socialismo.”
“En este sentido, podemos decir que Bergson ejerció en Francia, durante el período de crisis, a finales del siglo XIX y comienzos del XX (affaire Dreyfus, etc.), una influencia semejante a la de Nietzsche en Alemania, por los días de la derogación de la ley contra los socialistas. La diferencia estriba también aquí en que la filosofía irracionalista de la vida de Nietzsche era un llamamiento franco a la actividad antiimperialista reaccionaria, antidemocrática y antisocialista, mientras que Bergson no proclamaba abiertamente estas metas, sino que se limitaba a predicarlas bajo una forma ideológica general, y hasta adoptando una posición neutralista.”
“El tardío desarrollo del capitalismo alemán y la instauración de la unidad nacional bajo la forma reaccionario-aristocrática del imperio bismarckiano trajeron, incluso, como consecuencia el que la sociología, como ciencia típica del período apologético de la burguesía, sólo pudiera imponerse en Alemania a duras penas, después de vencer los grandes obstáculos interpuestos en su camino por la ideología de los vestigios feudales.”
“La deseconomización de la sociología entraña, al mismo tiempo, su deshistorización: de este modo, pueden los criterios determinantes de la sociedad capitalista —expuestos bajo una deformación apologética— presentarse como categorías ‘eternas’ de toda sociedad en general. Y no creemos que valga la pena pararse a demostrar que semejante metodología no persigue otro fin que el de hacer ver, directa o indirectamente, la imposibilidad del socialismo y de toda revolución.”
“Entre la muchedumbre temática casi inabarcable de la sociología occidental, destacaremos aquí solamente dos motivos, muy importantes para el desarrollo filosófico. Uno de ellos determina la aparición de una ciencia especial, la ‘psicología de las masas’. Su representante más caracterizado, Le Bon, contrapone, brevemente resumido su pensamiento, la psicología de la masa, como la de lo puramente instintivo y bárbaro de la racionalidad, al pensamiento civilizado del individuo. Por tanto, cuanto más influyan las masas en la vida pública, más en peligro se hallarán los resultados del desarrollo cultural de la humanidad. Y, al paso que estas doctrinas llaman a la lucha contra la democracia y el socialismo en nombre de la ciencia, otro destacado sociólogo del período imperialista, Pareto, entona un himno consolatorio inspirado en la misma sociología. Si la historia de todos los cambios sociales —diremos, resumiendo también muy someramente su pensamiento— no es más que el relevo de una élite vieja por otra nueva, podemos llegar a la conclusión de que los fundamentos ‘eternos’ de la sociedad capitalista están sociológicamente a salvo y no hay ni que hablar de un tipo fundamentalmente nuevo de la sociedad, de la sociedad socialista.”
“Una posición especial ocupa en la filosofía y la sociología occidentales G. Sorel. Lenin le llamó una vez, de pasada, ‘el conocido confusionista’. Y con toda razón. En él se mezclan y confunden, en efecto, las premisas y las conclusiones más burdamente contradictorias entre sí.” “Acepta, tanto en el terreno económico como en el filosófico, la revisión bernsteiniana de Marx.”
“Por eso, cuando su odio y su desprecio pugnan por cobrar expresión, el resultado no puede ser otro que un salto irracionalista a lo totalmente desconocido, a la nada pura. Lo que Sorel llama ‘proletario’ no es más que la negación abstracta de todo lo burgués, sin contenido concreto alguno.” “La intuición bergsoniana, el irracionalismo de la durée réelle, cobra en él, por tanto, el acento de una utopía de la más acabada desesperación. Y esta carencia abstracta de todo contenido se expresa, cabalmente, en el mito soreliano [da greve geral].”
“el mito sin contenido forjado por él, se halla totalmente al margen de la realidad social tangible, y no es otra cosa que un salto estático al reino de la nada.”
“Y si el realismo de Sorel no fue más que un episodio, no cabe duda de que no puede considerarse ya como algo puramente episódico el que, al producirse la gran crisis revolucionaria, al final de la primera Guerra Mundial, pudiera este confusionista entusiasmarse simultáneamente por un Lenin, un Mussolini y un Ebert.” “El mito de Sorel es algo tan exclusivamente emocional y carente de contenido, que podía convertirse sin esfuerzo alguno en el mito demagógicamente explotado por el fascismo. Cuando Mussolini dice: ‘Hemos creado nuestro mito. El mito es una fe, una pasión. No es necesario que sea una realidad. Lo que le infunde realidad es el hecho de que estimula, da fe e inculca valor’, estamos oyendo hablar al mismo Sorel”
CAPÍTULO I. ACERCA DE ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL DESARROLLO HISTÓRICO DE ALEMANIA
“La idea de que el movimiento religioso de la Reforma se halla íntimamente relacionado con el proceso histórico del capitalismo no es, ni mucho menos, patrimonio exclusivo de los marxistas, sino que constituye moneda circulante y hasta un lugar común entre los sociólogos burgueses, desde Max Weber y Troeltsch. Sin embargo, la forma occidental, calvinista de la Reforma se convirtió en bandera de las primeras grandes revoluciones burguesas, las de Holanda e Inglaterra, en la ideología predominante del primer período del auge capitalista, al paso que, en Alemania, al imponerse el luteranismo, predicó y transfiguró religiosamente la sumisión al absolutismo de los pequeños Estados, dando un fondo espiritual, una base moral, al atraso económico, social y cultural de Alemania.”
“El particularismo puramente feudal fue sustituido por un feudalismo modernizado: los pequeños príncipes, como vencedores y usufructuarios de las luchas de clases, fueron los encargados de estabilizar la desmembración de Alemania.”
“Los poderosos Estados nacionales (España, Francia, Inglaterra), la dinastía de los Habsburgos en Austria, de vez en cuando, transitoriamente, algunas grandes potencias incipientes como Suecia y, desde el siglo XVIII, la Rusia zarista, disponen a su antojo acerca de los destinos del pueblo alemán. Y, como Alemania, objetivo de la política de estos países, es, al mismo tiempo, un botín útil para ellos, procuran mantener la desmembración nacional del país.”
“Napoleón logró encontrar partidarios y aliados en el occidente y el sur de Alemania, y en parte también en la Alemania central (en Sajorna). Y se dio cuenta de que esta alianza —la Confederación del Rin— sólo podría llegar a adquirir cierta vitalidad a condición de que se encauzase, por lo menos, la liquidación del feudalismo en los Estados adheridos a ella. Esta obra se lleva a cabo, en efecto, en gran escala, en los territorios del Rin, y en proporciones mucho más modestas en los demás Estados de la Confederación renana.”
“Pero, como el poder de Napoleón no bastaba para convertir a toda Alemania en una dependencia del Imperio francés, lo único que con ello se consiguió fue acentuar y ahondar todavía más la desmembración nacional. Los extensos sectores del pueblo sentían la dominación napoleónica como una humillante opresión extranjera, contra la que se desató, sobre todo en Prusia, un movimiento popular de carácter nacional, que culminó en las llamadas guerras de liberación.”
“Los ideólogos progresivos más descollantes de la época, sobre todo un Goethe y un Hegel, no recatan sus simpatías por la unificación napoleónica de Alemania, por la liquidación de los vestigios feudales a cargo de Francia. Y a la problemática interior de semejante concepción responde el hecho de que el concepto de nación palidezca, en estos pensadores, hasta convertirse en un concepto puramente cultural, como se revela con mayor claridad que en ningún otro lugar en la Fenomenología del espíritu.”
“Fácilmente se comprende que, al plantearse de otro modo el problema central de la revolución democrático-burguesa en Alemania, tenía que traer consigo todo un cúmulo de circunstancias desfavorables. La revolución alemana veíase obligada a arrancar de cuajo instituciones que en Francia, por ejemplo, habían ido siendo minadas y socavadas por varios siglos de luchas de clases; y tenía que instaurar de golpe, de la noche a la mañana, órganos e instituciones nacionales que en Inglaterra o en Rusia habían sido producto de un proceso histórico de varios siglos de duración.”
“La existencia especial de Prusia constituyó siempre, objetivamente, el mayor de los obstáculos para la verdadera unidad nacional y, sin embargo, esta unidad se lleva a cabo gracias a las bayonetas prusianas. Y, desde las guerras de liberación hasta la creación del Imperio alemán, no dejó de torturar a los revolucionarios burgueses la pregunta desconcertante y desorientadora de si la unidad nacional se alcanzaría con ayuda del poder militar de Prusia o, por el contrario, mediante su destrucción.” “para ciertos sectores decisivos de la burguesía alemana, especialmente para la de Prusia, ofrecíase el camino más cómodo del compromiso de clases, que permitía sustraerse a las consecuencias plebeyas extremas de la revolución democrático-burguesa y les brindaba, por tanto, la posibilidad de alcanzar sus objetivos económicos sin necesidad de revolución, aunque fuese a costa de renunciar a la hegemonía política en el nuevo Estado.”
“el postulado de la unidad nacional como problema central de la revolución burguesa presupone por parte de las masas plebeyas un grado de conciencia y de sensibilidad mucho más alto que el problema campesino, por ejemplo, en el que saltan incomparablemente más a la vista las contradicciones económicas entre las diversas clases”
“La posibilidad de que el patriotismo revolucionario se trueque en chovinismo contrarrevolucionario es más factible aquí que en otras transformaciones democrático-burguesas”
“Y huelga decir que siempre se encuentran pretextos plausibles para mantener a las masas, incluso a veces a las masas de sentimientos democrático-revolucionarios, alejadas de estas decisiones de ‘política exterior’, envolviéndolas en las redes de un ciego chovinismo (francofobia de 1870).” Resta claro que para a burguesia alemã (prussiana e de outros estados futuramente alemães), era prioritária a criação da Alemanha, à solidariedade internacional da burguesia, fortalecendo assim as relações do Capital.
“La Renania, la región más adelantada de Alemania tanto en lo económico como en lo social, aunque formaba parte de Prusia, constituía una especie de cuerpo extraño dentro de ella, se hallaba lejos del centro de las decisiones políticas, del Berlín cortesano y pequeño-burgués y, habiendo destruido allí la dominación napoleónica los últimos restos del feudalismo, se movía por intereses inmediatos muy distintos de los que animaban a las partes rezagadas de la verdadera Prusia, que seguía conservando su estructura marcadamente feudal.”
“La Asamblea Nacional celebraba sus sesiones en Francfort, Colonia era el centro de la democracia revolucionaria. Las luchas decisivas libradas en Berlín y en Viena seguían un curso espontáneo, carentes de una clara dirección ideológica, y después de las derrotas infligidas al movimiento democrático en las capitales, no resultó difícil aplastar también, una por una, las acciones que surgieron en Dresde, en el Palatinado, en Basilea y en otros lugares.”
“También Federico Guillermo IV era austrófilo, sentía mayor entusiasmo por Austria que por su propio Estado; y, sin embargo, bajo su reinado, siguió inconteniblemente su curso la fusión de intereses de los Estados alemanes, con excepción de Austria, con Prusia. Aunque después de 1851 los Estados del centro de Alemania habrían destruido de buena gana a Prusia, ninguno se atrevió a hacer saltar la Liga aduanera, pues ya no podían deshacerse de estos lazos.” Treitschke
“Y esta situación, nacida del retraso en el desarrollo capitalista de Alemania, donde existía ya un proletariado que actuaba por su cuenta, pero que no estaba aún en condiciones de influir decisivamente en los acontecimientos (como el de Rusia en 1917), vino a complicarse todavía más con la influencia de los acontecimientos internacionales de la lucha de clases. Aunque la revolución de Febrero en París ayudó, de una parte, a desencadenar la revolución en Berlín y en Viena, de otra parte la enconada lucha de clases que allí se libraba entre la burguesía y el proletariado asustaba a la burguesía alemana y contribuía con ello a acelerar decididamente la tendencia a la transacción con los ‘viejos poderes’” “Faltó aquí, desde el primer momento, aquella irresistible unidad del pueblo antifeudal que había dado su empuje a la Revolución francesa” “Podemos decir que el año de 1848 fue el 1789 de los alemanes; sin embargo, la correlación entre la burguesía y las clases bajas de Alemania correspondía más bien a las condiciones francesas de 1830 y 1848 que a las de 1789.”
“En la Revolución francesa, sobre todo, asistimos a una trayectoria que va hasta los límites extremos de la pura democracia burguesa (1793-94); la lucha contra el radicalismo plebeyo de izquierda significa, por tanto, simplemente la reacción contra el intento de llevar la revolución más allá de dichos límites.” “En Alemania, por el contrario, y no sólo en 1848, sino también en 1918, la lucha inicial contra el radicalismo democrático-proletario de izquierda muestra la tendencia a dejar en pie, intacto o con reformas no esenciales y puramente externas, todo lo posible del viejo orden, bajo las formas de la democracia engendrada por la revolución.”
“‘absorción de Prusia en el seno de Alemania’ o ‘prusianización de Alemania’. La derrota de la revolución de 1848 hizo que ambos problemas se resolvieran en el segundo sentido.”
“En Francia, el bonapartismo es un retroceso reaccionario, al comienzo del cual aparece la derrota de Junio del proletariado francés, cuyo ignominioso descalabro habrá de conducir, más tarde, a la gloriosa Comuna de 1871. Y, con la Tercera República, Francia se encamina de nuevo por los derroteros normales del desarrollo democrático-burgués. La Alemania bismarckiana es, en muchos aspectos, como certeramente señala Engels, una copia de la Francia bonapartista. Pero el propio Engels hace constar, al mismo tiempo, categóricamente, que la ‘monarquía bonapartista’, en Prusia y Alemania, representó objetivamente un progreso con respecto a la situación anterior a 1848, puesto que, dentro de los marcos de aquel régimen, se veían satisfechas las exigencias económicas de la burguesía, abriéndose más anchos cauces al desarrollo de las fuerzas productivas. Ahora bien, estos progresos económicos se lograron sin que mediara una revolución burguesa victoriosa”
“El pueblo más gobernable del mundo son los alemanes…, en el sentido de un pueblo activo y dinámico, con una habilidad y una inteligencia superiores en general a lo corriente y con una tendencia crítica bastante desarrollada para todo lo que sea razonar; pueblo, sin embargo, que, en lo tocante a los asuntos públicos, no está habituado, ni tampoco lo quiere, a obrar espontáneamente sin las órdenes de la superioridad o en contra de ellas y que, por tanto, se siente perfectamente ensamblado y casi actúa bajo la dirección de la autoridad como si obrase por su propia voluntad colectiva. Y esta aptitud para dejarse organizar, unida a aquellas excelentes cualidades, ofrece en realidad un material extraordinariamente bueno para cualquier organización, pero sobre todo para la de tipo más puro que es la militar.” Hugo Preuss
“La ‘política realista’ y sin principios de Bismarck contribuyó en mucho, con sus éxitos iniciales (hasta la fundación del Imperio), al desarrollo de este irracionalismo; la esterilidad y los fracasos de la política bismarckiana de allí en adelante se consideran como una ‘tragedia’ irracional, cuando no se las convierte por arte de magia en otros tantos éxitos, logrados mediante el aprovechamiento ‘genial’ de ‘constelaciones’ irracionales por el ‘genio’ del ‘político realista’. El período del imperialismo alemán franco y descarado del reinado de Guillermo II es explicado por sus adoradores como obra de la ‘genial personalidad’ del emperador y por sus críticos como resultado de la desaparición de Bismarck sin haber dejado un sucesor digno de él.”
“Cierto es que ya entonces nació también —en el romanticismo y en sus productos accesorios— aquella idealización del atraso alemán que, para defender esta posición, se veía obligada a interpretar de un modo radicalmente irracional la marcha del mundo, combatiendo el concepto del progreso como una concepción supuestamente superficial, trivial y errónea. Nadie fue tan allá, en este punto, como Schopenhauer; y ello explica la falta total de influencia de este filósofo antes de 1848 y la influencia mundial alcanzada por él, después de derrotada dicha revolución.”
“en el período imperialista, vemos cómo el capitalismo alemán deja atrás al inglés, que hasta ahora marchaba a la cabeza en Europa; y Alemania se convierte —junto a los Estados Unidos— en el país capitalista más desarrollado y típico del mundo. Pero, a la par con ello, se afianza, como hemos visto, su estructura social y política democráticamente atrasada (régimen agrario, pseudoparlamentarismo, ‘gobierno personal’ del emperador, supervivencias del régimen territorial de los pequeños Estados, etc.).”
“Lassalle, con quien comenzó el movimiento de masas de la clase obrera alemana después de la revolución de 1848, se hallaba ganado por la influencia ideológica de la tendencia bonapartista imperante, en un grado mucho mayor que el que registran las historias del movimiento obrero de Alemania.”
“Al convertirse Alemania en una gran potencia capitalista, el reparto del mundo colonial tocaba ya a su fin, lo que hacía que la Alemania imperialista, si quería llegar a adquirir un imperio colonial a tono con su poderío económico, sólo pudiera lograrlo por medio de la agresión, arrebatando a otros sus colonias.”
“Una mezcla característica de una actitud crítica certera y tendencias confusas y reaccionarias podemos observarla también en Bernard Shaw. Pero la amalgama más complicada de estas tendencias y la más influyente, durante algún tiempo, la personifica G. Sorel, el ideólogo del sindicalismo.”
“Y también en Thomas Mann podemos observar, mutatis mutandis, una tendencia parecida. En sus Reflexiones de un apolítico, los aspectos legítimos de esa crítica de la democracia burguesa aparecen todavía encubiertos y desfigurados por un anticapitalismo romántico a la alemana. Cuando, ya en el período de Weimar, Thomas Mann se orienta realmente por el camino democrático, vemos cómo su actitud escéptica ante la democracia burguesa occidental comienza a producir frutos sazonados en su obra, por ejemplo, en la figura de Settembrini en La montaña mágica, en la que la crítica irónica de la típica limitación de horizontes de la democracia burguesa y de su incapacidad total para resolver los problemas fundamentales de la sociedad moderna, se combina con la constante afirmación del relativo sentido progresivo de Settembrini, en comparación con las ideas mistificadoras prefascistas de Naphta y con la inercia política de Hans Castorp.”
“El hundimiento del sistema guillermino en la primera Guerra Mundial imperialista y la instauración de la república de Weimar no traen tampoco consigo ningún cambio radical en cuanto a la democratización de Alemania ni en cuanto a la creación de tradiciones democráticas profundamente arraigadas en las grandes masas, aun fuera del proletariado con conciencia de clase. En primer lugar, esta democratización política del país no se debe tanto a la plenitud interior de las fuerzas del pueblo como a un descalabro militar; amplios círculos de la burguesía alemana aceptan la república y la democracia, en parte como algo inevitable y forzoso, y en parte porque esperan de ellas ventajas de orden político exterior, condiciones de paz más favorables logradas con ayuda de Wilson, etc.”
“De aquí que la república de Weimar fuese, en lo esencial, una república sin republicanos, una democracia sin demócratas, como lo había sido —claro está que en circunstancias históricas completamente distintas— la república francesa entre los años 1848 y 1851.”
“En estas circunstancias, nada tiene de extraño que las masas populares, que, como hemos visto, no habían recibido nunca una educación democrática y en las que la tradición democrática no tenía la menor raíz, se sintieran en seguida profundamente desengañadas de la democracia y se apartaran relativamente pronto de ella. Y este proceso se aceleró y ahondó de un modo especial, porque la democracia de Weimar se vio obligada a aceptar y a llevar a la práctica la más profunda humillación nacional sufrida por Alemania desde los tiempos napoleónicos, la paz imperialista de Versalles. Para las masas populares, no educadas en la democracia, la república de Weimar era, pues, el órgano ejecutivo de esta humillación nacional, en contraste con los tiempos de grandeza y expansión nacional, que iban unidos para ellas a los nombres de Federico II de Prusia, Blücher y Moltke, es decir, a los recuerdos monárquicos y autocráticos.”
“No obstante todo esto, es un hecho que las intentonas descaradas de restauración de la monarquía de los Hohenzollern fracasaron (revuelta de Kapp, en 1920). El partido que encabezaba esta restauración del partido ‘nacional-alemán’, no llegó a convertirse nunca en un partido de masas verdaderamente grande y decisivo, a pesar de que sus representantes seguían conservando la mayoría de sus puestos en la administración civil y militar, al amparo de las tendencias antiproletarias y antirrevolucionarias de la república de Weimar.”
“Se trata, pues, de esbozar en estas consideraciones preliminares los rasgos ideológico-sociales que hicieron posible la cruzada triunfal del fascismo en Alemania, de un modo tan vergonzosamente rápido y más vergonzoso todavía por lo duradero; de señalar brevemente cómo el fascismo alemán brotó, bajo la acción de una cierta necesidad, de la trayectoria anterior del país, apuntando al mismo tiempo en qué consisten sus cualidades específicamente nuevas y por qué, al mismo tiempo, estas características nuevas no representaban, en realidad, más que una exaltación cualitativa de tendencias ya existentes con anterioridad.”
“En los sectores de ideas revolucionarias, de izquierda, de la clase obrera, sobre todo, va afianzándose una actitud de hostilidad frente al sistema weimariano, que se plasma al caer asesinados los más grandes héroes del movimiento revolucionario alemán, Carlos Liebknecht y Rosa Luxemburg.”
“Claro está que, dada la especial receptividad de la burguesía alemana para todo lo que fuese irracionalismo, en la época que media entre las dos guerras mundiales, tenía que contribuir no poco a ‘educarlo’ en este sentido el irracionalismo tradicional. Pero, si queremos comprender socialmente la difusión vehemente y en masa de la nueva variedad, de la variedad fascista del irracionalismo, tenemos que fijarnos en algunos nuevos fenómenos ideológico-sociales.”
“Y es precisamente en este sector de gentes, que han recibido del reformismo su educación teórica y práctica, donde la crisis abre la posibilidad de que se dejen arrastrar de buena gana, en su concepción del mundo, por las modernas tendencias del antirracionalismo, del desprecio a la razón y a la ciencia, para entregarse de lleno a la milagrería del mito.
No quiere esto decir, naturalmente, que estos jóvenes obreros, amargados y desesperados, se conviertan en lectores y admiradores de Nietzsche o Spengler. Pero, como en las masas la contraposición entre la inteligencia y el sentimiento parecía brotar de la vida misma, necesariamente tenía que manifestarse en ellos, también desde el punto de vista ideológico, la actitud de asimilación de esta doctrina.”
“Cuando, antes de la primera guerra imperialista mundial, se era pesimista, sobre todo en relación con la cultura, esta actitud tenía un carácter de quietud contemplativa, sin la menor mira de una posible acción; sintiendo el individuo asegurada su propia existencia, en lo material y en lo social, espiritual y humanamente, aquellas actitudes filosóficas podían mantenerse en el plano de lo puramente teórico, sin llegar a influir esencialmente en la conducta, en la posición interior de vida de los interesados. Pero la cosa cambia al cesar la sensación de ‘seguridad’: el peligro constante en que se hallan tanto la existencia interior como la exterior, hace que este pesimismo irracionalista se trueque en algo práctico.”
“Hitler y Rosenberg se encargaron de llevar a la calle, desde la cátedra, el salón intelectual y el café, todo lo que encontraron de pesimismo irracional en la trayectoria de la filosofía que va desde Nietzsche y Dilthey hasta Heidegger y Jaspers.”
CAPÍTULO II. LA FUNDAMENTACIÓN DEL IRRACIONALISMO EN EL PERÍODO DE UNA A OTRA REVOLUCIÓN (1789-1848)
“La tendencia que señalamos se acusa con mayor claridad todavía en el entronque entre la guerra imperialista y las ciencias naturales. De una parte, esto provoca un desarrollo superior y a saltos de determinados aspectos técnicos; de otra parte, las mismas tendencias vienen a acentuar la crisis general de la física moderna, metiendo a ésta, como ciencia teórica, cada vez más en el atolladero.”
“La posibilidad científica de explicar el universo por sí mismo se agranda cada vez más, y en nuestros días se halla a punto de alcanzar su cúspide, al acercarse nuestros conocimientos a las transiciones concretas entre la naturaleza orgánica y la inorgánica. Las hipótesis astronómicas de Kant-Laplace, los descubrimientos de la geología, el darwinismo, el análisis de la sociedad primitiva por Morgan, la teoría establecida por Engels sobre el papel del trabajo en la transformación del mono en hombre, la teoría de Pavlov acerca de los reflejos condicionados e incondicionados y del sistema secundario de señales, el desarrollo del darwinismo por Mitchurin-Lysenko, las investigaciones sobre el nacimiento de la vida por Oparin y Lepechínskaia, etc., son algunos de los jalones más importantes que señalan este camino.”
“En este sentido, podemos considerar a ciertas figuras de la etapa de desarrollo a que nos referimos, como la de Pascal en relación con el cartesianismo o la F.H. Jacobi con respecto a la Ilustración y a la filosofía clásica alemana, como precursores del moderno irracionalismo.”
“Pascal hace una ingeniosa y aguda descripción crítica de la sociedad formada por la nobleza cortesana y de las consecuencias morales nihilistas que necesariamente se desprenden de los claros signos iniciales de descomposición. Estas páginas de Pascal presentan no pocos puntos de afinidad con las de La Rochefoucauld y La Bruyére. Pero, mientras que estos autores abordan valientemente los problemas morales, Pascal sólo los plantea para crear un estado de espíritu a tono con su tiempo que le sirva de trampolín para dar el salto mortal a lo religioso. Mientras que en La Rochefoucauld y en La Bruyére, aunque bajo una forma puramente aforística o descriptiva-razonadora, nos encontramos con una notable aproximación a la dialéctica de la moral en el seno de la naciente sociedad capitalista, en Pascal estas contradicciones se presentan de antemano como insolubles para la vida humana sobre la tierra, como síntomas del desamparo y la soledad desesperados e incurables del hombre atenido a sí mismo en un mundo abandonado por Dios.”
“Así pues, lo que hace de Pascal uno de los antepasados del irracionalismo moderno no es tanto el contenido que afirma como su método, la fenomenología aforística de la vivencia religiosa de la desesperación.”
“en Kierkegaard, domina hasta tal punto la fenomenología de la desesperación, que la tendencia hacia su consecución y superación religiosas, modifica decisivamente, contra la voluntad del propio Kierkegaard, el objeto de la intención religiosa; es decir, lleva a una desintegración de los contenidos religiosos, que convierte las tendencias cristianas, muy marcadamente, en algo puramente optativo, postulativo, acercando toda su filosofía a un ateísmo religioso, a un nihilismo existencialista.”
“Aunque Burke no tuviera nada de romántico, de él arranca, indudablemente, el seudohistoricismo romántico: la demolición del desarrollo histórico, del progreso histórico, en nombre de una concepción supuestamente más profunda, irracionalizada, de la historicidad.”
“la mística de Jacobo Böhme, cada vez más de moda bajo el romanticismo, comienza a ejercer sobre Schelling una acusada influencia
“Es absurdo para el hombre pensar o esperar que pueda surgir un día un Newton que pueda hacer comprensible el nacimiento de un tallo de hierba con arreglo a leyes naturales no ordenadas por ninguna intención…” Kant
“Como es natural, Schelling se percata con relativa claridad de la diferencia y el antagonismo entre la lógica formal y la lógica dialéctica, entre el pensamiento metafísico y el pensamiento dialéctico. Dice, refiriéndose a la primera: ‘Es, por tanto, una doctrina totalmente empírica, que se representa como absolutas las leyes del entendimiento común y corriente, por ejemplo la de que de dos conceptos contrapuestos entre sí como contradictorios sólo puede corresponder uno a cada ser, lo que es perfectamente cierto en la esfera de lo finito, pero no en el plano de la especulación, que arranca siempre de la equiparación de los términos contrapuestos.’”
“Claro está que, al abandonar Schelling, a la entrada de su verdadero santuario, el camino que podía conducirle a sus descubrimientos y a su exposición racionales, el camino de la lógica dialéctica, sólo tenía ya a su disposición las herramientas de la lógica formal, que —y no de un modo casual, ni mucho menos—, mediante un tratamiento subjetivista y arbitrario de los problemas, suscitaban en él la apariencia de este poder genial de la intuición. Y no deja de ser significativo el importante papel que la analogía desempeña, en el desarrollo práctico de la Lógica de la filosofía del joven Schelling.”
Não há irracionalismo dialético?
“Precisamente por eso es la Fenomenología una obra dirigida esencialmente contra Schelling. Y, de una manera bastante destacada, contra el aristocratismo de su teoría del conocimiento.”
“El carácter declarativo de la filosofía de Schelling y el modo brusco y a saltos como se aparta de todo lo que sean conceptos, no permite hablar de una fundamentación filosófica, en este autor.”
“Esta objetividad general de la intuición intelectual, generalmente reconocida y que no puede descartarse por medio de ninguna negación, es el arte mismo. Pues la intuición estética es, cabalmente, la intuición intelectual objetivada.” Schelling
“El arte es lo más alto para el filósofo, porque abre, ante sus ojos, por así decirlo, el sagrario en el que arde, fundido como una llama perenne y originaria, lo que vive por separado en la naturaleza y en la historia, lo que eternamente se esfumará en la vida y en la conducta. La idea que el filósofo se forma artificialmente de la naturaleza es, para el arte, la idea originaria y natural.”
“Y estas posiciones aristocráticas aparecen todavía más acusadas y cobran un carácter más abiertamente reaccionario en la filosofía de Schopenhauer que en la del joven Schelling. Más adelante, veremos cómo esta tendencia se acentúa todavía más en Nietzsche y en los filósofos del período imperialista que se hallan bajo su influencia.”
“Poco después, veía la luz su obra titulada Filosofía y religión (1804), que marca el cambio de rumbo manifiesto de su carrera de pensador y abre su segundo período, inequívocamente reaccionario. El nuevo sesgo consiste ‘sencillamente’ en que, a partir de ahora, el ‘organon’ de la filosofía no es ya el arte, sino la religión.”
“Esta forma de la filosofía hegeliana llegó a ser la predominante en Alemania, principalmente en Prusia. Cierto es que este predominio sólo llega hasta los días de la revolución de Julio. Al estallar en Francia la revolución de Julio, Alemania entra en una nueva etapa de la lucha de clases, cuyo reflejo filosófico tenía necesariamente que hacer estremecerse, primero el sistema de Hegel y, después, su método dialéctico idealista. Este proceso de desintegración del hegelianismo se inicia ya en vida del propio filósofo, en la controversia mantenida por Hegel acerca de la revolución de Julio, con Eduard Gans, que hasta entonces había venido siendo su discípulo fiel.”
“La ideología de la Restauración aspira a la vuelta al antiguo régimen prerrevolucionario y algunos de sus portavoces sueñan, incluso, con un retorno a la Edad Media. Nadie expresa con tanta claridad esta tendencia como Novalis, en un ensayo titulado Europa y la cristiandad.”
“Restáuranos, Señor, en toda su plenitud,
nuestro Viejo Sacro Romano Imperio,
sácanos del desván los trastos apolillados,
con todo su boato sempiterno.
Devuélvenos, ¡oh, Señor!, cueste lo que costare,
nuestra querida y verdadera Edad Media,
la necesitamos, y queremos que la salves
de los embates de esta feroz tormenta.
De esos tristes caballeros de polainas
de ese repugnante conglomerado
de gótica locura y de mentira moderna,
que no es carne ni es tampoco pescado.
Arroja a palos. Señor, a esos comediantes
y clausura la escena del teatro
en que tan mal parodian las épocas pasadas…”
Heine
“con Nietzsche comienza la verdadera lucha defensiva del irracionalismo burgués contra las ideas socialistas.”
A SUPER TRÍADE: “Como es natural, esta capacidad de anticiparse a su tiempo revela cierto rango en el plano del pensamiento. Y no puede dudarse que tanto Schopenhauer como Kierkegaard y Nietzsche poseen considerables dotes filosóficas: una alta capacidad de abstracción, y no en un sentido puramente formalista, sino como la capacidad para reducir a conceptos los fenómenos de la vida, para tender un puente especulativo entre la vida directa y el pensamiento más abstracto, para dar relieve filosófico a los fenómenos del ser que en su tiempo no existían más que como gérmenes, como tendencias que apenas apuntaban y que sólo décadas más tarde habrían de convertirse en síntomas generales de un período.”
“Es un gran burgués, por oposición a la condición pequeño-burguesa de éstos, que en un Fichte desciende casi hasta la situación semiproletaria. Esto hace que Schopenhauer no se vea obligado a recorrer el acostumbrado camino de sufrimientos del intelectual alemán (a ganarse la vida como preceptor, etc.), sino que pase gran parte de su juventud viajando por toda Europa. Y, tras un breve período de meritorio comerciante, lleva una tranquila vida de rentista, en la que sus relaciones con la universidad —desempeño de una cátedra en Berlín— no tienen tampoco más que una importancia puramente episódica.”
“(Y no deja de ser significativo el hecho de que también Kierkegaard y Nietzsche gozaran, en muchos aspectos, de una independencia de rentistas semejante a la de Schopenhauer.)”
“En la magnífica película soviética Chapaiev, la figura del general contrarrevolucionario, hombre zoológicamente cruel, mima y acaricia a un canario, al que se considera cósmicamente unido —al modo auténticamente schopenhaueriano—, y se sienta al piano, en sus horas de ocio, a tocar sonatas de Beethoven, cumpliendo por tanto con todos los ‘sublimes’ postulados de la moral de Schopenhauer. Y el propio filósofo, como hemos visto, era en lo personal un ejemplo elocuente de esta moral predicada por él.”
“el mundo es, para ellos, un ‘fin en sí’ y, por tanto, se halla por sí mismo, es decir, en cuanto a su constitución natural, perfectamente organizado y es la verdadera morada de la felicidad. Los gigantescos males del mundo que claman en contra de eso se los atribuyen por entero a los gobiernos: si éstos cumplieran con su deber descendería el cielo sobre la tierra, es decir, todo el mundo podría, sin el menor esfuerzo, comer y beber hasta hartarse, propagarse y reventar, pues no es otra la paráfrasis de su ‘fin en sí’ y la meta del ‘progreso infinito de la humanidad’, que ellos no se cansan de propagar en pomposas frases.” Schopenhauer, Parerga e Paralipomena
“el bestialismo (al que ciertas gentes llaman humanismo)”
(*) “Se equivoca, pues, Mehring al considerar a Schopenhauer como un ‘librepensador’”.
“Por oposición a Goethe, con el que parece mostrarse de acuerdo en todos los problemas, es, en el campo de las ciencias naturales, un admirador de Linneo y de Cuvier y no se da por enterado de los intentos de sus grandes coetáneos de descubrir un desarrollo histórico en la naturaleza.”
“La nada, como perspectiva del pesimismo, como horizonte de vida, no puede impedir en modo alguno al individuo, según la ética schopenhaueriana, ya expuesta, llevar una vida contemplativa placentera, ni siquiera estorbarle a que lo haga. Por el contrario. El abismo de la nada, el fondo sombrío de la carencia de sentido de la existencia, es como el condimento picante que da sabor y encanto a este goce de la vida. Goce que aún se realza y condimenta por el hecho de que el sentido aristocrático fuertemente marcado de la filosofía schopenhaueriana a que aludíamos eleva a sus partidarios —en su imaginación— muy por encima de aquella chusma miserable cuya limitada inteligencia la lleva a luchar y a sufrir por el mejoramiento de la situación social.”
“La filosofía de Kierkegaard, como la de Schopenhauer y la de Nietzsche, tardó en adquirir resonancia mundial. No se puso de moda hasta llegar al período del imperialismo o, más exactamente, entre la primera Guerra Mundial y la segunda. Cierto es que Kierkegaard no era, en su patria y durante su actuación como escritor, una figura tan ignorada, ni mucho menos, como la de Schopenhauer en la Alemania de antes de 1848. Sus primeras obras importantes, las únicas decisivas desde el punto de vista filosófico, las obras publicadas bajo seudónimo, produjeron en seguida cierta conmoción, y tampoco careció de ciertos elementos sensacionales su actitud franca y abierta posterior en contra de la Iglesia protestante oficial. Algunas décadas más tarde, llegó a ser, incluso, temporalmente, decisiva su influencia en los países escandinavos. No sólo tenemos un ejemplo de ello en el poema dramático de Ibsen titulado Brand, sino que su influencia se percibe también en la literatura escandinava posterior. (Bastará con citar, en apoyo de ello, la novela de Pontoppidan, La tierra prometida.)”
“Su gran lucha filosófica va dirigida contra Hegel, que también en la Dinamarca de aquel tiempo representaba la corriente dominante en filosofía, y en estrecha relación con ello combate también Kierkegaard, constantemente, a Goethe. Su pensamiento presenta muchos puntos de afinidad con los románticos alemanes, con Schleiermacher y con Baader, se traslada ex profeso a Berlín para seguir las lecciones del viejo Schelling y, aunque le producen un profundo desengaño después de la primera sensación arrolladora de entusiasmo, no dejan de imprimir una honda huella en su mundo de pensamientos la nueva posición filosófica de Schelling y su modo de criticar a Hegel.”
“De entre la copiosa literatura de esta época, sólo nos referiremos, por vía de ejemplo, a un autor, a la crítica contra Hegel de Adolf Trendelenburg. No sólo porque este autor presenta, relativamente, con la mayor claridad la situación del problema para nosotros, aquí, central, sino, además, porque Trendelenburg llegó a ejercer, como éste mismo reconoce, una gran influencia sobre Kierkegaard.”
“Su ajuste de cuentas con la dialéctica hegeliana y su liquidación de la dialéctica es, intrínsecamente, tan completa como la de Schopenhauer, con la diferencia de que éste califica la dialéctica, en bloque, como una ‘charlatanería’, mientras que Kierkegaard le opone, aparentemente, otra que se presenta con la arrogante pretensión de ser una dialéctica más alta, la llamada dialéctica ‘cualitativa’, pero de la que se ha procurado extirpar radicalmente todos los criterios decisivos que forman el método dialéctico.”
“Kierkegaard se esfuerza aquí, al igual que en otros lugares, en presentar la dialéctica espontánea de los griegos como único modelo, valedero también y decisivo para el presente, lo que equivale a tratar de anular históricamente todos los progresos logrados por la dialéctica en la filosofía clásica alemana, y principalmente en Hegel.”
Se alguém me perguntasse ‘como você consegue ler um autor de que discorda veementemente ao longo de 700 páginas?’, eu responderia que sempre que Lukács acha algo irracional isso deve ser tomado como o mais alto elogio: “Mientras que Marx y Lenin descubrieron y desarrollaron los conatos de dialéctica contenidos en Aristóteles, Trendelenburg y Kierkegaard se esfuerzan por encuadrarlos de nuevo dentro de los marcos de la lógica formal, para borrar del mundo las conquistas hegelianas de la dialéctica.”
(*) “Destacado representante de esta aproximación de Hegel a Kierkegaard es J. Wahl, quien considera como la clave para comprender todo el mundo discursivo de Hegel el capítulo de la Fenomenología del espíritu sobre ‘la conciencia desgraciada’, que él descoyunta de todo su entronque, interpretándolo como si en él terminase o culminase la fenomenología, hasta el punto de que el lector podría, incluso, fácilmente, sospechar que el intérprete no ha pasado, en su lectura de la fenomenología, más allá de dicho capítulo. J. Wahl, Le malheur de la conscience de la phénomenologie de Hegel. París, 1929.”
“En su empeño por desarrollar revolucionariamente la dialéctica hegeliana, Bruno Bauer cae en el idealismo subjetivista extremo de una ‘filosofía de la autoconciencia’. Y, al caricaturizar así, como ya por entonces hizo notar el joven Marx, los aspectos subjetivistas de la Fenomenología del espíritu y retornar de Hegel a Fichte, aleja de la dialéctica los motivos sociales e históricos, dándoles un carácter más abstracto del que ya tenían en el mismo Hegel (…) Y esta tendencia llega a su punto culminante, llevado hasta el absurdo y lo paradójico, con Stirner.”
“El drama de la historia universal se desarrolla con una lentitud infinita: ¿por qué Dios no se apresura, si quiere hacerlo? ¡Qué lentitud tan poco dramática o, mejor dicho, qué prosaica y fastidiosa lentitud! Y si realmente quiere que sea así, ¡qué espantosa tiranía la suya, al despilfarrar miríadas de vidas humanas!” K.
“Permitidme poner ahora de relieve, plásticamente, por medio de una imagen, la diferencia entre la ética y la historia universal, entre la actitud ética del individuo ante Dios y la actitud ante Dios de la historia universal. . . Diríamos, pues, que el desarrollo ético del individuo es como el pequeño teatro privado en que el espectador es Dios, pero también, a veces, el hombre individual, aunque el papel de éste consiste, esencialmente, en ser actor… La historia universal, en cambio, es el teatro real de Dios, en el que éste, y no por casualidad, sino esencialmente, contempla el espectáculo como único espectador, por ser el único que puede hacerlo. A este teatro no tiene acceso ningún espíritu existente. Y si éste se imagina ser espectador en él, es sencillamente porque olvida que su misión consiste en moverse en la escena como actor, incluso en aquel pequeño teatro de que hablábamos, dejando que el regio espectador y dramaturgo lo utilice en el drama regio… como mejor le parezca.”
“Kierkegaard se da clara cuenta de que ya no es posible defender la historicidad real de Cristo, según la tradición de los Evangelios, situándose en el plano de un examen más o menos científico de la historia. Por eso no se lanza a polemizar directamente contra las teorías de Strauss o Bauer, para salvar de ellas esta historicidad misma, en el sentido de una objetividad científica, sino que procura desarrollar su metodología filosófica para desprestigiar y difamar en cuanto a su valor filosófico de conocimiento todo aquel tipo de conocimiento histórico que conduce a semejantes resultados.”
“El agnosticismo histórico de Kierkegaard es, por tanto, un intento, como ya antes de él el de Schleiermacher, por abandonar a la ciencia todos los puestos de la explicación del universo que no pueden ya defenderse y encontrar en la pura vida interior del hombre el terreno en que todavía es posible, a su modo de ver, salvar y restaurar la religión.”
“…aunque no es menos cierto que Kierkegaard deforma siempre caricaturescamente los puntos de vista de Hegel y borra por completo las oscuras alusiones de su filosofía de la historia a la práctica.” Como um certo autor faz com todos aqueles que ele considera irracionalistas, ou seja, todos os não-marxistas?
“Y, de otra parte, la realización de lo general viene a ser, para el hombre religioso de Kierkegaard, una especie de máscara irónica, un comportamiento encubridor, externamente filisteo, bajo el que eternamente se envuelve y oculta el pathos del individuo religioso, del ‘caballero de la fe’.”
“En Feuerbach, el descubrimiento del carácter subjetivo de la religión lleva aparejada la disolución de ésta, y la estética queda en pie como una parte importante de la vida terrenal del hombre. El contacto entre una a otra, a que más arriba nos referíamos, sólo tiene validez dentro de esta premisa. Kierkegaard, por el contrario, pretende que la subjetivación extremadamente consecuente de lo religioso brinde el fundamento filosófico para la religión misma, que la sustantividad y la validez absoluta de ésta encuentren su fundamentación en la dialéctica cualitativa. No cabe duda de que, en estas condiciones, el deslinde entre la religión y la esfera de lo estético era para Kierkegaard un problema filosófico de vida o muerte.”
“En este problema fundamental de su filosofía, Kierkegaard presenta puntos muy íntimos de contacto metodológico con el filósofo moral del temprano romanticismo, con el Schleiermacher de los Discursos sobre la religión y las Cartas confidenciales sobre la Lucinda de Friedrich Schlegel.”
“En este respecto, podemos decir, pues, que Kierkegaard representa el miércoles de ceniza del carnaval romántico, a la manera como Heidegger, en un período posterior, habrá de representar el miércoles de ceniza del parasitismo imperialista de la crisis general del capitalismo”
“lo que en el sacrificio de Isaac por Abraham diferencia a Abraham del héroe trágico (es decir, del héroe estético o ético) reside precisamente en la inconmensurabilidad absoluta y de principio de los móviles de su conducta, en la imposibilidad sustancial de comunicar a nadie sus verdaderas y decisivas vivencias. Lo que expresa, en rigor, una total extinción (y no una superación) de lo general de la ética en la esfera religiosa. Y, cuando compara el sacrificio de Abraham con el conflicto, exteriormente parecido, pero, visto en lo interior, puramente trágico de Agamenón, cuando se le pide el sacrificio de Ifigenia, dice Kierkegaard: ‘También el héroe trágico concentra lo ético, sobre lo que se remonta teleológicamente, en un momento; pero, al hacerlo, se apoya en lo general. En cambio, el caballero de la fe se atiene única y exclusivamente a sí mismo, y esto es lo espantoso.’”
“Esta desesperada posición filosófica de su filosofía de la desesperación es la que, a nuestro juicio, obliga a Kierkegaard a proclamar de un modo vacuo una relación, que jamás existe en él, entre la ética y la religión. No tenía más remedio que proceder a esta declaración carente de todo contenido, a menos de querer confesar la verdad objetiva de que su religión no era otra cosa que un asilo para estetas decadentes salvados del naufragio. Y, como Kierkegaard, gracias al período en que vivía, no era todavía ningún Huysmans,¹ y no digamos un Camus, capaces de encontrar en la desesperación misma una vana y coqueta autosatisfacción, no tenía otro camino que recurrir a aquellas huecas construcciones, reconociendo con ello, inconscientemente y de mala gana, que la desocialización conceptual del hombre entraña, al mismo tiempo, la anulación de toda ética.”
¹ Joris-Karl Huysmans, novelista e crítico de arte francês da segunda metade do XIX.
“Pero, mientras que en Schopenhauer la nada es el contenido real de su mito budista, en Kierkegaard, la nada, al irrumpir y hacerse valer necesariamente, refuta y disuelve el mito cristiano.”
“Pero, mientras que Kierkegaard saca de ello la única consecuencia posible de que por este camino no es posible llegar a ninguna clase de conocimiento, los existencialistas posteriores suprimen los ‘paréntesis’ entre los que —de un modo real o imaginario— colocaban el mundo objetivo, siguiendo el método de la fenomenología husserliana, al reflexionar sobre la subjetividad del acto, y aseguran llegar de este modo a una ‘ontología’, a una verdadera objetividad.”
“Por otra parte, vemos a un espíritu satírico atacar a la religión y, al mismo tiempo, exponerla de modo tan excelente, que constituye un placer leerle, y quien se halla en perplejidad de verla expuesta de un modo concreto, casi necesita recurrir a él.”
“Jamás he encontrado un solo hombre cuya vida, según la impresión recibida por mí de ella (prescindiendo de sus ‘afirmaciones’, sobre las cuales hay que pasar una tachadura), pueda asegurar ni de lejos que había muerto para convertirse en espíritu (como tampoco podría asegurarlo de mí mismo). ¿Cómo explicarse, pues, que todos los Estados y países del mundo enteros elijan profesar el cristianismo y que haya entre nosotros, como hombres, tantos millones de cristianos?”
“Nos remitiremos simplemente, de pasada, a Dostoyevski quien, en condiciones sociales concretas completamente distintas y persiguiendo fines y empleando medios totalmente diferentes, adopta a veces una posición muy parecida en cuanto a la confluencia de religión y ateísmo.” “Nos limitaremos a señalar que, en los ‘santos’ de Dostoyevsky, el ateísmo se manifiesta, cabalmente, como ‘la penúltima fase hacia la fe completa’.”
“L’atheisme n’est qu’une des expériences dont se decompose la vie de l’homme, un moment dialectique de la connaissance de Dieu. Le passage par le stade de l’atheisme peut signifier l’épuration de l’idée de Dieu, la délivrance de l’homme du mauvais sociomorphisme.” Berdiaeff
“el moderno existencialismo —gracias al método fenomenológico de Husserl— dispone de métodos más refinados de los que manejaba en su día el propio Kierkegaard, para amputar los criterios sociales concretos.” “Por tanto, la práctica existencialista no contrapone ya, como hacía Kierkegaard, la vacua, ociosa y antiética actividad de la ‘historia universal’ al puro preocuparse interior por la salvación de la propia alma, sino que trata de dar a entender, falsamente, que es en la ‘verdadera’ realidad, ontológicamente depurada, en la ‘situación’, donde el hombre puede elegir libremente, llevar a cabo sus ‘proyectos’ (Sartre). La amputación existencialista de los contenidos, de las tendencias del desarrollo, etc., que los criterios sociales llevan consigo ha permitido, por ejemplo, que, puesto ante la ‘libertad de elegir’, Heidegger optase por Hitler.”
“Pero, ¿qué es lo que distingue a Schopenhauer del profesor? Sólo una cosa, en rigor: el ser un hombre rico.” Kierkegaard
“Si me he hecho escritor, ello se debe, principalmente, a mi melancolía y a mi dinero.”
“Tiene su interés histórico señalar esto, porque la línea ascendente de la filosofía burguesa produjo pensadores que supieron llevar a cabo en una vida llena de sacrificios esta actitud ante el ‘oficio’ —ciertamente que no partiendo de premisas irracionalistamente reaccionarias y para llegar a conclusiones del mismo carácter: baste citar los nombres de Spinoza, de Diderot y Lessing.”
“El hecho de que el ascetismo encuentre acogida y sitio en su sistema, ¿no es un signo indirecto de que ya su época ha pasado? Hubo un tiempo en que se era asceta en el carácter. Vino luego otro en que se relegó al pasado todo lo referente al ascetismo. Y he aquí que adviene uno que se jacta de ser el primero que le ha asignado un lugar en el sistema. Pero, precisamente esto, el ocuparse del ascetismo de este modo, demuestra que no existe para él, en el verdadero sentido. . . Muy lejos de ser propiamente un pesimista, Schopenhauer representa en grado sumo lo interesante; hace interesante en cierto modo el ascetismo, lo más peligroso que pueda haber para una época ávida de goces, a la que puede dañar más que nada el destilar goce incluso del ascetismo, es decir, el considerar el ascetismo sin carácter alguno, asignándole un sitio en el sistema.” K., novamente sobre Schopenhauer
“El burgués adopta ante las instituciones de su régimen la misma actitud que el judío ante la Ley; las viola cuantas veces puede, como éste la Ley, pero quiere que todos los demás las acaten.” Marx
CAPÍTULO III. NIETZSCHE, FUNDADOR DEL IRRACIONALISMO DEL PERIODO IMPERIALISTA
“En estas circunstancias, ¿con qué derecho podemos afirmar que toda la obra de Nietzsche es una polémica constante contra el marxismo, contra el socialismo, cuando es claro y evidente que no llegó a leer nunca una sola línea de Marx o de Engels?”
“le toca también vivir los tiempos de la Comuna de París, del nacimiento del gran partido de masas del proletariado, de la ley contra los socialistas y de la heroica lucha que los obreros libran en contra de ella; pero, al mismo tiempo, y por otra parte, no llega ya a alcanzar, personalmente, el período imperialista.”
“No cabe duda de que éste poseía un sentido muy sutil para anticiparse a los acontecimientos, una sensibilidad especial, en el campo de la problemática, para percibir aquello que la intelectualidad parasitaria necesitaba en el período imperialista, lo que la agitaba e inquietaba, el tipo de soluciones que más podían satisfacerla. Ello le permitió abarcar campos muy amplios de la cultura, iluminar sus problemas candentes con ingeniosos aforismos, satisfacer los instintos de descontento, y a veces hasta de rebeldía, de estos círculos intelectuales parasitarios con gestos aparentemente hiperrevolucionarios y fascinadores, a la par que daba a todos estos problemas, o por lo menos la sugería, una solución atenta a todos los matices y sutilezas del contenido robusto-reaccionario de clase de la burguesía imperialista.”
“La política aparece ante él como un horizonte cada vez más desdibujado, más abstracto y más envuelto en el mito, y en materia de economía la ignorancia de Nietzsche es tan supina como la del intelectual medio de su tiempo. Mehring tiene razón cuando hace notar que los argumentos de Nietzsche contra el socialismo no rebasan nunca el nivel de un Leo, de un Treitschke, etc.”
“Esta influencia va desde Georg Brandes y Strindberg y la generación de Gerhart Hauptmann hasta Gide y Malraux. Y no se limita, ni mucho menos, a los representantes reaccionarios de la intelectualidad. Escritores decididamente progresivos, si nos fijamos en el conjunto de su obra, como Thomas y Heinrich Mann o Bernard Shaw, se dejaron también influir por Nietzsche.”
“No cabe duda de que los libros de Nietzsche ejercen un efecto seductor sobre los contados jóvenes de descollante talento literario que pueden surgir todavía en los medios burgueses y que se hallan aún cautivos de los prejuicios de clase de la burguesía. Pues bien, para ellos, Nietzsche no es sino el punto de transición hacia el socialismo” Mehring
Para mim funcionou exatamente assim!
“Para darnos cuenta de su talla, en este punto, no tenemos más que compararlo con su coetáneo Eduard von Hartmann. Como filósofo, éste se limita a compendiar los prejuicios reaccionario-burgueses usuales y corrientes de la época posterior a 1870, los prejuicios del burgués ‘sano’ (es decir, harto). Esto explica por qué, al principio, tuvo mucho más éxito que Nietzsche, pero también por qué cayó en un completo olvido, al llegar el período imperialista.”
“Si las circunstancias sociales hacen necesario un viraje en la interpretación —como ocurrió, por ejemplo, en el período de preparación inmediata del hitlerismo y ocurre en la actualidad, después del derrocamiento de Hitler—, la reelaboración del contenido permanente no tropieza aquí con obstáculos como los que ofrecen otros pensadores, preocupados de exponer en forma sistemática la cohesión de sus pensamientos.”
“Son muchos los profesores de filosofía que reprochan a este pensador el no haber llegado a construir un sistema, razón por la cual se niegan a incluirlo entre los filósofos.”
“Es un hecho generalmente observado en la historia de las ideologías el que los pensadores que no alcanzan a percibir un desarrollo social sino en sus gérmenes, pero viendo ya en ellos lo nuevo, lo que nace y esforzándose, ante todo, por captarlo mediante conceptos en el campo de la moral, recurren a las formas ensayísticas y aforísticas, porque estas formas brindan la expresión más adecuada a la mezcla de lo que es la simple intuición de una trayectoria futura y de la aguda observación y valoración de sus síntomas. Una prueba de ello la tenemos en Montaigne y en Mandeville y en los moralistas franceses, desde La Rochefoucauld hasta Vauvenargues y Chamfort.”
“Veremos, en las páginas siguientes, cómo por debajo de los pensamientos de Nietzsche, expresados bajo una forma aforística, puede descubrirse también, en efecto, una cohesión sistemática.”
“Fantasmas como los de la dignidad del hombre y la dignidad del trabajo son los frutos mezquinos de una esclavitud que se esconde de sí misma. ¡Desventurados tiempos, éstos en los que el esclavo emplea tales conceptos, en que se le acicatea a meditar acerca de sí mismo y por encima de él! ¡Desdichados seductores, estos que han echado a perder el estado de inocencia del esclavo con los frutos del árbol del conocimiento!”
“Su aversión contra la ‘seguridad’ va unida también a la glorificación de Bismarck, a quien Nietzsche, en su último período, parangona casi siempre con Wagner, para combatir a los dos.”
““La explotación del obrero era, ahora nos damos cuenta de ello, una estupidez, un cultivo desfalcador a costa del futuro, un peligro para la sociedad. Ya casi estamos en guerra, y no cabe duda de que las costas para salvar la paz, concertar tratados y ganar la confianza tendrán que ser muy grandes, porque la necedad de los explotadores fue también muy grande y duró demasiado tiempo.”
“Una cultura superior —escribe— sólo puede surgir allí donde haya dos castas distintas en el seno de la sociedad: la de los trabajadores y la de los ociosos, capacitados para disfrutar verdaderamente de su ocio; o, para decirlo con palabras más fuertes, la casta del trabajo forzado y la del trabajo libre.”
“El pueblo es el que más alejado se halla del socialismo, como doctrina de la transformación del régimen de la propiedad; y, si alguna vez llega a tener en sus manos el torniquete de los impuestos, gracias a las grandes mayorías de sus parlamentos, procurará irles a la mano, con el impuesto progresivo sobre las rentas, a los capitalistas, los comerciantes y los príncipes de la bolsa, para crear en realidad una clase media a la que le será dado ya olvidarse del socialismo como de una enfermedad superada.”
“Para llegar a tener completa claridad acerca de la línea político-social de Nietzsche, queda sólo por esclarecer su posición ante Bismarck. Es ésta cuestión que no carece de importancia. En realidad, la actitud de Nietzsche ante la política bismarckiana ocupa un lugar central tanto en lo que se refiere a la influencia de este pensador sobre círculos de opinión en el fondo izquierdistas como en lo tocante a la importancia que Nietzsche habría de adquirir para la ideología del fascismo.”
“Bismarck es, en el fondo, un diplomático del período bonapartista, que sólo por breve tiempo lleva el movimiento de la unidad alemana más allá de las estrechas miras de la política reaccionaria prusiana. No alcanza, sin embargo, a comprender las aspiraciones imperialistas de la burguesía alemana, que van surgiendo con fuerza cada vez mayor sobre la base de la fundación reaccionaria del Imperio.”
“Los tiempos de la política menuda, han pasado: el siglo venidero traerá ya consigo la lucha por la dominación sobre la tierra, la coacción de la gran política.”
“Nietzsche, sin embargo, actúa ya en el período posterior a la primera toma del Poder por el proletariado, a la Comuna de París. La crisis y la disolución del romanticismo, la evolución del anticapitalismo romántico hacia la apologética capitalista, las vicisitudes de Carlyle durante la revolución del Cuarenta y ocho y después de ella, quedan ya muy atrás de Nietzsche, como un pasado envejecido. Por eso, mientras el joven Carlyle ensalzaba todavía la Edad Media como la época de la felicidad de los trabajadores, contraponiéndola a la crueldad inhumana del capitalismo, Nietzsche comienza ya, como hemos visto, exaltando la esclavitud antigua como modelo y como ideal. De aquí que la utopía reaccionaria del Carlyle posterior al año 1848 sea para él algo simplista, desde hace mucho tiempo superado.”
“Con respecto a la filosofía del comportamiento humano (en Nietzsche, confluyen constantemente la ética, la psicología y la filosofía de la sociedad) nos vemos llevados, por tanto, a remontarnos al período de preparación del ascenso de la burguesía, al Renacimiento, al clasicismo francés y a la Ilustración. Y estas simpatías de Nietzsche tienen su importancia, porque en ellas se contienen los puntos de apoyo tanto para sus admiradores del campo de la izquierda burguesa como para su actualización con vistas a la preparación ideológica de la tercera Guerra Mundial imperialista.”
“La falta de ingenio y el eclecticismo de los positivistas se manifiestan también, entre otras cosas, en que estos pensadores son incapaces de adoptar una posición clara y unívoca ante el problema del egoísmo. Su posición es la de una mescolanza que todo lo emborrona y confunde.”
“De aquí la importancia tan grande que tiene para Nietzsche el reconocimiento del tipo criminoso. También en este punto existe en apariencia cierta afinidad con algunas tendencias que se manifiestan en la literatura del período ascensional de la burguesía (los bandidos del joven Schiller, el Michael Kohlhaas de Kleist, el Dubrowsky de Pushkin, los Vautrin de Balzac, etc.), pero con un contenido igualmente antitético.”
“leyendo a estos intérpretes, llega uno a tener, incluso, la sensación de que el concepto de la ‘bestia rubia’, por ejemplo, no pasa de ser una metáfora inofensiva, perdida entre las refinadas elucubraciones de la crítica de la cultura.” “(El hecho de que, en sus obras juveniles, y a veces en las posteriores, hable también de la barbarie en sentido peyorativo, nada tiene que ver con este problema, ya que en tales expresiones quiere referirse al ‘filisteísmo de la cultura’, al filisteísmo en general, etc.)”
“la teoría del ‘eterno retorno’. Esta teoría, en la que la seudocientificidad se mezcla con la fantasía desbocada, causa no pocos quebraderos de cabeza a muchos intérpretes de Nietzsche.” Segundo Lukács o III Reich descartou o eterno retorno do sistema nietzscheano pervertido que usaram no nazismo, pois o império da raça ariana deveria se constituir como algo inédito e imutável, inamovível, na História.
“Nos abstenemos de usar el concepto de fuerza infinita, como incompatible con el concepto de ‘fuerza’. El mundo carece, asimismo, de la capacidad de innovar eternamente”
“Nadie es responsable de que el hombre exista y de que sea tal y como es, de que viva bajo tales circunstancias y rodeado de tal medio. La fatalidad de su naturaleza no puede desligarse de la fatalidad de todo lo que ha sido y será. . . Se es necesariamente, se es un fragmento de lo fatal, se forma parte del todo, se es en el todo; no hay nada que pueda enjuiciar, medir, comparar o condenar nuestro ser, pues ello equivaldría a enjuiciar, medir, comparar y condenar el todo. . . Y fuera del todo no existe nada. . . Y así, y solamente así, se restaura la inocencia del devenir…” Crepúsculo dos Ídolos
“El neokantismo y el machismo [Ernst Mach] son las corrientes fundamentales en este nuevo rumbo filosófico, que se desarrolla paralelamente a las actividades de Nietzsche.”
“El solo hecho de que la filosofía burguesa se vea obligada a abrazar —en defensa del idealismo contra el materialismo— una ‘tercera vía’,¹ es decir, de darse aires de criticar y rechazar desde una ‘atalaya superior’ tanto el idealismo como el materialismo, revela que esta filosofía se ve ya forzada —en una dimensión histórico-mundial— a colocarse a la defensiva, que los problemas por ella planteados, sus métodos, etc., tienen más de recursos defensivos que de medios para interpretar en su propio sentido la realidad objetiva.”
¹ Assim Lukács batiza, p.ex., a filosofia de Schopenhauer, como um “idealismo subjetivista” que não passaria de uma terceira via do saber.
(*) “es cierto que las obras filosóficas más importantes de Mach vieron la luz algo más tarde, pero también él se reveló como teórico en las décadas del setenta y del ochenta, al igual que Schuppe, el guía de la llamada ‘filosofía de la inmanencia’; Vaihinger, el más cercano a esta corriente entre los kantianos, publicó su Philosopbie des Als ob un poco más tarde, ciertamente, pero la escribió, en lo esencial, ya entre los años 1876 y 1878. El que toda esta corriente de pensadores reivindique más tarde a Nietzsche como uno de los suyos —comenzando por Vaihinger— no quiere decir que traten de poner de manifiesto su influencia directa sobre él (pues es notorio que Nietzsche ni siquiera llegó a tomar en las manos la mayoría de estas obras), sino simplemente una afinidad esencial de tendencias en lo tocante a la teoría del conocimiento, provocada por las nuevas necesidades ideológicas de la burguesía.”
(*) “Que Nietzsche no tiene la menor idea de la diferencia entre entendimiento y razón y emplea ambos términos como sinónimos, lo demuestra, no solamente su ignorancia de los filósofos más importantes, que reconoce incluso Jaspers, sino también, lo que tiene mucha más importancia, la ignorancia todavía más tosca del irracionalismo imperialista, que desciende a un bajísimo nivel en cuanto a la cultura del pensamiento. Kierkegaard, por ejemplo, combatía a Hegel con un aparato discursivo mucho más sutil.” A questão aqui seria desejar desconhecer a diferença entre razão e entendimento, que realmente não existe.
CAPÍTULO IV. LA FILOSOFÍA DE LA VIDA EN LA ALEMANIA IMPERIALISTA
“Antes de la guerra, por ejemplo, el único neokantiano decidido partidario de la filosofía de la vida era Simmel; en cambio, después de la guerra, tanto el neohegelianismo como la trayectoria ulterior de la escuela husserliana caen totalmente bajo la dirección de la filosofía de la vida.” “La influencia de la filosofía de la vida se extiende a todas las ciencias sociales, desde la psicología hasta la sociología, y muy especialmente a la historiografía y a la historia de la literatura y del arte (…) la filosofía universitaria; así, la publicística filosófica libre, que tanto influye precisamente en los grandes círculos sigue resueltamente, ya desde muy pronto, los rumbos de la filosofía de la vida. Lo cual se debe, no. sólo a la influencia sin cesar creciente que Nietzsche ejerce sobre amplios círculos de escritores, sino también a la repercusión relativamente temprana que Dilthey, por ejemplo, logra sobre Weini[n]ger, (sic) Simmel sobre Rathenau y ambos sobre la escuela poética de Stefan George. Podemos afirmar que, en el período de posguerra, virtualmente, toda la literatura burguesa leída por los grandes círculos y relacionada con los problemas de la conciencia del mundo se mueve por los carriles de la filosofía de la vida.”
“(…explicaremos por qué la filosofía imperialista recurre más tarde, de nuevo, a Schelling, y más aún a Kierkegaard.)”
“el reconocimiento y la consagración cada vez más señalados de Nietzsche como filósofo en toda la extensión de la palabra, y no simplemente como ‘poeta’.”
“¡Vuelta a Kant!: he ahí la divisa de la filosofía. (Liebmann, Kant y los epígonos, 1865.)”
“La vivencia y su ‘organon’, la intuición, y lo irracional como su objeto ‘natural’, podían hacer brotar como por encanto todos los elementos necesarios de la ‘concepción del mundo’, sin tener que renunciar por ello de facto y no declarativamente al agnosticismo de la filosofía idealista subjetiva, a la negación de una realidad independiente de la conciencia, irrenunciable como defensa contra el materialismo.”
“Este ‘objetivismo’ mítico, que encubre siempre una teoría subjetivista-agnosticista del conocimiento, responde exactamente a las necesidades ideológicas de la reacción imperialista. Se tiene la sensación general de que se avecina un período de grandes decisiones históricas interiores y exteriores (Nietzsche es el primero que proclama abiertamente esta sensación).”
“Al principio, la filosofía oficial de la cátedra y las autoridades del Estado adoptan ante estas tendencias una actitud de escepticismo. Pero, poco a poco, la filosofía de la vida va abriéndose paso e infiltrándose en todo el pensamiento de la Alemania imperialista. El más importante precursor y fundador de la filosofía imperialista de la vida, Wilhelm Dilthey, se expresa a veces en términos marcadamente programáticos acerca de esta situación. Señala la gran misión que la concepción filosófica del mundo ha cumplido en las luchas político-sociales del pasado. Y añade: ‘¡Gran enseñanza para el político! Por mucho que quiera darse aires distinguidos la aversión de los funcionarios actuales y de nuestra burguesía por las ideas y su expresión filosófica, no es precisamente un signo del sentido de la realidad, sino de la pobreza de espíritu: no son solamente los sentimientos naturales, sino también un sistema cerrado de pensamientos, los que aseguran la superioridad de la socialdemocracia y del ultramontanismo sobre las demás fuerzas políticas de nuestro tiempo.’”
“Sería ridículo empeñarse en ver en un Dilthey o en un Simmel los precursores conscientes del fascismo, pues no llegaron a serlo ni siquiera en el sentido en que podemos llamar sus antecesores a un Nietzsche o un Lagarde.”
“Dilthey arranca de un punto de partida psicológico e histórico. La obra a que se proponía consagrar su vida era, en rigor, una ‘Crítica de la razón histórica’; aspiraba a acomodar la doctrina de Kant a las necesidades del presente y a desarrollar la filosofía kantiana de tal modo que pudiera servir de fundamentación a las ciencias del espíritu y, muy esencialmente, a la historia (concebida, evidentemente a la manera de un Ranke o de un Jakob Burckhardt, y no como la historia del período progresivo de la burguesía).”
“Dilthey, al igual que todos los kantianos modernos, liquida de raíz las vacilaciones del maestro ante el materialismo en la teoría de la ‘cosa en sí’.”
“y es, al mismo tiempo, una corriente paralela a la escuela fenomenológica, a cuyo ulterior desarrollo en la filosofía de la vida se adelanta precisamente Dilthey, influyendo en él”
“Si existe un conocimiento de la realidad, es solamente porque en la vida y en la experiencia se contiene toda la concatenación que se manifiesta en las formas, los principios y las categorías del pensamiento, solamente porque esa concatenación puede mostrarse analíticamente en la experiencia y en la vida.”
“Se trata de lo opuesto a la anterior psicología ‘explicativa’ (causal, indagadora de leyes): de una psicología ‘descriptiva’ o ‘comprensiva’. Ciencia nueva que deberá servir de fundamento a todas las ‘ciencias del espíritu’ (término empleado por Dilthey para designar las ciencias sociales) y, principalmente, a la historia.”
“la nueva psicología constituye de antemano, según Dilthey, un privilegio, la doctrina secreta de una determinada aristocracia espiritual, estético-historicista.”
“De la misma fuente histórica que la psicología ‘descriptiva’ de Dilthey brota también, paralela pero independientemente, la fenomenología de Husserl, que tantos puntos de afinidad muestra con ella. Dilthey la saluda inmediatamente como algo que ‘hace época’. Husserl, por su parte, se limita por el momento al tratamiento descriptivo de problemas que se mantienen en el terreno de la lógica formal. Pero sus discípulos más influyentes (Scheler y Heidegger) se remontan ya por encima de estos problemas, bajo la influencia de Dilthey, como pondremos de manifiesto más adelante, y aspiran, lo mismo que Dilthey, a establecer sobre esta base un método filosófico universal.”
“Los trabajos históricos de Dilthey son importantes y llegan a ejercer una gran influencia. Dilthey fue —con Nietzsche y Eduard von Hartmann— uno de los primeros en romper el fuego contra la gran filosofía racionalista orientada hacia las ciencias naturales y que arranca de Descartes. Con su biografía de Schleiermacher y sus trabajos sobre Novalis, Hölderlin y otros, fue uno de los iniciadores del renacimiento del romanticismo, en el período imperialista. Su descubrimiento de los manuscritos inéditos del joven Hegel y sus comentarios en torno a ellos fueron decisivos para la interpretación de la doctrina hegeliana en el período de la posguerra, a tono con la filosofía de la vida. Su estudio sobre Goethe encarriló, asimismo, la interpretación del gran poeta y pensador alemán por los derroteros de la filosofía de la vida, que más tarde llevarían a cabo desde Simmel y Gundolf hasta Klages.”
“Al final de su vida, nos dice con toda franqueza que admira, a veces, profundamente a personalidades como Rousseau o Carlyle, que se atreven a manifestar abiertamente sus convicciones, sin detenerse ante ninguna clase de escrúpulos científicos.”
“Pero el positivismo de que arranca Simmel es el de una época más avanzada, y ya no el de un Comte, un Taine o un Buckle, como en Dilthey. Simmel se halla muy marcadamente influido por Nietzsche; se ha formado en la lucha contra las consecuencias filosóficas y sociales del materialismo histórico, y su pensamiento presenta desde el primer momento un paralelismo espontáneo con el pragmatismo inglés y norteamericano y marcha hacia una estrecha afinidad con las tendencias bergsonianas.”
“La vida parece ser la más extrema objetividad a que podemos llegar como sujetos anímicos, la más amplia y más firme objetivación del sujeto. La vida nos sitúa en la posición intermedia entre el yo y la idea, entre el sujeto y el objeto, entre la persona y el cosmos.”
“En apoyo de la astrología y las curaciones milagrosas, de las brujerías y la eficacia de las oraciones se adujeron en su tiempo pruebas no menos ‘efectivas’ y ‘convincentes’ que las que hoy se invocan en pro de la vigencia de las leyes generales de la naturaleza, y no doy por descartada,, ni mucho menos, la posibilidad de que, a la vuelta de los siglos o de los milenios, cuando se reconozca como el meollo y la esencia de todo fenómeno concreto su individualidad insolublemente unitaria y no reductible en modo alguno a ‘leyes generales’, lleguen a considerarse tales generalidades como una superstición, ni más ni menos que hoy hacemos nosotros con aquellas creencias consideradas en otro tiempo como artículo de fe. Si un día se renuncia a la idea de la ‘verdad absoluta’, que no es tampoco, en rigor, más que una creación histórica, se podrá dar en la idea paradógica de que, en el proceso continuo del conocer, la cantidad de verdades corresponde exactamente a la cantidad de errores despejados; de que, como en un sube y baja incesante, son tantos los ‘conocimientos verdaderos’ que suben por la escalera delantera como los ‘errores’ arrojados a patadas por la escalera de atrás.”
“y esta tendencia, que en Spengler se revelará de un modo claro y franco, como veremos, se contiene ya implícita en la filosofía de Simmel.”
“El polo del nihilismo desesperado no se convertirá en centro de la concepción del mundo (Heidegger) sino cuando la primera guerra imperialista venga a conmover sensiblemente, para todos, los cimientos establecidos y cuando la gran crisis económica de 1929 eche por tierra las esperanzas cifradas en la constancia de una ‘estabilización relativa’.”
“Simmel expresa, aquí, la tónica fundamental del período imperialista anterior, a la primera Guerra Mundial: se hace ya sentir la problemática insoluble de la vida, pero en medio de esta problemática se puede vivir agradablemente, le puede ir a uno bien; y la filosofía de la vida se encarga de dar al hombre la tranquilidad de conciencia necesaria para ello, de infundir a su espíritu el confort de una concepción del mundo adecuada.”
“Mientras que a Dilthey le eran totalmente ajenas todavía la sociología moderna y la economía, estas disciplinas ocupan ya un lugar central en el primer período de Simmel y siguen presentes en su obra hasta el final. (…) De aquí que Simmel ya no ignore, como los pensadores anteriores a él, el materialismo histórico.”
“Simmel formula esta tarea en la introducción a su Filosofía del dinero, al decir que se trata de ‘construir un piso debajo del materialismo histórico, de tal modo que, conservando su valor explicativo el encuadramiento de la vida económica entre las causas de la cultura espiritual, se reconozca en aquellas mismas formas económicas el resultado de valoraciones y corrientes más profundas y de premisas psicológicas y hasta metafísicas’”
“La igualdad social y moral de los hombres aparece, pues, vista así, como un momento puramente condicionado por el tiempo y ya anticuado de la ética de Kant.”
“Para el hombre profundo, no hay otra posibilidad de soportar la vida que una cierta dosis de superficialidad. Si se empeñara en pensar tan a fondo y en sentir de un modo tan profundo y hasta el final, como la naturaleza de ellos y la suya propia lo reclama, los impulsos, los deberes, los afanes y los anhelos antagónicos e irreconciliables, saltaría hecho añicos, se volvería loco, tendría que huir de la vida. Más allá de cierto límite de profundidad, chocan de un modo tan radical y tan violento las líneas del ser, del querer y del deber ser, que tendrían necesariamente que desgarrarnos. Sólo evitando que desciendan por debajo de aquel límite, podemos mantenerlas lo suficientemente separadas para que sea posible la vida.”
“Este cinismo involuntario de Simmel conducirá, en Spengler, a un frívolo diletantismo elevado a metodología, que luego corroerá el espíritu científico en el campo de la filosofía.”
“Al estallar la primera guerra imperialista, se interrumpe bruscamente la trayectoria de la filosofía de la vida. Tal parece como si el mismo día en que fue declarada la guerra, casi toda la Alemania del espíritu hubiese aprendido la ‘nueva lección’: enmudecen las voces entre resignadas y contemplativas de la filosofía de la vida (como también las del resto de la filosofía, la oficial y la no oficial), surgiendo de inmediato una filosofía publicística encaminada a justificar la agresión imperialista y los objetivos de conquista mundial de la Alemania de Guillermo II.”
“Lo vivo es, ahora naturalmente, ‘lo alemán’, lo que ‘curará’ al mundo, y lo muerto y lo inerte la peculiaridad nacional de los demás pueblos (sobre todo, de las democracias occidentales, y muy especialmente, de Inglaterra).”
“La crisis de la pérdida de la guerra se encarga de enterrar bajo sus escombros toda esta charlatanería. Esta literatura del día, carente de valor filosófico, encierra ya, sin embargo, un importante preludio al segundo viraje decisivo de la filosofía de la vida, a su viraje hacia el fascismo.”
“Donde más claramente se revela cuán grande es este viraje y en qué consisten sus consecuencias metodológicas e intrínsecas más importantes es en la famosa obra de Oswald Spengler, La decadencia de Occidente (1919-1922). El hecho de que Spengler expresara este giro del modo más radical es lo que valió a su obra una influencia tan considerable y tan sostenida; el libro de Spengler es un documento en verdad representativo de esta etapa y, al mismo tiempo, el preludio real y directo de la filosofía del fascismo.
El nivel filosófico de Spengler es esencialmente más bajo que el de los representantes anteriores más descollantes de la filosofía de la vida. Y ello no tiene nada de extraño. Ya en el curso de la exposición anterior hemos podido observar cómo el nivel filosófico iba descendiendo cada vez más. A medida que el nuevo adversario principal, el socialismo, va destacándose como el blanco central de la polémica, los irracionalistas se ven obligados más y más a enfrentarse con un problema cuyo contenido real ignoran totalmente y, en su mayoría, no quieren tampoco entender, y va desapareciendo de sus debates el conocimiento científico real del tema y, en la mayoría de los casos, hasta la honradez, la buena fe, para tratarlo.”
“El medio para comprender las formas muertas es la ley matemática. El medio para comprender las formas vivas, la analogía.”
“Desde Darwin, más aún, desde la teoría de Kant-Laplace, venía planteándose el problema de un tratamiento histórico de la naturaleza (con sujeción, claro está, a sus leyes objetivas); la filosofía de la naturaleza del joven Schelling y la de Hegel eran audaces intentos encaminados a resolverlo, aunque cierto es que con medios muy insuficientes. Pues bien, Spengler vuelve las cosas del revés, desde el punto de vista subjetivista de la filosofía de la vida: ignora el desarrollo objetivamente histórico de la naturaleza y, en cambio, ‘historiza’ el conocimiento de la naturaleza misma, al convertirlo en simple función del carácter esencial del ‘ciclo cultural’ concreto en que se vive.”
“Existen varios mundos de números, porque existen varias culturas. Así, encontramos un tipo de número índico, otro arábigo, otro antiguo, otro occidental, cada uno de los cuales constituye fundamentalmente algo único y es expresión de otro acaecer universal… Existe, por tanto, más de una matemática.”
“La historia es, pues, la forma universal originaria y la naturaleza una forma posterior, asequible solamente a los hombres de cultura más desarrollada, y no a la inversa, según el supuesto a que se inclina el prejuicio del intelecto científico urbano.”
“El átomo, la velocidad de la luz, la gravitación, son otras tantas categorías míticas del ‘hombre fáustico’, lo mismo que los espíritus de las tormentas o los demonios de los campos fueron categorías del período mágico.”
“Libra una apasionada polémica contra la periodización de la historia en Antigüedad, Edad Media y Edad Moderna. Y es cierto que esa división tradicional en períodos se convierte en algo puramente convencional si el historiador, como suele ocurrir, no encuentra su fundamento objetivo real en las grandes formaciones económicas, esclavitud, servidumbre de la gleba y trabajo asalariado.”
“En Dilthey (y más resueltamente todavía, por ejemplo, en Max Weber), la tipología era, sencillamente, un medio auxiliar del conocimiento histórico, cuyo valor se acreditaba solamente en la explicación de la realidad histórica. Spengler, al dar a sus tipos el nombre de ‘fenómenos primigenios’ hace algo más que introducir una innovación terminológica: proclama la ‘fisonomía’ de cada cultura como fundamento real de todas sus manifestaciones concretas, tanto las intrínsecas como las formales, las estructurales como las dinámicas; la construcción científica auxiliar se convierte, así, en un fundamento real, aunque en un fundamento real irracionalista por principio y que sólo puede captarse por la vía de la intuición.”
“Cabe, por ejemplo, establecer una analogía entre la geometría euclidiana, como manifestación de la cultura antigua, y la geometría no euclidiana, como exponente de la cultura occidental.”
“Llamo simultáneos a dos hechos históricos cada uno de los cuales se produce dentro de su cultura en una situación —relativa— exactamente igual y que tienen, por tanto, un significado exactamente análogo.”
“después de nosotros, el diluvio; tal es el —eficaz— canto consolatorio de Spengler.”
“Otra de las causas eficientes de la gran influencia alcanzada por la obra de Spengler está en la consecuencia con que mantiene una concepción total que coloca en el centro mismo la supuesta antítesis entre cultura y civilización. Esta antítesis hacía mucho tiempo que venía desempeñando importante papel en la filosofía reaccionaria alemana de la historia. La lucha ideológica contra la democratización de Alemania se lleva a cabo bajo la bandera de esa antítesis, entendiendo por ‘civilización’ todo lo malo del capitalismo, incluida sobre todo la democracia occidental, y oponiendo a ello la autóctona, orgánica y auténtica ‘cultura’ alemana. Spengler aúna aquí las tendencias reaccionarias prusianas con una forma moderna deliberadamente paradógica. Da de nuevo al problema de la civilización un giro a tono con la filosofía de la vida: es, según él, el problema de la muerte, por oposición a la vida floreciente, a la cultura. No otro es el problema de la decadencia de Occidente: ‘Toda cultura tiene su propia civilización. . . La civilización es el destino inexorable de una cultura. . . La civilización son los estados más extremos y artificiales de que es capaz un tipo superior de hombre. Son un resultado; siguen al devenir como lo que ha devenido, a la vida como la muerte, al desarrollo como el anquilosamiento. . . son un final, irrevocable, pero han sido alcanzados siempre por la fuerza de la más íntima necesidad.’”
“No en vano la forma predominante de la civilización es, para Spengler, la del cesarismo. Es éste, según él, el régimen informe de dominación de toda cultura agonizante, de toda civilización. El pueblo se convierte, al llegar esta fase, en una masa ahistórica de fellahs sobre la que los Césares instauran su dominación, con la cual ‘la historia retorna de nuevo a lo ahistórico, al ritmo primitivo de los primeros tiempos’.” Um Guilherme II nada é diante da concentração de poder de um Elon Musk.
“Spengler concreta esta perspectiva, nacida del análisis pesimista del presente y tan simpática a los ojos de la reacción, en una obra especial, bastante importante para la ideología del fascismo: la titulada Prusianismo y socialismo.” “Toda civilización tiene, según Spengler, su socialismo (los estoicos, el budismo, etc.; el socialismo actual es la forma fáustica de estas mismas manifestaciones). Pero, al afán spenglariano de las analogías no le basta con esta generalización. Necesita descubrir, además, el ‘verdadero’ socialismo, el cual no es otro que el prusianismo: los tipos del oficial, el empleado y el obrero.” (Spengler desarrolla aquí las ideas de los folletos de guerra de Scheler y Sombart, el concepto de ‘los mercaderes y los héroes’, etc.)” “La clase obrera alemana se convencerá de que sólo este ‘socialismo’ cuenta con posibilidades reales. Para ello, no hace falta ninguna ideología, sino que basta con ‘un valiente escepticismo’ y con ‘una clase de caracteres señoriales socialistas’.” De fato, falou muita merda.
“El hecho de que la perspectiva histórica que aquí se pinta sea esencialmente distinta de la trazada en La decadencia de Occidente sólo interesa a quienes se empeñan en ver en Spengler un pensador con un sistema coherente.”
“No es difícil percatarse de cuán cerca de la ideología fascista se halla este preludio reaccionario de la filosofía de la vida, convertida ya en una filosofía militante, en el período de la crisis inmediata de la posguerra.”
“La figura más importante de este período de transición es la de Max Scheler. Se trata de un pensador ingenioso, dinámico y multifacético, sin convicciones firmes y que se deja llevar demasiado de las corrientes en boga en cada momento, pero en el que se destaca, a pesar de todo, una línea fundamental: la de salir fuertemente al paso de las exigencias que plantea la ‘estabilización relativa’. Su deseo es fundamentar una concepción del mundo intrínsecamente acusada, que se remonte sobre el formalismo de los neokantianos, una firme jerarquía de los valores apta para desempeñar un papel importante en la consolidación de la sociedad burguesa alemana.”
“Scheler comparte con Dilthey, a quien trata de desarrollar y fundamentar con los métodos discursivos de la fenomenología husserliana, la convicción de que las categorías, las normas, los valores, etc., han de obtenerse y desarrollarse orgánicamente, a base de la objetividad vivida de los objetos filosóficos, por medio de la ‘intuición eidética’.”
“No debe exagerarse, claro está, el valor de esta repudiación de la filosofía de la vida por Husserl. Éste aparenta no querer mezclarse en los excesos agnosticistas de la filosofía de la vida. Pero, cuando entra a tratar los problemas fundamentales de la teoría del conocimiento, en seguida se ve que se halla muy cerca del machismo.”
“El problema de la existencia y la naturaleza del ‘mundo exterior’ es un problema metafísico. La teoría del conocimiento, como explicación general acerca del ser ideal y el sentido valedero del pensamiento cognosciente, abarca, cierto es, el problema general de si es posible, y hasta qué punto, un saber o un conjeturar racional de objetos o de cosas ‘reales’ que trascienda por principio de las vivencias cognoscientes y a cuyas normas tenga que acomodarse el verdadero sentido de tal saber; pero no el problema empíricamente planteado de si nosotros, los hombres, a base de los datos de hecho que nos son dados, podemos alcanzar realmente semejante saber, ni mucho menos la tarea de llevarlo a cabo. La teoría del conocimiento, tal como nosotros la concebimos, no es, propiamente hablando, ninguna teoría. No es una ciencia, en el sentido acusado de una unidad basada en la explicación teórica.” Husserl
“Mientras que al principio sus ideas acerca de Dios eran casi una reminiscencia de las de Tomás de Aquino, ahora su filosofía de la religión va convirtiéndose poco a poco casi en un completo ateísmo, al proclamar en el plano de la filosofía de la religión un Dios que se desarrolla paralelamente con el hombre, doctrina que en su último período se trueca poco menos que en una autodeificación del hombre religioso-ateísta.”
“El carácter apodíctico ‘intemporal’ de la fenomenología (la herencia de Bolzano y Brentano) se revela como mera apariencia, tan pronto como Scheler aplica el método al estudio de los fenómenos histórico-sociales concretos: se pone de manifiesto la profunda afinidad con el relativismo de Dilthey y Simmel.”
“Y polemiza contra la conocida crítica que Guillermo Wundt hace a Husserl, en la que aquél satiriza el tipo husserliano de exposición, diciendo que Husserl da una larga serie de definiciones sobre lo que un concepto no es, para acabar estableciendo una pura tautología, al decir, por ejemplo, que ‘el amor es el amor’.”
“El nacimiento del irracionalismo guarda siempre una estrecha relación con los límites de la captación del mundo desde el punto de vista de la lógica formal. (…) Y es precisamente característico de las formas de transición al extremo irracionalismo el hecho de que esta antítesis, que antes se manifestaba, históricamente, como el antagonismo de dos corrientes enfrentadas, desempeñe ahora un papel decisivo en la estructura interna de esta filosofía.”
“Sin embargo, el ‘poner entre paréntesis’ descarta radicalmente esta cuestión; la ‘eidética’ no sólo puede proyectarse sobre un entronque de significados, sino también sobre una imagen puramente fantasmal, lo mismo que sobre un reflejo (exacto o falso) de la realidad.”
“Todo consiste, sencillamente, en declarar los objetos fenomenológicos como objetos de la ontología, transformando así la ‘eidética’, insensiblemente, en una renovación de la ‘intuición intelectual’.”
Não existe floresta desabitada pelo homem.
“Scheler cree sobreponerse a su relativismo cada vez más extremo inventando una nueva terminología para designarlo; la nueva palabra mágica es, ahora, la de ‘perspectivismo’. (Del mismo modo cree Mannheim ‘superar’ el relativismo recurriendo a la palabra mágica de ‘relacionismo’.)”
“Scheler aspira, aquí, como hará poco después de él Mannheim, a que el relativismo se supere a sí mismo, precisamente al ser llevado hasta sus consecuencias más extremas, hasta el final.”
“La forma sociológica de la democracia ‘desde abajo’… es, en general, más bien enemiga que amiga de todas las formas superiores del saber. Son los demócratas de origen liberal quienes, sobre todo, han mantenido en alto y desarrollado la ciencia positiva.”
“El Miércoles de Ceniza del subjetivismo parasitario (Heidegger, Jaspers)”
“No tiene, pues, nada de extraño que ahora, al imponerse este estado de ánimo depresivo, ya unos cuantos años antes de que estallara la crisis, en forma de presentimiento de los sombríos acontecimientos que se avecinaban, los pensadores guías de la nueva etapa, el husserliano Heidegger y el en otro tiempo psiquiatra Karl Jaspers, proclamaran el renacimiento de la filosofía kierkegaardiana.”
“los renovadores de la filosofía existencial se preocupan ya de luchar, principalmente, contra el marxismo, aunque en sus obras rara vez lo mencionen por su nombre y directamente”
“No es, naturalmente, un azar ni un detalle puramente terminológico el hecho de que la divisa de la ‘vida’, enfáticamente tremolada por aquella filosofía se sustituya ahora, con no menos énfasis, por la consigna de la ‘existencia’.”
“La palabra ‘vida’, en que se hacía antes tanto hincapié, alude a la conquista del mundo por la subjetividad; esto explica por qué los activistas fascistas de la filosofía de la vida que habrán de relevar en seguida a Heidegger y Jaspers, ponen de nuevo en circulación aquella divisa, aunque dándole, a su vez, un contenido nuevo. El término de ‘existencia’, como leit motiv de la filosofía entraña la repudiación de mucho de lo que la filosofía de la vida afirmara en otro tiempo como vivo y que ahora se considera accidental, no existencial.”
“mientras que antes —a tono con la teoría aristocrática del conocimiento a que necesariamente conducía este camino— se dividían los hombres, hasta cierto punto, en dos clases, los que vivían la vida y los que quedaban al margen de ella, ahora se considera en peligro la vida de todos, la vida en general.”
“Pese a esta exaltación de las tendencias subjetivistas, en Heidegger se destaca tal vez con mayor fuerza todavía que en sus predecesores la ‘tercera vía’ filosófica: la pretensión de sobreponerse a la antítesis de idealismo y materialismo (él lo llama realismo)”
“si bien su ‘ser ahí’ no significa, cabalmente, otra cosa que la misma existencia humana y, en definitiva, más aún, simplemente su manifestación en la conciencia.”
“‘Pero si la interpretación tiene en cada caso ya que moverse dentro de lo comprendido y alimentarse de ello ¿cómo va a dar resultados científicos sin moverse en un círculo, sobre todo moviéndose, encima, la comprensión presupuesta dentro del conocimiento vulgar del mundo y de los hombres?’ Pero, mientras que Dilthey, movido por un miedo científicamente honrado, se detenía ante este círculo vicioso, Heidegger corta resueltamente el nudo gordiano con ayuda de la intuición eidética (con la que, gracias a su irracionalista arbitrariedad, puede descubrirse lo que se quiera, sobre todo si se da el paso ontológico hacia el ser): pues el comprender ‘se revela’ (?) como ‘la expresión de la existenciaria estructura del <previo> peculiar al <ser ahí> mismo… los supuestos ontológicos del conocimiento historiográfico superan radicalmente la idea del rigor de las más exactas ciencias.’”
“Fenomenología es la forma de acceder a lo que debe ser tema de la ontología y la forma demostrativa de determinarlo. La ontología sólo es posible como fenomenología.”
“Las leyes de Newton, el principio de contradicción, cualquier verdad sólo es verdad mientras el ‘ser ahí’ es. Antes de que todo ‘ser ahí’ fuese y después de que todo ‘ser ahí’ haya dejado de ser, ni fue ni será verdad alguna, porque la verdad, en cuanto es el ‘estado de abierto’, el descubrimiento y el ‘estado de descubierto’ que es, no puede ser en tales circunstancias.”
“Heidegger, que se esfuerza por fundamentar una teoría objetiva del ser, una ontología objetiva, se ve obligado por ello a deslindar nítidamente este campo del de la antropología. Pero, cuando pasa a hablar de sus problemas centrales y no se limita a tratar desde lejos cuestiones de pura metodología, resulta que su ontología no es, en rigor, otra cosa que una antropología basada en la filosofía de la vida, disfrazada bajo ropaje objetivista.” “Es característico, por ejemplo, que trate de poner de relieve la fundamental tendencia antropológica de la ‘lógica trascendental’ de Kant, para hacer de este filósofo un precursor del existencialismo, lo mismo que Simmel trataba de hacer de él un precursor de la filosofía de la vida.”
“Por tanto, lo que Heidegger llama fenomenología y ontología no es, en realidad, otra cosa que una descripción antropológica de la existencia humana con tendencias abstractas hacia el mito, lo que en sus descripciones fenomenológicas concretas se convierte insensiblemente en una pintura —no pocas veces interesante y hasta cautivadora— de la existencia del filisteo intelectual en la época de crisis del período imperialista. Y, hasta cierto punto, el propio Heidegger lo reconoce así. Su programa es mostrar el ser ‘tal como es <inmediata y regularmente>, en su <cotidianidad> <de término medio>.’ Y lo que hay, en rigor, de interesante en el modo de filosofar de Heidegger es, en efecto, esa descripción extraordinariamente pormenorizada de cómo ‘el hombre’, el sujeto portador de la existencia, se desintegra y se pierde a sí mismo, ‘inmediata y regularmente’, en esta cotidianidad.”
“El ‘uno’, con el que se responde a la pregunta acerca del ‘quién’ del ‘ser ahí’ cotidiano, es el ‘nadie’, al que se ha entregado en cada caso ya todo ‘ser ahí’ en el ‘ser uno entre otros’. (…) Este modo de ser no significa menoscabo alguno de la facticidad del ‘ser ahí’, como tampoco el ‘uno’ es, por ser el ‘nadie’, una nada.”
“Pero no se crea que Heidegger, con estas tendencias, se halla solo, en su época; tendencias parecidas a éstas aparecen expresadas, no sólo en la filosofía de Jaspers, sino también en gran parte de la literatura del mismo período (bastará, en apoyo de ello, con citar la novela de Céline, Voyage au bout de la nuit y los casos de Joyce, Gide, Malraux y otros).”
“En este sentido, podríamos decir que Heidegger prosigue la tendencia de Simmel cuando hablaba de ‘construir un piso debajo del materialismo histórico’, para poner de relieve, al parecer, las premisas filosóficas y hasta metafísicas de esta teoría.”
“El ser y el tiempo no sólo se cuida de omitir sistemáticamente el nombre de Marx, incluso en las alusiones que se hacen manifiestamente a su doctrina, sino que borra también, intrínsecamente, todas las categorías objetivas de la realidad económica.”
“La interioridad del individuo ha renunciado ya, de largo tiempo atrás, a todos los planes de conquista del mundo;¹ ya no considera el mundo social en torno como algo, sin duda problemático, pero en el que todavía puede desplegarse libremente, a pesar de todo, la pura interioridad, sino como una amenaza constante, pavorosa e inaprensible, que se cierne sobre todo lo que daría su razón esencial de ser a la subjetividad.”
¹ Curiosamente é isso que Heidegger nega em sua questão da técnica.
“Heidegger no combate explícitamente las teorías económicas del marxismo-leninismo, ni las consecuencias políticas derivadas de ellas —pues no es capaz de eso, como no lo es tampoco el sector por él representado—, sino que intenta más bien esquivar la necesidad de sacar las obligadas consecuencias sociales, difamando ‘ontológicamente’ como ‘no verdadera’ toda actividad pública del hombre.”
“Heidegger predica la repulsa de toda actuación social, como en su tiempo había proclamado Schopenhauer su aversión a la idea burguesa del progreso, a la transformación democrática. Sin embargo, la repulsa de Heidegger lleva implícita una actitud reaccionaria todavía más marcada que el quietismo de Schopenhauer.” “Podríamos decir sin incurrir en una gran exageración que, en el período de lucha de la burguesía imperialista contra el socialismo, Heidegger es a Hitler y Rosenberg lo que en su tiempo había sido Schopenhauer con respecto a Nietzsche.”
“Heidegger carece, de una parte, de la posibilidad de recurrir a categorías abiertamente teológicas y le falta, de otra parte, el valor necesario para preconizar francamente el irracionalismo. Sin embargo, todas las descripciones ontológicas de Heidegger demuestran que la desobjetivación de todos los criterios de la objetividad conduce en realidad al irracionalismo, aunque las palabras quieran dar a entender otra cosa, pues el papel lo soporta todo.”
“Como se ve, la ontología heideggeriana se convierte insensiblemente en una moral y casi en una prédica religiosa; y también en este sesgo religioso-moral de la teoría del conocimiento se revela la influencia determinante de Kierkegaard sobre el planteamiento del problema y el método de Heidegger. El tenor de esta prédica es que el hombre debe ‘esencializarse’, prepararse a escuchar y comprender ‘la voz de la conciencia’, para ir madurando así hacia el ‘estado de resuelto’. Y también este proceso aparece muy detalladamente descrito por él. Aquí, como en el caso anterior, no podemos hacer otra cosa que esbozar muy a grandes rasgos el meollo de él. El descubrimiento de la nulidad de la existencia oculta en el ‘ser caído’ lo revela la ontología: ‘La esencia de la nada originariamente anuladora radica en que coloca al <ser ahí> lo primero de todo ante el ente en cuanto tal. . . <Ser ahí> significa: encuadramiento en la nada. . .’”
“El ‘estado de no resuelto’ del uno conserva sin embargo el predominio, limitándose a no poder atacar a la existencia resuelta” Outra filosofia da vida aristocrática, para uns poucos privilegiados. “Por muy difícil que resulte comprender a Heidegger, este pensamiento contenido en su filosofía sí fue captado certeramente.”
“Esta teología heideggeriana sin religión positiva ni un Dios personal tiene que encerrar, evidentemente, como toda filosofía de la vida, una nueva y propia teoría del tiempo. Es ésta también una necesidad metodológica. No en vano la rígida contraposición de espacio y tiempo constituía uno de los lados más endebles del racionalismo no dialéctico. Ahora bien, mientras que la superación real de esta falla sólo puede encontrarse en la interdependencia de espacio y tiempo basada en la realidad objetiva, la filosofía irracionalista de la vida dirige desde hace mucho tiempo, desde siempre, sus más enconados ataques contra el concepto de tiempo del racionalismo, y —lo mismo que en el campo de la filosofía social contrapone la cultura y la civilización—, nos presenta el tiempo y el espacio como dos principios diametralmente opuestos y hasta enemigos entre sí. La conquista del tiempo tiene, en un sentido positivo, mucha importancia para la filosofía de la vida —tal es el reverso de aquella intención polémica— porque la identificación de vivencia y vida (existencia), indispensable para su seudoobjetivismo, sólo puede lograrse mediante una concepción subjetivada e irracionalista del tiempo que responde a esa exigencia.”
“Bergson, a quien condena —juntamente con Aristóteles y Hegel— como representante de la concepción ‘vulgar’ del tiempo.”
“El advenir no es posterior al sido y éste no es anterior al presente. La temporalidad se tempora como advenir presente que va siendo sido.”
“Lo que ocurre es que en Bergson, que en la parte esencial de su teoría del conocimiento era un fenómeno de anteguerra y cuya filosofía presentaba muchos puntos de afinidad con Simmel y el pragmatismo, el tiempo vivido era un órgano de la conquista subjetivista-individualista del universo, mientras que en la filosofía de Heidegger, la filosofía del amargo despertar después de la embriaguez, el tiempo ‘real’ se desmundiza, se convierte en algo teológico y carente de contenido, se concentra exclusivamente en el momento de la decisión interior. He ahí por qué Bergson dirige sus tiros, sobre todo, contra el tiempo ‘espacial’ y contra la formación de conceptos en las ciencias exactas y por qué su tiempo ‘real’ se orienta hacia la vida artística, mientras que en Heidegger el tiempo ‘vulgar’ corresponde a la existencia del ‘ser caído’ en el ‘uno’ y el tiempo ‘real’ apunta en dirección de la muerte.”
“Heidegger ‘descubre’ que el tiempo desempeña una función central, hasta ahora inadvertida, en la Crítica de la razón pura de Kant, sobre todo en el capítulo sobre el esquematismo.” “Heidegger, por tanto, incluye a Kant entre los padres del irracionalismo moderno.”
“Ahora bien, según la concepción heideggeriana de la historia, resulta que la historia real es la ‘impropia’, lo mismo que el tiempo real era el ‘vulgar’.”
“Vemos, pues, que lo que Heidegger llama la historia ‘impropia’ no da mucho más de sí que la ‘historicidad’ spengleriana; pero, mientras que en Spengler esta ‘historicidad’ forma parte integrante orgánica de su concepción, en Heidegger viene a estorbar a la idea central y constituye, en última instancia, un lastre inútil. Nace, en parte, de la repugnancia de Heidegger a avenirse al irracionalismo radical, a la repulsa radical de toda cientificidad y, en parte, es una herencia —convertida ahora en elemento inorgánico— de la concepción teológica fundamental que guía el camino heideggeriano hacia la salvación del alma, [o evento?] principio en el que la filosofía heideggeriana —una filosofía sin Dios y sin alma— pierde los principios que le servían anteriormente de pauta y de orientación.”
“Después de este análisis de la filosofía existencial de Heidegger, podemos ya resumir en sus líneas más generales la de Jaspers. Una y otra son extraordinariamente parecidas, así en cuanto al punto de partida como en cuanto a las consecuencias a que llegan. Y no deja de ser interesante e instructivo el hecho de que Jaspers se presente abiertamente como psicólogo, ya que ello, unido al desarrollo de la fenomenología en Scheler y en Heidegger y a la influencia cada vez mayor de la psicología descriptiva de Dilthey, viene a coronar el desenmascaramiento de su originaria seudoobjetividad.
La primera obra filosófica influyente de Jaspers, la Psicología de las concepciones del mundo (publicada en 1919), es un intento de ejecución del programa diltheyano de una tipología de las maneras de concebir el universo. Claro está que en ella se renuncia ya por entero al sueño de Dilthey de que la tipología abriera el camino hacia la concepción filosófica objetiva del mundo. Antes al contrario. Bajo la influencia de Kierkegaard y Nietzsche, en quienes Jaspers ve los filósofos de nuestro tiempo, así como bajo la acción del relativismo sociológico de Max Weber, la tipología jasperiana proclamará cabalmente la total repudiación de la posibilidad y del valor de un conocimiento filosófico objetivo.”
“Toda teoría formulada sobre la totalidad se convierte en un habitáculo, despojado de la vivencia original de las situaciones liminares y entorpece el nacimiento de las fuerzas que, dinámicamente, buscan el sentido de la existencia futura en la propia experiencia querida, para poner en su lugar la quietud de un mundo penetrado por la visión y perfecto, de un sentido eternamente presente de satisfacer al alma.”
“La filosofía existencial se perdería inmediatamente, si creyese saber de nuevo lo que es el hombre. Volvería a suministrarnos los planos para investigar en sus tipos la vida humana y la vida animal, se convertiría de nuevo en antropología, psicología y sociología. Aquella filosofía sólo puede tener un sentido siempre y cuando que carezca de base en su objetividad. Despierta lo que no sabe; ilumina y mueve, pero no plasma nada…”
“Como la marcha del mundo es impenetable y hasta hoy ha fracasado lo mejor y puede volver a fracasar; como, por tanto, la marcha del mundo, a la larga, no es en modo alguno lo único que importa que sea, debemos abandonar todos los planes y toda la actuación en torno al remoto porvenir, para dedicarnos aquí y ahora a crear y animar la existencia. . . Hacer al presente lo auténtico es, en fin de cuentas, lo único que con certeza me es dable hacer.”
“Jaspers, en cambio, ha publicado un gran sistema de la filosofía en tres volúmenes, con el título entre orgulloso y modesto de Filosofía.”
“Heidegger y Jaspers llevan a sus consecuencias más extremas el relativismo y el irracionalismo radicalmente individualistas y filisteamente aristocráticos. Allí donde llegan estas doctrinas encontramos la época glacial, el Polo Norte, un mundo deshabitado, un caos carente de sentido, la nada como en torno del hombre, y el contenido interior de esta filosofía es la desesperación y la soledad irremediable del hombre mismo. Con ello, trazan estos filósofos una imagen bastante fiel de lo que realmente vivía en el interior de extensos círculos de la intelectualidad alemana a comienzos de la década del treinta.”
“El hecho de que Heidegger actuase abiertamente como fascista, mientras que Jaspers, por razones puramente particulares, no pudo llegar a tanto y se las arregló para mantener bajo Hitler su otium cum dignitate, para luego, al caer el régimen, mientras el viento parecía soplar de la izquierda, dárselas temporalmente de antifascista, no altera en lo más mínimo la realidad de las cosas.”
“es Jünger el primero que interpreta desde el punto de vista de la filosofía de la vida la antítesis de burguesía y proletariado, con objeto de obtener la amplia base social necesaria para la ansiada nueva guerra imperialista”
“Es cierto que, personalmente, predomina en Hitler el nihilismo cínico. Por sus conversaciones con Rauschning, sabemos que hasta la teoría racista era considerada por él como un engaño, utilizado sin escrúpulos para sus fines de bandidaje imperialista. La atmósfera general de la agitación hitleriana es, simplemente, una edición popular y vulgar de las tendencias fundamentales de la filosofía de la vida: Hitler rechaza, en la agitación, toda convicción intelectiva, pues para él sólo se trata de producir y mantener en pie un estado de embriaguez”
CAPÍTULO V. EL NEOHEGELIANISMO
HEGEL SEM HEGEL: “la repulsa del método dialéctico, sea expresa o tácitamente, se convertirá, en efecto, en un rasgo constante de toda la renovación de la filosofía de Hegel.” “Siguen manteniéndose en el punto de vista neokantiano, modificado a tono con las condiciones del período imperialista; es decir, siguen separando mecánicamente el fenómeno de la esencia, negándose a reconocer la cognoscibilidad de la realidad objetiva.”
“Esta base gnoseológica se revela con gran nitidez en el librito de Julius Ebbinghaus (Relativer und absoluter Idealismus, 1910), obra que, aunque no llegó a ser conocida en amplios círculos de opinión, influyó, sin embargo, de un modo decisivo en el método y las concepciones de los neohegelianos relevantes que vendrían después. La idea central de Ebbinghaus puede resumirse en pocas palabras, diciendo que Hegel no hizo otra cosa que llevar consecuentemente hasta el final todas las consecuencias contenidas en el método trascendental de Kant, al paso que éste se quedó a medio camino con respecto a las consecuencias finales que se desprendían de su propio método. El hegelianismo no es, pues, según esto, sino un kantismo realmente consecuente consigo mismo.”
“El libro más importante en relación con el ‘renacimiento hegeliano’ en Alemania es la obra de los últimos años de Dilthey titulado La historia juvenil de Hegel (1907).”
“Cierto que también el neohegelianismo es, resueltamente, bastante reaccionario, pero expresa tendencias más moderadas, más reaccionariamente eclécticas, más ‘consolidadas’, de la burguesía”
“Hegel —dice Kroner— es sin duda el más grande irracionalista que conoce la historia de la filosofía. Ningún pensador antes de él había llegado a iluminar el concepto como él lo ha hecho… Hegel es irracionalista, porque hace valer lo irracional en el pensamiento y porque irracionaliza el pensamiento mismo… Es irracionalista, porque es dialéctico, porque la dialéctica es el irracionalismo convertido en método, el irracionalismo racionalizado, porque el pensamiento dialéctico es un pensamiento racional-irracional.”
“Hegel intentó pensar concretamente, filosofar objetivamente, existir como filósofo sustancialmente, dejar que la cosa imperase por sí misma, situarse del lado de acá del realismo y el idealismo, y todo esto es también lo que nosotros queremos hoy.” Glockner
“Todo el que haya leído realmente la Fenomenología del espíritu y haya estudiado un poco la historia de su elaboración debe saber que esta cualidad que Hartmann atribuye a la dialéctica hegeliana como algo no susceptible de ser aprendido y su comparación con el genio del artista caracteriza precisamente la concepción schellingiana de la dialéctica, mientras que la metodología de la Fenomenología del espíritu se dirige con una gran fuerza polémica contra tal interpretación, proclamando cabalmente todo lo contrario: la asequibilidad de la esencia de la dialéctica a todos.”
“los neohegelianos, por su parte, eran suficientemente conocidos como reaccionarios para merecer que el nacionalsocialismo victorioso los tolerase. (Únicamente se vieron obligados a emigrar los neohegelianos ‘no arios’, como Kroner.) El neohegelianismo siguió, pues, vegetando bajo el Poder nazista; incluso llegó a surgir en Gotinga una especial escuela neohegeliana de filósofos del derecho (Binder, Busse, Larenz y otros); y siguieron editándose colecciones de materiales, monografías, etc., orientadas en esta dirección.”
“podemos decir que la trayectoria del neohegelianismo es bastante aleccionadora, como imagen filosófica refleja del papel que el liberalismo, cada vez más decadente (con sus diversas variantes), ha desempeñado en la historia de los avances reaccionarios, del proceso de fascización, y del que está llamado a desempeñar también en el futuro.”
“(Ciertas reminiscencias de este cambio de actitud del pensamiento burgués con respecto a Hegel las encontramos con frecuencia entre los socialdemócratas del período de Weimar.)”
“Muchos siguieron desarrollando sus actividades, y en Berlín siguió existiendo durante largo tiempo una asociación de hegelianos, que publicaba incluso una revista propia (Der Gedanke, 1860-1884). Pero eran contados los que, como Adolf Lasson, por ejemplo, se mantenían fieles al hegelianismo ortodoxo. Cierto es que esta ortodoxia debe interpretarse de un modo históricamente certero.”
CAPÍTULO VI. LA SOCIOLOGÍA ALEMANA DEL PERÍODO IMPERIALISTA
“La sociología, como disciplina independiente, surgió en Inglaterra y en Francia al disolverse la economía política clásica y el socialismo utópico, que eran ambos, cada uno a su modo, doctrinas que abarcan la vida social y que se ocupaban, por tanto, de todos los problemas esenciales de la sociedad, en relación con las cuestiones económicas condicionantes. Al crearse la sociología como disciplina aparte, se afronta en ella el estudio de los problemas de la sociedad prescindiendo de su base económica; la supuesta independencia de los problemas sociales con respecto a los económicos es, en efecto, el punto de partida metodológico de la sociología.”
“Y, así, surge en uno de los polos la economía burguesa vulgar y, más tarde, la llamada economía subjetiva, disciplina profesional de estrecha especialización y temática muy limitada, que renuncia de antemano a explicar los fenómenos sociales y se propone como su misión esencial hacer desaparecer del campo de la economía el problema de la plusvalía, y en el otro polo nace como ciencia del espíritu al margen de la economía, la sociología.”
“con Fourier, se revela ya claramente el carácter internamente contradictorio de la economía capitalista; y, al disolverse la escuela ricardiana, incluso en Proudhon, este problema se manifiesta como el problema central de toda la economía, aunque las diversas soluciones propuestas deban ser reputadas como falsas.”
“Es verdad que, al comienzo, principalmente entre sus fundadores, la sociología abraza el partido del progreso social, y el demostrar científicamente éste es cabalmente uno de sus fundamentales propósitos. Pero se trata de un progreso a tono con la burguesía que comienza a deslizarse por la pendiente del declive ideológico: de un progreso que conduce a una sociedad capitalista idealizada, en la que se ve la cúspide del desarrollo de la humanidad. En tiempo de Comte, y no digamos en el de Spencer, no era posible ya llegar a este resultado por el camino de la economía. De aquí que los primeros sociólogos vayan a buscar el fundamento para sus doctrinas a la ciencia de la naturaleza, aplicada por analogía a la sociedad y, de este modo, por tanto, más o menos mitologizada.”
“No puede ya, por tanto, cumplir la misión que primeramente se había asignado: la de demostrar el carácter progresivo de la sociedad burguesa, demostración inasequible ahora en el terreno económico, y la de defenderla ideológicamente contra la reacción feudal y el socialismo.”
“Alemania carece de una ciencia económica propia y original. En 1875, caracterizaba Marx esta situación en los términos siguientes: ‘La economía política ha sido siempre y sigue siendo en Alemania una ciencia extranjera… Esta ciencia se importaba de Inglaterra y de Francia como un producto elaborado; los profesores alemanes de economía seguían siendo simples discípulos. La expresión teórica de una realidad extraña se convertía en sus manos en un catálogo de dogmas, que ellos interpretaban, o mejor dicho deformaban, a tono con el mundo pequeñoburgués en que vivían… Desde 1848, la producción capitalista comenzó a desarrollarse rápidamente en Alemania, y ya hoy da su floración de negocios turbios. Pero la suerte seguía siendo adversa a nuestros economistas. Cuando habían podido investigar libremente la economía política, la realidad del país aparecía vuelta de espaldas a las condiciones económicas modernas. Al aparecer estas condiciones, surgieron en circunstancias que no consentían ya un estudio imparcial de aquéllas sin remontarse sobre el horizonte de la burguesía’”
“En esta nueva situación, un grupo de economistas alemanes (Brentano, Schmoller, Wagner y otros) trata de extender los dominios de la economía nacional, hasta convertirla en una ciencia de la sociedad. Se aspira a crear una economía nacional puramente ateórica, empírica, histórica y, al mismo tiempo, ‘ética’ que, repudiando la economía clásica, pueda a la par abordar los problemas de la sociedad.” “No tiene, pues, nada de extraño que el neokantismo positivista por entonces en boga viniera a reforzar estas concepciones en el sentido del agnosticismo empirista.”
“(La misma actitud posterior de Dilthey ante Simmel y otros sociólogos del período imperialista es totalmente distinta; más aún, su propia concepción de la historia, tal como va desarrollándose con el tiempo, habrá de convertirse en uno de los factores determinantes de la sociología alemana posterior.)”
“Nos referimos a la llamada ‘escuela austríaca’ de Menger, Böhm-Bawerk y otros. Su subjetivismo es tan radical como el de la ‘escuela histórica’. Pero en ella se manifiesta, en vez de la confusa y untuosa tendencia moralizante, un puro psicologismo: la disolución de todas las categorías objetivas de la economía en la casuística de la contraposición abstracta entre lo agradable y lo desagradable. Surgen, así, una serie de seudoteorías que buscan su fundamento exclusivo en los fenómenos superficiales de la vida económica (la oferta y la demanda, el costo de producción, la distribución, etc.) y formulan, a base de ellos, las seudoleyes de las reacciones subjetivas (la de ‘utilidad-límite’, por ejemplo). La ‘escuela austríaca’ se atribuye (Böhm-Bawerk) el mérito de haber superado las ‘enfermedades de infancia’ de los clásicos y también, al mismo tiempo, del marxismo, de una parte, y de otra las de la ‘escuela histórica’. Con lo cual la nueva economía vulgar que así nace deja, lo mismo que en el Occidente, el campo libre a una ciencia especial de la sociología, aparte de la economía y que viene a servirle de ‘complemento’.”
“Sin que, aparentemente, guarde ninguna conexión estrecha con estas luchas, aparece en 1887 el libro de la nueva sociología alemana llamado a tener mayor influencia: Comunidad y sociedad (Gemeinschaft und Gesellschaft) de Ferdinand Toennies. Esta obra ocupa un lugar especial en el desarrollo de la sociología alemana. Merece señalarse, ante todo, que la vinculación ideológica de su autor con las tradiciones alemanas clásicas es más acusada que la de los sociólogos posteriores. (…) (Vale la pena indicar, en relación con esto, que más tarde escribirá una biografía de Hobbes que habrá de adquirir notoriedad internacional.) Añádase a esto que Toennies es el primero, en Alemania, que se asimila los resultados de la investigación en torno a la comunidad primitiva, sobre todo los de Morgan y, al mismo tiempo, el primer sociólogo alemán que no rechaza a limine a Marx, sino que trata de reelaborarlo, poniéndolo a contribución para sus fines burgueses. Así, abraza abiertamente el punto de vista de la teoría del valor por el trabajo y desecha la crítica burguesa usual que cree descubrir contradicciones insolubles entre los tomos primero y tercero del Capital. Lo cual no significa, ni mucho menos, que Toennies reconozca el marxismo ni lo comprenda.”
“el formular, en términos, absolutos esa falsa contraposición entre civilización y cultura parece ser, a los ojos de muchos intelectuales, un arma eficaz contra el socialismo: puesto que éste lleva adelante el desarrollo de las fuerzas productivas materiales (mecanización, etc.), no es apto tampoco para resolver el pretendido conflicto entre la civilización y la cultura, sino que, lejos de ello, lo perpetúa; por tanto, no vale la pena que los intelectuales, víctimas de dicho supuesto conflicto, combatan al capitalismo en aras del socialismo.”
“Marx ha puesto de manifiesto con referencia a la poesía épica, y Engels con respecto a los períodos de florecimiento de la filosofía moderna en las distintas naciones que marchan a la cabeza, como en ciertas y determinadas circunstancias, las situaciones menos desarrolladas son más favorables, para un florecimiento parcial de la cultura, que las que muestran un desarrollo más avanzado.”
“El sorprendente antagonismo entre el rápido desarrollo de las fuerzas materiales de la producción y el fenómeno paralelo de las corrientes de decadencia que se revelan en los campos del arte, la literatura, la filosofía, la moral, etc., ha dado pie para que muchos, como hemos visto, desdoblen en dos, desgarrándolo, el campo de la cultura humana, que forma en sí una unidad orgánica y traten de contraponer los elementos que el capitalismo impulsa y desarrolla, bajo el nombre de civilización, a los de la cultura (en el sentido estricto y específico de la palabra), puesta en peligro, hasta el punto de ver en esta antítesis nada menos que la signatura esencial de nuestra época y hasta de toda la trayectoria de la humanidad.”
“Cuanto mayor es la influencia que las tendencias de la filosofía de la vida, principalmente las de Nietzsche, ejercen sobre la sociología y las reflexiones en torno a la sociedad en general, con mayor fuerza se afirma el antagonismo entre cultura y civilización, más enérgico y rotundo es el cambio de rumbo hacia el pasado, más ahistórico y antihistórico se torna este planteamiento del problema.”
“La ‘comunidad’ se convierte, así, en la categoría que abarca el campo de todo lo precapitalista, en la glorificación de los estados ‘orgánicos’ primitivos y, al mismo tiempo, en la consigna contra la acción mecanizadora y anticultural del capitalismo.”
“Las grandes ciudades y la sociedad son, por tanto, la ruina y la muerte del pueblo, que en vano se esfuerza en hacerse fuerte por medio de su número y que, según su modo de pensar, sólo puede valerse de su poder para sublevarse, si quiere verse libre de sus desdichas… Se eleva de la conciencia de clase a la lucha de clases. Y la lucha de clases destruye la sociedad y el Estado que se propone transformar. Y, como toda la cultura se ha trocado en la civilización de la sociedad y del Estado, bajo esta forma metamorfoseada perece la cultura misma…”
“Y también podemos considerar a Toennies como antecesor de la sociología posterior en cuanto que se apoya en su crítica de la cultura para apoyar ideológicamente el reformismo en el movimiento obrero; tal, por ejemplo, cuando ve en las cooperativas un triunfo del principio de la comunidad dentro de la sociedad capitalista, etc.” Irônico que o cooperativismo seja ensinado no próprio curso de marxismo (no lugar de Lukács!), que não deveria aceitar essas “respostas a meias”…
“Max Weber esboza una historia universal de las religiones, para demostrar que sólo el protestantismo (y, dentro de él, principalmente, las sectas) poseía la ideología favorable a esta racionalización y capaz de estimularla, al paso que todas las demás religiones orientales y antiguas crearon éticas económicas que representaban un entorpecimiento para la racionalización de la vida diaria.”
“Para ello, es decir, para que las ambiciones imperialistas de Alemania sean realizables, debe procederse a la democratización interior del país y profundizarla todo lo necesario para alcanzar aquella meta. § Esta posición de Max Weber entraña una repulsa categórica del ‘régimen personal’ de los Hohenzollern y del poder de la burocracia, íntimamente vinculado a él.”
“Parece como sí de este modo se asignase a la sociología la importante función de explicar por su parte, en términos concretos, estos procesos genéticos. Pero no hay tal cosa, en realidad. ¿Qué es lo que, en rigor, nos ofrecen los sociólogos? Sus sublimaciones igualmente formalistas conducen a analogías puramente formales, y no a explicaciones causales.”
“Max Weber polemiza, a veces, con el exagerado formalismo de Simmel, pero su propia sociología está llena también de este tipo de analogías formalistas. Max Weber establece, por ejemplo, un paralelismo formalista entre la antigua burocracia egipcia y el socialismo, o entre los soviets y los estamentos feudales; y, al hablar de la consagración irracional del Führer (carisma), traza una analogía entre el chamán y el dirigente socialdemócrata Kurt Eisner, etc.”
“Por donde Max Weber sólo expulsa al irracionalismo de la metodología, del análisis de los hechos concretos, para introducirlo como la base filosófica de su concepción del mundo, con una decisión hasta entonces desconocida en Alemania. Por otra parte, esta eliminación del irracionalismo del campo de la metodología no es tampoco, ni mucho menos, total.”
“cuán indefensos se hallaban, pues, los mejores intelectuales de Alemania ante el asalto del irracionalismo, lo demuestra —para poner solamente un ejemplo— el siguiente pasaje de una carta de Walter Rathenau: ‘Queremos llegar con el lenguaje y las imágenes del intelecto hasta las puertas de la eternidad; no para derribarlas, sino para acabar con el intelecto, al realizarlo.’”
“El más caracterizado representante de esta forma de transición es Alfred Weber, hermano de Max y más joven que éste.”
“El democratismo tantas veces proclamado se ve traicionado ignominiosamente por el miedo a las posibilidades socialistas de una democracia llevada hasta sus últimas consecuencias.”
“Alfred Weber, que en su enjuiciamiento de la historia de Alemania coincidía en lo esencial con su hermano, se desvía de este camino de la apreciación sobria y serena de la realidad precisamente cuando se trata de extraer las consecuencias decisivas, y capitula ante la concepción reaccionario-chovinista, a la que hace importantes concesiones.”
“La tendencia a excluir a Marx y al marxismo de la cultura alemana era, desde el primer momento, una tendencia aparejada a toda reacción antidemocrática, aunque cualquiera que estudiase el problema con cierta imparcialidad tenía que convencerse necesariamente de cuán profundamente enlazado se hallaba el marxismo con la ideología del período de florecimiento de la cultura alemana, con el período que va de Lessing a Heine y de Kant a Hegel y a Feuerbach.”
“Toda evolución es racionalista y sólo tiene un sentido metodológico fuera del campo de la cultura; la cultura no conoce ninguna clase de desarrollo, de progreso; sólo hay en ella una ‘corriente viva’, entendida a la manera auténticamente bergsoniana. Alfred Weber rechaza, aquí, toda perspectiva, todo ‘pronóstico de la cultura’ del porvenir; el futuro es —visto de un modo consecuentemente irracionalista— un misterio.”
CONTRA O <CARISMA> DE WEBER: “Entretanto, el materialismo histórico se había encargado de esclarecer el problema mismo hasta mucho más allá del límite a que había llegado Hegel. El análisis de las luchas de clases y de la diversa composición y estructura de las clases, que varía, además, con arreglo a los distintos períodos históricos, países y grados de desarrollo, ofrece la posibilidad metodológica de plantear y resolver con toda claridad aquello que en este problema es auténticamente científico y susceptible de solución, en el sentido de que la lucha económica y política de una clase va siempre unida al desarrollo de una capa de dirigentes cuyo tipo, composición, selección, etc., hay que explicarse científicamente partiendo de las condiciones de la lucha de clases, de la composición, el grado de desarrollo, etc., de la clase, de la acción mutua entre la masa y los dirigentes, etc. En la obra de Lenin titulada ¿Qué hacer? tenemos el modelo de este tipo de análisis, en cuanto al contenido y al método.”
“El más caracterizado representante de estas tendencias, entre la joven generación de los sociólogos alemanes, es Karl Mannheim. En la formación de sus concepciones tuvieron las influencias de la ‘estabilización relativa’ un papel más decisivo aún que en la formación de las ideas de Alfred Weber, que pertenecía a una generación anterior. Esto explica por qué, en vez de la sociología de la cultura abiertamente mística e intuicionista de éste, nos encontramos en Mannheim con una ‘sociología del saber’ escépticamente relativista y que coquetea con la filosofía existencia!.”
“Después de debatirse desesperadamente contra el hecho de que el ser social determina la conciencia, la teoría del conocimiento y la sociología burguesas se ven obligadas a capitular ante el materialismo histórico en este problema.”
“Y esta tendencia abstracta de la tipología va tan allá, en Mannheim, que sus diversos tipos abarcan las tendencias más heterogéneas y contradictorias entre sí, solamente para poder poner de manifiesto en la realidad histórico-social un número resumido y limitado de tipos. Así, vemos cómo identifica, para hacerlos encajar en tipos únicos, la socialdemocracia y el comunismo, de una parte, y de otra el liberalismo y la democracia. En este punto, le aventajará considerablemente, como veremos, un reaccionario tan descarado como C. Schmitt, quien pone de manifiesto cómo la contraposición entre democracia y liberalismo entraña un problema importante de nuestro tiempo.”
“Ahora bien, por qué el pensamiento de la ‘intelectualidad libre’ no se halla ya ‘vinculado a una situación’, por qué el ‘relacionalismo’ no se aplica, por lo que a él se refiere, a sí mismo, como exige que lo haga el materialismo histórico, constituye un misterio de la sociología del saber.”
“Puede llegar a crecer tanto el temor a una guerra futura, con su espantosa potencia de destrucción, que funcione exactamente lo mismo que el miedo a un enemigo real de fuera. En este caso, y por el temor a la futura destrucción general, se impondrían las soluciones generales de avenencia y todos se someterían a una organización central de cobertura, encargada de llevar a cabo la planificación para todos.”
“Indefensión que, como demuestra el ejemplo del propio Mannheim, no es superada por las mismas experiencias del fascismo. Sus ideas, tal como en este libro quedan esbozadas, representan la ideología de la capitulación indefensa ante la ola reaccionaria de la posguerra, ni más ni menos que su sociología del saber había representado dicha capitulación en el período anterior a la guerra.”
“Característico de esta situación es el papel episódico que desempeñó en la sociología alemana un reaccionario tan descarado como Othmar Spann. Ya mucho antes de que Hitler tomara el poder, vemos a Spann compartir la mayoría de las concepciones sociales del fascismo. Sus principales adversarios son las ideas liberales de 1789 y, sobre todo, las ideas marxistas de 1917. Es el antecesor de aquellas demagogias del nacionalsocialismo que acusan de marxismo a todo el que no sea un reaccionario redomado; acusación que Spann formula incluso contra los dirigentes de la economía alemana, y de un modo especialmente enconado contra Max Weber.”
“Finalmente, en la jerarquía escolástico-católica de Spann no hay lugar ni para el racismo ni para la mística irracionalista del Führer. Spann estuvo muy de moda durante algún tiempo entre todos los oscurantistas alemanes por razón de sus tendencias generales reaccionarias, pero se vio desplazado más tarde por el fascismo hitleriano.”
“[la historia de la decadencia es] la historia de la economización… Cuando se viene por tierra un estilo, resulta verdad aquello de que la historia universal es la historia de las luchas de clases” Freyer
“La categoría capital es una especificación de la trascendente categoría decadencia, categoría filosófico-cultural-metafísica y sociológica. El capital es la forma de decadencia de la vida económica. El error fundamental en que incurren el marxismo y el propio Marx consiste en considerar la decadencia como una forma del capitalismo, en vez de ver en el capitalismo una forma de la decadencia.” Hugo Fischer, discípulo de Freyer
“La filosofía materialista, aunque sea ‘un mito loco’, ‘una especie loca de quiliasmo’ [¿?] ‘es la primera que ha comprendido íntegramente la revolución desde la izquierda’. Pero la revolución no se produjo. El siglo XIX ‘se liquidó a sí mismo’.”
“El principio revolucionario inherente a una época no es, por su esencia, una estructura, una ordenación, una construcción, sino simplemente fuerza, explosión, protesta… Pues de lo que se trata, cabalmente, es de que el nuevo principio se atreva a permanecer como la nada activa en la dialéctica del presente, como la pura fuerza del Estado; de otro modo, se verá trabado de la noche a la mañana y jamás se manifestará en su acción” Freyer
“En Carl Schmitt se revela todavía con mayor claridad, si cabe, cómo la sociología alemana desemboca en el fascismo. Este autor es un jurista o, mejor dicho, un filósofo y un sociólogo del derecho.”
“Esta actitud metodológica, este interés apasionado por la teoría de la dictadura guarda relación, en Schmitt, con el hecho de que se muestra desde el primer momento irreductiblemente hostil frente al sistema weimariano. Al comienzo, esta hostilidad se manifiesta en él como una crítica científica, como la exposición de la crisis de la ideología liberal y, en relación con ello, del sistema parlamentario. Por oposición a Karl Mannheim, quien, como veíamos, identificaba sencillamente el liberalismo y la democracia, Schmitt incorpora a su sistema toda la polémica antidemocrática del siglo XIX, para poner de relieve el irreductible antagonismo entre el liberalismo y la democracia y demostrar cómo la democracia de las masas se convierte necesariamente en la dictadura.”
“Así, después de haber sido exterminados implacablemente los partidarios de la ‘segunda revolución’ (1934), Schmitt escribió un estudio titulado El Führer defiende el derecho (Der Führer schützt das Recht), con el que trataba de justificar las formas más descaradas de la arbitrariedad jurídica fascista, abogando resueltamente en pro de la idea de que el Führer era el único llamado a ‘distinguir entre los amigos y los enemigos…’”
“Es en la guerra donde se contiene el meollo de las cosas. El tipo de la guerra total determina el tipo y la estructura de la totalidad del Estado. Y la guerra total deriva su sentido del enemigo total.”
“Como se ve, Schmitt no se limita a apoyar la bestial dictadura hitleriana en el terreno de la política interior, sino que, ya antes de que estalle la segunda Guerra Mundial, durante el período de su preparación, se convierte en el ideólogo jurídico más descollante de los planes de conquista mundial de la Alemania de Hitler.”
“De este reparto del mundo que garantizara a Alemania y al Japón sus ‘grandes zonas’ correspondientes, debería arrancar, según Schmitt, el nuevo y más alto estado del derecho internacional, en el que ya no había, como antes, simplemente Estados, sino ‘Imperios’.”
“De los profesores alemanes se dijo una vez que eran la guardia de corps espiritual de los Hohenzollern; en este período a que nos referimos, se convirtieron en los S.A. y los S.S. intelectuales.”
CAPÍTULO VII. EL DARWINISMO SOCIAL, EL RACISMO Y EL FASCISMO
“Los ideólogos de la nobleza comienzan a defender las desigualdades estamentales entre los hombres con el argumento de que estos privilegios no son sino la expresión jurídica de la desigualdad que la propia naturaleza establece entre las diversas clases de hombres, entre las razas, razón por la cual forman parte de la ‘naturaleza’ misma, contra la que ninguna institución puede atentar sin atentar, al mismo tiempo, contra los más altos valores de la humanidad.”
“Ya a comienzos del siglo XVIII escribió el conde de Boulainvilliers (1727) un libro tratando de demostrar que la nobleza francesa era la descendiente de la antigua raza dominante de los francos, al paso que el resto de la población llevaba en sus venas la sangre de los galos sometidos.”
“Pero, casi por los mismos años en que se publicaba el libro del citado profesor de Magdeburgo veía la luz una obra llamada a colocar —poco a poco— la idea de la raza en un plano primordial, y no en un país solamente, sino en el mundo entero: el Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, del francés Gobineau.”
“mientras que, aquí, los junkers poseían las posiciones políticas de poder sin que nadie se las disputara, de tal modo que la capitalización de Alemania no podía llevarse a cabo más que sometiéndose a sus intereses, en Francia la reacción del Segundo Imperio trajo una desilusión para los círculos legitimistas-feudales que en los años de la crisis revolucionaria, habían hecho posible la subida al poder de Luis Napoleón, como parte integrante que eran del ‘partido del orden’.”
“En sus cartas a Tocqueville, se queja de que los franceses silencian su libro y de que éste no ha alcanzado verdadera influencia más que en los Estados Unidos. Tocqueville, que en lo personal se muestra amigo de Gobineau, pero que rechaza las ideas mantenidas en su obra, hace notar que aquella influencia se debe, sencillamente, a que el libro favorece los intereses de los esclavistas del Sur.”
“Lo que quiere decir que, en las condiciones del siglo XIX y XX, la teoría racista sólo puede hacerse revivir eficazmente siempre y cuando que se la convierta en un arma ideológica puesta en manos de la burguesía reaccionaria. También la teoría racista, desde Gobineau hasta Rosenberg, hubo de seguir la misma trayectoria de aburguesamiento por la que, según hemos visto, pasó el irracionalismo filosófico general, partiendo de Schelling y pasando por Schopenhauer, Nietzsche, etc.”
“El activismo de la teoría racista posterior brota, por tanto, de la misma raíz pesimista, anti-evolucionista, que en Gobineau. Lo que ocurre es que la desesperación fatalista deja el puesto a un activismo aventurero y desesperado.”
“La vieja teoría racista no puede ser más simple, y hasta podría afirmarse que apenas es una teoría; parte del hecho de que todo el mundo sabe quién es aristócrata. El aristócrata, por serlo, pertenece a la raza pura y desciende de una raza superior (de los francos, por ejemplo, en contraposición a los celtas plebeyos de las Galias). La teoría racista moderna no puede mantener ya, a la vista del desarrollo de la ciencia, estas posiciones tan simples. Se ve obligada a hacer un repliegue táctico. Hoy, es un hecho generalmente conocido de la ciencia que no hay ni ha habido nunca (por lo menos, en los tiempos históricos) una sola raza pura. Y asimismo sabe y reconoce ya hoy todo el mundo que las características objetivas para distinguir unas de otras las diversas razas forman un número extraordinariamente limitado y que, además, estos criterios fallan totalmente cuando se trata de la determinación racial de un pueblo histórico, de una nación, y no digamos de un individuo.”
“Chamberlain, que por lo demás toma mucho de Gobineau sin decirlo, rechaza categóricamente la obra de este autor, a quien echa en cara no tener ni la más remota idea de lo que es la ciencia natural. He aquí las palabras de Chamberlain: ‘Una teoría de la raza realmente útil y digna de ser tomada en serio no puede construirse sobre las fábulas de Sem, Cam y Jafet ni sobre una serie de intuiciones, por muy ingeniosas que ellas sean, mezcladas con hipótesis absurdas, sino solamente sobre los conocimientos extensos y a fondo que nos suministran las ciencias naturales.’”
“El negro posee . . . en grado muy alto aquellas dotes sensuales sin las que el arte sería inconcebible. Pero, de otra parte, la carencia de dotes espirituales lo incapacita para el refinamiento de las artes… Para que aquellos talentos puedan dar frutos, necesita mezclarse con una raza dotada de otro modo.”
“por un lado, Gobineau sostiene que el cristianismo constituye la manifestación más alta de la cultura y que todos los hombres, cualquiera que sea la raza a que pertenezcan, son capaces de participar de esta cultura superior, mientras que, por otro lado y al mismo tiempo, sostiene que las razas inferiores no son, por principio, susceptibles de abrazar la civilización, y sólo sirven para trabajar como esclavos, como máquinas animadas, como bestias de tiro, al servicio de las razas superiores.”
“Las diferencias en cuanto a las fases de cultura no significan ya, para las teorías raciales, etapas de desarrollo recorridas sucesivamente por el mismo pueblo y la misma sociedad, sino que cada una de estas fases se equipara a determinadas razas y se entrelaza con ellas de un modo perenne, metafísico. Ciertas razas son siempre bárbaras, mientras que otras no han pasado jamás por la fase del salvajismo o la barbarie. Así, para Gobineau, el paso de la edad de piedra a la edad de bronce significa, sencillamente, un cambio de razas.”
“Gobineau afirma que las razas blancas pelearon desde el primer momento contra sus enemigos con carros de guerra y que conocieron desde el primer día la elaboración de los metales, de la madera y del cuero. ‘Las razas blancas primitivas sabían tejer telas para vestirse. Vivían en grandes aldeas, adornadas con pirámides, obeliscos y túmulos de tierra o piedras. Domaron el caballo… Sus riquezas consistían en copiosos rebaños de toros y vacas.’”
“Pasa cerca de medio siglo antes de que la nueva teoría racista encuentre en Chamberlain un teórico tan descollante como la antigua, al declinar, lo había encontrado en Gobineau.”
“Por lo demás, te diré que Darwin, a quien estoy leyendo, es verdaderamente magnífico. La teleología, que aún no había sido destruida en uno de sus aspectos, cae ahora por tierra. Además, jamás habíamos asistido a un intento tan grandioso de demostrar el desarrollo histórico en la naturaleza, o, por lo menos, con tanto éxito.” Engels a Marx
“Aunque desarrollado en un tosco inglés, es éste el libro en que se contienen los fundamentos de nuestra concepción en el terreno de la historia natural.” O sempre mais esperto Marx, a Engels.
“No son las doctrinas de Buda, ni las palabras de Cristo, ni los ‘principios’ de la Revolución francesa las que resuenan por sobre el estrépito de las luchas de los pueblos; el grito que aquí se escucha es este otro: ¡Aquí los arios, aquí los semitas, aquí los mongoles, aquí los europeos, aquí los asiáticos, aquí los blancos, aquí la gente de color, aquí los cristianos, aquí los musulmanes, aquí los germanos, aquí los latinos, aquí los eslavos! Y así sucesivamente, en mil variaciones distintas. Bajo estos gritos de batalla se hace la historia, se derrama a torrentes la sangre de los hombres, para que se cumpla una ley natural histórico-universal que todavía estamos muy lejos de haber llegado a conocer.” Gumplowicz
“De cuán triste papel hacen todas esas mediciones de cráneos de los antropólogos y otras cosas por el estilo ha podido convencerse todo el que haya tratado ir a buscar a semejantes investigaciones elementos de juicio acerca de los diferentes tipos de la humanidad. Todo aparece, aquí, revuelto y confuso, y las cifras y ‘medidas medias’ no acusan ningún resultado tangible. Lo que un antropólogo considera como el tipo germánico encaja, según otro, en el tipo eslavo. Hay entre los ‘arios’ tipos mongoles, y a cada momento se expone uno, siguiendo los criterios ‘antropológicos’, a confundir a los ‘arios’ con los semitas, y viceversa.”
“Los jefes de la revolución eran casi todos ellos germanos. . . La revolución elevó al Poder simplemente a otra capa de la raza germánica. Sería un error creer que en Francia fue a parar el poder a manos del ‘tercer estado’. Sólo subió al poder la burguesía, es decir, la capa germánica alta de los burgueses, del mismo modo que en el movimiento obrero actual, considerado desde el punto de vista antropológico, se abren paso, simplemente, hacia el poder y la libertad, las capas germánicas superiores de la clase obrera.” Woltmann
“Estas vacilaciones e inconsecuencias hicieron de la teoría racista de Woltmann un episodio puramente pasajero, aunque muchas de sus sugestiones habrían de ser recogidas más tarde por el fascismo.”
“Todos los elementos primigenios arios y germánicos que dormitaban en mí, poderosamente sedimentados y que iban abriéndose paso, poco a poco, en dura lucha, se revelaban abiertamente contra lo ‘tradicional’, manifestándose no pocas veces bajo formas muy peregrinas, con frecuencia de un modo informe, ya que apenas se trataba más que de oscuras intuiciones, a veces agitándose inconscientemente dentro de mí y pugnando por encontrar un camino. Hasta que llega usted y, con un golpe de su varita mágica, pone orden en el caos y hace luz en las tinieblas; metas por las que hay que luchar y trabajar; esclarecimiento de los caminos antes vagamente intuidos que deben seguirse, en bien de los alemanes y, por ello mismo, en bien de la humanidad.” Carta do imperador Guilherme II a Chamberlain
“Mi fe en la causa alemana no había decaído jamás, aunque sí debo reconocer que mi esperanza había sufrido una depresión profunda. Mi estado de ánimo se siente ahora renacer, de pronto, gracias a usted. El hecho de que Alemania haya podido engendrar, en la hora de máximo peligro, un Hitler, es una prueba de su vitalidad; y lo mismo las consecuencias que de él emanan, pues ambas cosas, la personalidad y las consecuencias, forman una unidad. ¡Y qué maravillosa confirmación de esto el hecho de que el grandioso Ludendorff se adhiera abiertamente a usted y abrace el movimiento que usted encabeza!” Carta de Chamberlain a Hitler, 1923
“Lagarde sostenía que todo el Antiguo Testamento debiera eliminarse de la doctrina cristiana, ya que, según él, ‘su influencia ha hecho fracasar el Evangelio, en cuanto ello era posible.’”
“La posesión de la ‘raza’ tiene una fuerza de convicción inmediata como ninguna otra cosa, en la propia conciencia. Quien pertenezca a una raza marcadamente pura, lo sentirá cotidianamente.”
“(Y no resulta difícil darse cuenta de cuán íntimos son los contactos entre las tendencias metodológicas de Chamberlain y Nietzsche, de una parte, y de otra, la teoría de la intuición de la ‘psicología descriptiva’ diltheyana y de la ‘eidética’ fenomenológica.)”
“Aristóteles se limitó a sustituir un mito por otro. … sencillamente porque ninguna concepción del mundo puede arreglárselas sin mitos, los cuales no son simplemente un recurso para salir del paso y llenar lagunas, aquí y allá, sino el elemento fundamental, que lo informa todo.”
“los filósofos indios sabían exactamente que sus mitos eran mitos.” “Kant es el primero que infunde al hombre la conciencia de sus propias creaciones de mitos.” Mitos perdem sua eficácia numa idade em que o homem os pensa como involuntários, herdados, e não autocriados.
“lo que Max Weber había hecho con muchas reservas, lo hace ahora sin el menor escrúpulo Chamberlain, como antes de él lo hiciera Nietzsche: crea el mito, como el terreno en que pueden brotar de un modo natural las respuestas que se buscan.”
“La línea chamberlainiana de la ‘auténtica’ religión ario-germánica va de la antigua India a Cristo y de Cristo a Kant. La antigua India, antes de hundirse por la mezcla de razas, tenía, en este respecto, una situación mucho más favorable: ‘La religión era allí, a la par, la portadora de la ciencia . . .; entre nosotros, por el contrario, toda auténtica ciencia se ha hallado siempre en lucha con la religión.’”
“Esta mentira, que envenena la vida del individuo y de la sociedad. . ., proviene solamente del hecho de que nosotros, los indoeuropeos. . ., nos hemos humillado hasta el punto de aceptar la historia judía como el fundamento y la magia sirio-egipcia como el remate de nuestra supuesta ‘religión’.”
“Nadie podría probar que el predominio del germanismo represente una dicha para todos los habitantes de la tierra; desde el primer momento y hasta el día de hoy, vemos a los germanos pasar a cuchillo tribus y pueblos enteros… para poder ensancharse en el mundo.”
Talvez o mais perigoso seja não olhar no fundo de abismo algum, por covardia, e fugir sempre do inexorável niilismo, sendo desonesto, escapando sempre do confronto consigo mesmo.
“La gran hazaña del Cristo ario, del cristianismo, vióse ya completamente desfigurada por el semijudío Pablo, y sobre todo por Agustín, el hijo del caos de los pueblos. Surge así en la Iglesia romana, como paralelo y antítesis del materialismo abstracto de los judíos, un ‘materialismo mágico’, tan peligroso para la propia y específica concepción germánica del mundo como el otro.”
…E MORREU: “Lo que se ventila en esta lucha, según Chamberlain, es la dominación del mundo o la muerte: la Alemania que él se representa sólo puede ser un Estado imperialista agresivo: ‘o domina el mundo. . . o desaparece del mapa; se trata de vencer o de morir’.”
“Las viejas formas y las viejas consignas (‘Por Dios, por el Rey y por la Patria’; ‘La esencia alemana curará al mundo’; hay que plegarse a la ortodoxia protestante, etc.) se mantienen en pie hasta en plena República de Weimar y conservan su fuerza en determinados círculos, cuantitativamente limitados, de la pequeña burguesía.”
“La ‘nación’ es una expresión política de la democracia y del liberalismo. Tenemos que desembarazarnos de esta falsa construcción y sustituirla por la concepción de la raza, que aún no está desgastada políticamente. … Yo sé perfectamente… que, científicamente hablando, no existe tal cosa… Lo que ocurre es que, como político, necesito una idea que permita acabar con los fundamentos históricos anteriores, para implantar en vez de ellos un orden antihistórico completamente nuevo y dar a este orden una base intelectual” Hitler
“No. Si los suprimiéramos, tendríamos que volver a inventarlos. Es importante tener siempre delante un enemigo visible, corpóreo, y no simplemente abstracto.” Hitler, sobre se realmente exterminaría todos os judeus
“La ‘originalidad’ de Hitler consiste en haber sido el primero a quien se le ocurrió aplicar la técnica de la publicidad norteamericana a la política y la propaganda alemanas.”
“Todo intento de concebir el hitlerismo como la renovación de cualquier vieja barbarie pasa por alto los que constituyen precisamente los rasgos esenciales específicos y decisivos del fascismo alemán.” Algo muito técnico e essencialmente novo.
“Hitler y Rosenberg toman de Chamberlain tres puntos de vista fundamentales: en primer lugar, el concepto del caos de pueblos y de la lucha en contra de él; en segundo lugar, la capacidad de regeneración de las razas, y, en tercer lugar, la teoría racista como un sustitutivo de la religión a tono con los nuevos tiempos.”
“Ya en Chamberlain vemos que los judíos son los portadores de la funesta idea de la igualdad. Ahora, se equiparan el capitalismo y el socialismo como emanaciones de esta perniciosa idea y contra ambos se dirigen los tiros, como los exponentes actuales del caos de los pueblos.”
“como el socialismo trata de vencer al capitalismo en un camino reservado al futuro, es decir, progresivamente, en la línea de un desarrollo superior de las fuerzas productivas, problemas que estos ideólogos sólo enfocan desde el punto de vista de la técnica y, cuando mucho, en el plano de la división del trabajo, fácilmente se llega por aquí a la identificación del capitalismo (rechazado) y el socialismo.”
“Uno de los primeros que formuló esta identificación, y de un modo impresionante por cierto, fue Dostoyevski (en su obra De entre las sombras de una gran ciudad). [¿??] Y, en el campo filosófico, también Nietzsche hubo de proclamar con mucha eficiencia esta idea, al englobar bajo el nombre de democracia todo lo que había de reprobable en el capitalismo.”
“La autoridad arracial reclama la anarquía de la libertad. Roma y el jacobinismo, bajo sus formas antiguas y en sus manifestaciones posteriores más puras, en Babeuf y en Lenin, se condicionan, en su interior, mutuamente.” Rosenberg
“apenas se la puede considerar ya como un Estado europeo, pues es más bien, hoy, una prolongación del África, gobernada por judíos” Sobre a França.
Quando a Alemanha pensava ainda em estabelecer uma união de potências européias contra a União Soviética: “de pronto, la Francia a la que quería atraerse como aliado circunstancial había dejado de ser un país ‘bastardeado’ para convertirse en un país de campesinos, cuyo rasgo fundamental y decisivo era ‘la adoración de la tierra’, es decir, algo francamente positivo, a los ojos de la ‘concepción del mundo nacionalsocialista’.”
“Cuando se propaga la teoría racista en los grandes mítines, es conveniente operar con las características raciales ‘exactas’, discernibles por los sentidos y fácilmente comprensibles. En cambio, para el aparato gubernamental del despotismo fascista, el criterio más indicado, precisamente por ser el más arbitrario, es aquel criterio ‘interior’, señalado por Krieck.”
“Rosenberg afirma que en Alemania existen, por lo menos, cinco razas, pero que sólo ‘la raza nórdica’ es la que ‘da auténticos frutos culturales’.”
“La concepción hitleriana del Führer es, sencillamente, la variante modernizada y plebiscitaria de la vieja concepción prusiana del rey, de la teoría del ‘gobierno personal’ del monarca, responsable de sus actos solamente ante Dios.”
“Toda verdadera decisión se halla en manos del Führer; y si éste decide de otro modo que como se expone en esta obra —de carácter oficial— no es que el nacionalsocialismo haya cambiado de manera de pensar, sino que los autores no han sabido interpretar bien la verdadera posición nacionalsocialista ante estos problemas concretos.”
“La brutalidad inspira respeto… El hombre común y corriente de la calle sólo respeta la fuerza brutal y la falta de conciencia. . . El pueblo necesita ser mantenido en un saludable temor. Desea temer a algo. . . ¿Por qué murmurar acerca de la brutalidad e indignarse ante las torturas? Las masas lo desean. Desean algo que les infunda el escalofrío del pánico.” Hitler
“Tanto da que el suicidio del criminal contra el mundo, de Hitler, se interprete o no como una capitulación. Lo que sí puede asegurarse es que el año 1945 no ha sido un nuevo 1918. El derrumbamiento de la Alemania hitleriana no es una simple derrota, por muy grave que ella sea, un simple cambio de sistema, sino el final de toda una trayectoria. Ha venido a dar al traste con la falsa instauración de la unidad alemana que comenzó inmediatamente después de derrotada la revolución de 1848, para consumarse en 1870-71, y replantea en términos completamente nuevos este problema central de la nación alemana. Más aún, puede afirmarse que toda la historia frustrada de Alemania se pone ahora a revisión. Un hombre que tenía tan poco de extremista radical como Alejandro de Humboldt lo decía ya hace unos cien años: Alemania equivocó su camino con la derrota de la guerra de los campesinos; y a ella hay que retrotraerse para encontrar el rumbo certero; lo que ha sucedido de entonces acá ha sido una consecuencia necesaria.”
“Hitler, como el realizador práctico del irracionalismo, fue el ejecutor testamentario de Nietzsche y de toda la trayectoria filosófica posterior a él y que arranca de él.”
“Tras Pushkin y Gogol, vienen los grandes teóricos democrático-revolucionarios, Belinski y Herzen, Chernichevski y Dobroliubov. La obra de estos pensadores hizo posible que el país de Tolstoi pudiera asimilarse, incorporándolo también a la propia cultura nacional, el pensamiento de Lenin y Stalin, como grandes figuras fecundadoras y señaladoras de caminos. Para los rusos, el socialismo y la compenetración con la propia cultura nacional representa una unidad orgánica, y no un doloroso antagonismo, como para tantos y tantos entre los mejores alemanes del siglo pasado.” Porém a decadência da intelligentsia russa será de ordem similar à alemã.
EPÍLOGO. SOBRE EL IRRACIONALISMO EN LA POSGUERRA
“el final de la guerra no ha sido sino la preparación de otra contra la Unión Soviética y la acción ideológica sobre las masas, con vistas a esta guerra, es un problema capital para el mundo imperialista.”
“La coalición antifascista se desmorona rápidamente, y las potencias ‘democráticas’ se entregan con energía cada vez mayor a la ‘cruzada’ contra el comunismo, recogiendo sin pérdida de momento la bandera central de la propaganda hitleriana.”
“la apariencia de seguir luchando contra el ‘totalitarismo’, pero englobando ahora bajo este nombre el fascismo y el comunismo, a los que se considera como la misma y única cosa.” Né, Hannah Arendt?
“Después de la victoria del socialismo en las democracias populares del centro de Europa y en China y a la vista del auge de los poderosos partidos comunistas de masas, sobre todo en Francia y en Italia, es natural que todo grupo del capitalismo monopolista considere una aventura demasiado temeraria el lanzar de nuevo la consigna de ‘otro’ socialismo, como maniobra para desviar del comunismo a las masas.”
“La energía cinética de un país es la organización, el esfuerzo concentrado; el fascismo, como ustedes lo llaman. El plan del fascismo es, bien considerada la cosa, mucho más sano que el del comunismo, ya que se basa reciamente en la verdadera naturaleza del hombre; lo que ocurre es que se ha puesto en marcha en un país poco apto para ello, que no posee bastante verdadero poder potencial para desarrollarse íntegramente. En Alemania, que adolece de una escasez fundamental de recursos naturales, tenían que producirse necesariamente excesos, pero la idea y el plan eran buenos… En el siglo pasado, todo el proceso histórico fue desarrollándose en el sentido de crear concentraciones de poder cada vez mayores. El siglo en que vivimos alumbra nuevas fuentes de energía física y trae consigo la expansión de nuestro universo, las fuerzas políticas y la organización necesarias para hacer posible esto, por vez primera. Por primera vez en nuestra historia tienen los poderosos hombres de Norteamérica, os lo aseguro, la conciencia de sus verdaderas metas. Fíjese usted bien: después de la guerra, nuestra política exterior será mucho más descarnada y menos hipócrita que antes.” General Cummings, personagem fictício de Mailer
“El degaulista Raymond Aron señala en algún lugar, deplorándola profundamente, la ineficacia de la propaganda norteamericana entre la intelectualidad francesa e incluso la actitud hostil de ésta frente a ella, aduciendo como razón la de que ‘para la mayoría de los intelectuales europeos, el anticapitalismo es mucho más que una simple teoría económica: es un artículo de fe’.”
“Es perfectamente natural, a tono con esto, que también en la filosofía predomine, no ya el tipo alemán del irracionalismo, sino el tipo machista pragmático. Toda la semántica de los Estados Unidos, el neomachismo de Wittgenstein y Carnap y el desarrollo ulterior del pragmatismo por Dewey se hallan determinados en su integridad, socialmente, por este cambio de rumbo.”
“Se mantiene en pie, intacta, la vieja postura machista de la ‘rigurosa cientificidad’, pero, a la par con ella, se acentúa el alejamiento de la realidad objetiva, llevándolo hasta mucho más allá de los límites anteriores. La misión de la filosofía no consiste ya en un ‘análisis de las sensaciones’, sino simplemente en el del significado de las palabras y la estructura de las frases.”
“El marxista inglés Cornforth muestra muy claramente esto; he aquí las palabras por él citadas del libro de Barrows Dunham, Man against Myth: ‘Vemos, pues, claramente, que no existen perros en general, que no existe el género humano, ni el sistema de ganancias, ni partidos, ni fascismo, ni gentes desnutridas, ni vestidos hechos de harapos, ni verdad, ni justicia social. Y, así las cosas, no existe un problema económico, ni un problema político, ni un problema del fascismo, ni un problema alimenticio, ni un problema social… En un abrir y cerrar de ojos —concluye—, estos filósofos borran del mundo, como por ensalmo, todos los problemas importantes que han torturado al género humano a todo lo largo de la historia de la humanidad.’”
“Heidegger, Sartre, Kafka y Camus nos permiten todavía seguir viviendo con la confianza puesta en la existencia de un mundo. La ruptura proclamada por ellos, por muy espantosa que resulte, no es todavía una ruptura radical. El suelo sobre el que pisan todavía se sostiene. El terremoto que nos estremece reduce a escombros nuestras antiguas moradas, pero también entre las ruinas se puede seguir viviendo, y se puede reconstruir lo destruido. Wittgenstein, en cambio, nos deja, después de estas tristes pérdidas, en la más completa orfandad. Pues si con las ruinas desaparece el suelo sobre el que descansan y con el árbol derribado toda su raigambre, ya no tendremos nada sobre que apoyamos, ya no podremos reclinarnos siquiera contra la nada o hacer frente, con claridad de espíritu, al absurdo, sino que tendremos que desaparecer totalmente.” Ferrater Mora
“La victoriosa resistencia del Ejército soviético frente a la potencia militar más fuerte del mundo y su victoria aplastante sobre Hitler, las gigantescas obras pacíficas del período de posguerra, la capacidad de la U.R.S.S. de producir también bombas atómicas, etc., etc., ponen de manifiesto irrefutablemente ante el mundo entero el alto nivel económico y técnico de la economía socialista y su curva de desarrollo sin cesar ascendente.”
“Nada revela mejor que la polémica mantenida entre Camus y Sartre cuán profundamente ha calado el ‘principio Krawtschenko’¹ en las discusiones filosóficas que podrían parecer más abstractas. El último libro de Camus fue analizado en una crítica muy severa, pero objetiva, de Francis Jeanson, publicada en la revista de Sartre. Camus escribió una respuesta llena de encono, en la que se rehuyen todas las argumentaciones sustanciales, principalmente en torno al problema de la historicidad, sobre el que volveremos brevemente más adelante, para colocar en el centro de un debate filosófico la cuestión Krawtschenko y el tema de los campos de trabajo punitivo en la Unión Soviética; y esto, en una polémica sobre Hegel y Marx, sobre la revolución, sobre la necesidad histórica y la libertad del individuo. En su réplica, Sartre se niega, y con razón, a entrar en los dislates demagógicos de Camus. Refuta serenamente sus argumentos, y se contenta, en este punto, con desenmascarar la mala fe moral de Camus y de sus congéneres. ‘Hablemos en serio, Camus —le dice—, y dígame usted, por favor, qué sentimientos suscitan las revelaciones de Rousset en un anticomunista. ¿Son, acaso, sentimientos de desesperación o de amargura? ¿Es un sentimiento de vergüenza de ser hombre? ¡Nada de eso!… La única sensación que esa clase de informaciones despiertan en él —trabajo me cuesta decirlo— es la de alegría. Alegría de tener, por fin, en la mano la deseada prueba, de tener ante los ojos lo que se deseaba ver.’”
¹ “Victor Kravchenko was a Soviet official who defected to the West in 1944 and published the book I Chose Freedom, detailing the horrors of Soviet life, forced collectivization, and the Gulag system. His personal account was seen as a powerful indictment of Stalinism.”
“El más conocido y eficiente intento de encontrar una base teórica nueva y más sugestiva mediante el cambio de rumbo hacia la apologética indirecta tan eficazmente manejada por Hitler y sus ideólogos es The Managerial revolution de Burnham. (…) Burnham no trata de negar las contradicciones del capitalismo monopolista, ni pretende siquiera tomarlas a la ligera, como un ‘obstáculo’ fácil de vencer. Por el contrario, toma estas contradicciones, exactamente lo mismo que Hitler, como punto de partida y, a base de su análisis, se esfuerza por ofrecernos una nueva y sugestiva perspectiva demagógico-social. Como se trata de un renegado trotskista, le resulta muy fácil operar con la equiparación del bolchevismo y el fascismo. Y a esto hay que añadir un complemento tomado directamente de la tecnocracia (y que, en germen, se contenía ya en Thorstein Veblen): el que consiste en sostener que también bajo el capitalismo normal se opera un proceso análogo, a saber: que los propios capitalistas, poseedores legales de los medios de producción, van alejándose cada vez más de ésta, participan cada vez menos activamente en su dirección, para ir dejando el puesto a los altos funcionarios o gerentes, a los managers de Burnham.”
“Burnham, como en su día el hoy convertido en clásico Malthus, no sólo es un sicofante sin escrúpulos, sino que es, además, un descarado saqueador de la literatura económica caída en el olvido.”
“Por muy cínico que fuera Hitler —y lo era mucho— como jefe de propaganda y máximo verdugo del capitalismo monopolista, podía contar con que la predicación de su mito arrastraría tras sí a las masas desesperadas. ¿Pero, qué podía esperar de su mito Burnham? La apologética indirecta del capitalismo monopolista, como cuyo profeta actúa, sólo puede conducir, en el mejor de los casos, a una ‘circulación de la élite’ (Pareto).”
“Es cierto que, en los últimos años, hemos tenido ocasión de ver y de vivir muchas cosas; hemos podido conocer, entre otras, las conversaciones de Hitler con Rauschning. Pero el libro de Burnham rebasa todas las medidas: es algo así como si Rosenberg hubiese puesto como apéndice a su Mito del siglo XX, a manera de comentario explicativo, el texto de aquellas conversaciones. Burnham, como profeta de la nueva apologética indirecta, es, por así decirlo, su propio Rauschning.” Burnham defende que a casta dirigente deve se dirigir à massa dizendo que <age no interesse das massas>, quando na verdade age no interesse evidente de manter-se a si mesma no poder.
“Burnham, en cambio, se contenta con la receta cínicamente esbozada de una ideología eficaz, dando como pretexto de ello el que la ‘ciencia’ mantenida por él es demasiado buena para fabricar ideologías.”
“El reproche que Burnham hace a los tecnócratas cuando les dice que han pregonado demasiado abiertamente sus fines se le puede aplicar, por tanto, a él mismo.”
“los ideólogos del imperialismo norteamericano, y sobre todo Burnham, no consideran en primer término a la Unión Soviética como la potencia política rival de los Estados Unidos —pues ellos mismos se ven, con frecuencia, como hemos dicho, obligados a reconocer que no existe, en modo alguno, por parte de la Unión Soviética, semejante rivalidad estatal en torno a la hegemonía sobre el mundo—, sino que el verdadero peligro reside, para ellos, en la difusión del comunismo, en que ven en éste, y no en el Estado socialista, su verdadero adversario.”
“En su día, Hitler incurrió en el error de confundir a sus Quislings con los pueblos; hoy, muchos ideólogos de la apologética directa confunden a los pueblos con las ‘quintas columnas’. La razón es en ambos casos la misma: el desprecio que se siente por las masas y, por tanto, la miopía o la ceguera que impide ver la voluntad real de éstas.”
“el aparato de propaganda del Vaticano se halla tan estrechamente vinculado a la ‘Voz de América’ como la Banca di Santo Spirito a Wallstreet.”
“El llamado agnosticismo de una parte de la intelectualidad ‘petulante’ (highbrow) fue siempre algo bastante innocuo, si se lo compara con las crisis ideológicas europeas.”
“Esta actitud [de agnosticismo religioso] la encontramos sostenida con un cinismo verdaderamente insólito por Aldous Huxley, quien en los últimos tiempos se ha convertido en un profeta de la mística; no cree, por supuesto, ni remotamente, en lo que es el verdadero meollo de cualquier mística auténtica, en la unión mística con Dios, pero añade: ‘Ello no menoscaba en lo más mínimo el valor de la mística como el camino hacia la salud del alma. Nadie sostendría que la gimnasia sueca o el limpiarse los dientes sean el camino que lleva directamente a Dios. Pero cuando adquirimos el hábito de estos ejercicios físicos o del empleo de un dentífrico, lo hacemos en gracia a la salud. Por la misma razón debemos convertir en un hábito la mística y la virtud moral.’”
“para pensadores como Russell la muerte de la humanidad es una perspectiva más soportable que la del triunfo del régimen socialista.”
“Toynbee es, en todos los problemas fundamentales, un simple epígono de la filosofía de la vida, de Spengler. Todas sus concepciones esenciales: su actitud en contra de la unidad de la historia, la equiparación valorativa de todas las civilizaciones, la explicación del progreso como una ilusión, etc., están tomadas de aquél. Su llamada originalidad se manifiesta solamente en detalles puramente secundarios, pues la diferencia entre el número de ‘ciclos culturales’ de estos construidos por uno u otro autor —tan arbitrariamente por el uno como por el otro— es una diferencia tan poco real como la que, según la frase de Lenin, puede mediar entre un diablo rojo y un diablo amarillo; es decir, una diferencia que pesa bien poco.”
“Koestler. Este recibió, después de publicar una de sus novelas anticomunistas, una serie de cartas de estudiantes, de entre las que Rougemont entresaca las siguientes significativas palabras: ‘Creo que pinta usted muy bien lo que es el stalinismo. Tan bien, que voy a darme de alta [registrar-se] en el Partido Comunista, pues una disciplina así es la que yo he buscado siempre.’”
“Si éste fuese un problema puramente estético, no tendríamos por qué ocuparnos de él aquí. Pero, ¿acaso es una pura coincidencia que Paul Ernst acabase su carrera de escritor en las filas de Hitler, que Ortega y Gasset, como apóstol principal contra la ‘rebelión de las masas’, se convirtiera en el típico antidemócrata de nuestros días, o que Malraux pasara a ser el Goebbels del degaullismo?”
“Cuando se desenmascara públicamente uno de estos casos de corrupción, se revela que había desde hacía mucho tiempo gran número de gentes iniciadas en el secreto, pero que tenían sus razones para callarse. Pero los ‘enlaces transversales’ con el mundo gangsteril tienen, además, la ventaja ‘política’ de que, en casos difíciles, se cuenta siempre con organizaciones terroristas dispuestas a intimidar y, si necesario fuere, a eliminar a los elementos molestos. En tiempos ‘normales’ de paz, se dispone, así, de una reserva para lo que en guerra queda encuadrado en la disciplina militar.”
“Ya conocíamos, del periodo que medió entre las dos guerras, la actividad internacional de propaganda y provocación de Trotski, de donde salieron los diferentes Eastmans, Doriots, etc.. Pero, hoy, no sólo se coloca ante las candilejas de la publicidad a los vulgares agentes de la policía por el estilo de Krawtschenko, Ruth Fischer y otros, sino que incluso los más festejados escritores, como Dos Passos, Silone, Koestler, Malraux, políticos descollantes como Ernst Reuter, publicistas como Burnham, y así sucesivamente, proceden del campo de los renegados del comunismo.”
“Al parecer, el estudio del marxismo, por muy superficial que sea, aventaja con mucho a la más concienzuda cultura universitaria burguesa, sobre todo en los campos de la economía y la política. Pues hay que decir que la inmensa mayoría de los renegados que han llegado a hacerse famosos sólo se han acercado momentáneamente a la periferia del movimiento comunista. Como consigna otro renegado, Borkenau, solamente Silone y Reuter habían llegado a ser funcionarios responsables del Partido Comunista. (No vale la pena entrar aquí en las diferencias en cuanto a los talentos, si bien Silone, por ejemplo, era en su época de comunista un realista digno de ser tomado en consideración, mientras que Koestler, en sus célebres novelas psicológico-sociológicas por entregas, sigue siendo el mismo periodista superficial de los primeros días, etc., etc.)”
“A esto hay que añadir la ‘autenticidad’ de sus revelaciones acerca del comunismo, cuyo valor de propaganda aprecian los imperialistas sin pararse a pensar si el renegado en cuestión, por su posición puramente periférica en el movimiento, está realmente en condiciones de hallarse informado acerca de éste. Como la propaganda anticomunista ha descendido, según hemos dicho, al bajo nivel de los Krawtschenko, toda mentira y toda calumnia son buenas para ella, aunque aparezcan aderezadas de la manera más burda.”
“El verdadero ex-comunista —afirma Crossman— ya no puede volver a ser nunca una personalidad coherente.”
“Un cine tan altamente desarrollado como el italiano y el francés tiene que librar, en sus propios países, una lucha desesperada por la existencia contra la sucia competencia de los Estados Unidos, protegida por el Estado.”
“¿cuál es el no conformismo que prácticamente se consiente en el ‘mundo libre’? Sartre, por ejemplo, fue un héroe de la ‘libertad de pensamiento’ mientras empleó su pluma contra el comunismo; desde que, en 1952, tomó parte en el Congreso de los Pueblos por la Paz, celebrado en Viena, se ha convertido en un sujeto despreciable para el ‘mundo libre’. A la pregunta de ¿conforme con quién y con qué?, el ‘mundo libre’ da una respuesta categórica: se puede (y se debe) profesar audazmente su ‘no conformismo’ manifestándose, en los Estados Unidos, en la Alemania de Adenauer, etc., en contra de la Unión Soviética y en contra del socialismo. Hay, incluso, libertad para emplear, al hacerlo, toda suerte de argumentos, los que se desee. Pero siempre y cuando que se marche de acuerdo con el capitalismo monopolista y con su política imperialista de agresión: sólo quienes estén conformes con esto son reconocidos y respetados como ‘no conformistas’ que marchan por el camino derecho.”
“ya hemos visto cuán cerca se halla, por ejemplo considerada la cosa desde este punto de vista, un Wittgenstein de un Heidegger, a pesar de no mediar entre ellos ninguna clase de influencias mutuas. Y exactamente lo mismo ocurre en el campo de la ética, en el de la historiografía, en la posición ante la sociedad y en la estética. Y, naturalmente, también en el propio campo de la literatura y el arte.”
“El coito entre Eneas y Dido no se diferencia gran cosa de la unión carnal entre Romeo y Julieta; en cambio ¡qué individualidades tan auténticas e imperecederas crean las diferencias entre los sentimientos amorosos de una y otra pareja, condicionados por las diferencias sociales y culturales!”
“El margen de la libertad de movimientos es, en este mundo, cada vez más estrecho, y el contenido prescrito y que se obliga a proclamar, cada vez más pobre y más mentiroso. Parece increíble, pero es verdad. La ideología de la guerra fría ha traído consigo un descenso del nivel, incluso con respecto a Hitler. Para convencerse de ello, no hay más que comparar a un Hans Grimm con un Koestler, o a un Rosenberg con un Burnham.”
“Huelga decir que también en la Alemania occidental encontramos todas estas tendencias que hasta aquí hemos venido esbozando y que se dan, sobre todo, en la ideología dominante en los Estados Unidos. Con determinadas variaciones, naturalmente, en las que vale la pena detenerse un poco, dado el papel tan importante y tan actual que Alemania está llamada a desempeñar en el mundo de hoy.”
“Donde aparece más sencilla la situación es en aquellos que, si bien, objetivamente, en lo ideológico, por haber llevado al extremo el irracionalismo, prepararon espiritualmente el camino a Hitler y disfrutaron bajo su régimen de una vida asegurada y tranquila, no participaron, sin embargo, directamente —por su propia voluntad o por razones personales de otro orden— ni en el régimen ni en el movimiento hitlerianos.
Representante típico de esta categoría de ideólogos es, sobre todo, Jaspers. Todavía hoy se hace valer el principio de su filosofía, tan viejo y tan acreditado: compartir plenamente, en cuanto al contenido, las tendencias reaccionarias de moda, pero procurando, al mismo tiempo, adaptarlas al tibio y moderado ‘justo medio’ de los salones de la pequeña-burguesía intelectual. Fiel a esta norma, Jaspers fue existencialista, irracionalista, kierkegaardiano y nietzscheano, sin que nadie, por tanto, bajo Hitler, tuviera nada que reprocharle. Pero ahora, después de la caída de Hitler, Jaspers descubre, de pronto, la razón.”
“Lo destructor es lo creador. Evoco la nada, y tengo delante de mí el ser. No es, en realidad, tanto en los conceptos como en los actos, más que la repetición de la magia, disfrazada de seudociencia. Y a la magia corresponde también, en los marxistas, la afirmación de poseer un saber superior.” J.
“Fuera de esto, es la misma argumentación que Dühring empleara hace ¾ de siglo y cuya refutación puede encontrar cualquiera, sin tomarse grandes molestias, en el Anti-Dühring de Engels. Lo que ocurre es que Jaspers ignora el Abc del marxismo, y refuta triunfalmente lo que no son más que fantasmas creados por él mismo.”
“El mito es, pues, el lenguaje inexcusable de la verdad trascendente. La creación del auténtico mito es el verdadero esclarecimiento. Este mito alberga dentro de sí la razón y se halla bajo el control de la razón. Por medio del mito, por medio del símbolo y la imagen, adquirimos nuestra conciencia más profunda del límite.”
“Lo que, de este modo, entiende Jaspers por filosofía de la razón es, sencillamente, el viejo irracionalismo, bajo un ropaje acomodado a las necesidades norteamericanas de hoy: la misma filosofía de antes que exaltaba la falta de salidas y adaptada, lo mismo que antes, al ‘confort’ moral-espiritual de una intelectualidad que, a la manera pequeño-burguesa, cree bastarse a sí misma.”
“¿Cómo sale Heidegger airoso de este tan difícil empeño? No olvidemos que el arsenal kierkegaardiano encierra un arma excelente para estos casos: la del incógnito. (…) Heidegger —los filósofos retraídos del mundo y misántropos suelen ser gentes muy prácticas en la organización de su vida privada— sabe perfectamente que en la época de la alianza del Vaticano y Wallstreet el ateísmo no es una mercancía de fácil cotización. Y saca de esto las consecuencias oportunas. No, ciertamente, en la forma de una ruptura abierta con el ateísmo y el nihilismo de El ser y el tiempo, sino contentándose con declarar apodícticamente que su obra principal no es atea ni nihilista.”
“El ser se sustrae, al entregarse de prestado al ente. De este modo, extravía el ser, iluminándolo, el ente con el extravío. El ente acaece en el extravío, por el que el ser vaga extraviado, creando así… el error. Este es el espacio esencial de la historia. En él vaga extraviado lo esencial de la historia por delante de lo igual a sí mismo… De la época del ser surge la esencia epocal de su destino, en la que es la verdadera historia universal. Cada vez que el ser se atiene a sí mismo en su destino, se produce, bruscamente y de improviso, un mundo. Toda época de la historia universal es una época de extravío.”
“¿quién podría saber lo que aquellos discípulos de Heidegger embriagados por Hölderlin ‘pensarían y vivirían’ al arrear a las mujeres y a los niños, como ganado, a las cámaras letales de Auschwitz? Como nadie podría saber tampoco lo que ‘pensaría y viviría’ el propio Heidegger cuando arreaba a los estudiantes de Freiburg a votar por Hitler.”
“Su antiguo discípulo Karl Löwith ha puesto de manifiesto la estafa en la Neue Rundschau: ‘Una contradicción no puede despejarse ni por una diferencia de perspectiva en cuanto al punto de vista, ni por una correspondencia dialéctica. En el epílogo a la cuarta edición de Was ist Metaphysik? [¿Qué es metafísica?] se dice, refiriéndose a la verdad del ser, que el ser es, ‘probablemente’ sin el ente, ‘pero’ que el ente no es nunca sin el ser. En la quinta edición de la misma obra, publicada seis años después, desaparece el ‘pero’ con el que se subrayaba la contraposición y se sustituye el ‘probablemente’ por un ‘nunca’, con lo que todo el sentido anterior de la frase se vuelve del revés, y además sin dar a conocer ni explicar el cambio. ¿Qué diríamos del teólogo que afirmase, primero, que Dios puede existir probablemente sin la creación y, más tarde, que no puede existir nunca sin ella? ¿Cómo explicarse que un pensador centrado en el lenguaje y que sopesa tan cuidadosamente sus palabras como Heidegger introduzca un cambio tan radical y en un pasaje tan decisivo? Es evidente que la fórmula verdadera y adecuada tiene que ser una de las dos, pero no pueden ser ambas al mismo tiempo.”
“Al parecer, Heidegger no está todavía satisfecho con haberse puesto en evidencia bajo Hitler y aspira, incondicionalmente, a un segundo fiasco. El cual sería, sin duda, la adecuada realización de su filosofía de la historia, concebida como la teoría del ‘extravío’.”
“El ser y el tiempo es todo él, en esencia, una gran polémica contra el marxismo, pero sin descubrir este carácter ni a través de una sola alusión clara; pero, ahora, Heidegger se siente ya obligado a llamar a Marx por su nombre. ‘Lo que Marx —dice—, en un sentido especial e importante reconocía, partiendo de Hegel, como la enajenación del hombre, tiene sus raíces más profundas en la carencia de patria del hombre de los tiempos modernos… La concepción marxista de la historia es superior a todas las demás, porque Marx, al experimentar la enajenación, penetra en una dimensión esencial de la historia.’ § Claro está que, en seguida —como todos los vulgarizadores burgueses del conocimiento histórico—, reduce el marxismo a la técnica.”
“La conciencia de la continuidad lleva consigo una marcada superioridad y hasta un monopolio de los autores comunistas con respecto a los otros historiadores que no se orientan en los acontecimientos de 1848 y pierden, a consecuencia de ello, el derecho a emitir un juicio acerca del presente. La perplejidad de los historiadores burgueses es grande. De una parte, condenan la represión de la revolución, pues no quieren pasar por reaccionarios, mientras, por otra parte, saludan la restauración de la paz y la seguridad como una victoria del orden.” Schmitt
“Su gran importancia teórica [la de Donoso Cortés] para la historia de la teoría contrarrevolucionaria radica en que abandona la argumentación legitimista, para ofrecernos, no ya una filosofía de Estado de la restauración, sino una teoría de la dictadura.’ Y Schmitt, dejándose arrastrar por el entusiasmo de esta perspectiva ahora descubierta, rasga su incógnito y proclama ya sin tapujos lo que su héroe ideológico había puesto de manifiesto ante él con colores tan fascinantes: ‘Su desprecio por el hombre no conoce ya límites; la ciega inteligencia de éste, su pobre voluntad y el ridículo impulso de sus apetitos carnales, le parecen algo tan lamentable, que las palabras de las lenguas humanas reunidas serían pocas para expresar toda la vileza de esta criatura.”
“En cambio, Ernst Jünger, cuyo Arbeiter [El trabajador], como es sabido, contribuyó mucho más al nacimiento de la ideología nazi que los escritos marginalistas de un Salomon, participó, de una parte, mucho más intensamente en el régimen hitleriano, aunque casi siempre en puestos de representación puramente decorativos y, de otra parte, ha procurado subrayar mucho más ostensiblemente, después, su actitud de ‘oposición’. Pero también ésta adopta la línea de una protesta aristocrática contra la populachería de la demagogia hitleriana, y no contra su contenido social; y sólo se distingue de Schmitt en que él, Jünger, destaca abiertamente y en primer plano el papel de la nobleza de nacimiento de los junkers prusianos en la dictadura abierta (la ‘fortaleza’ de su novela Heliópolis).”
“Lo característico del espíritu del siglo XIX es el haber pasado por alto esta actitud de la razón ante lo profundo. Creyendo bastarse a sí mismo, creía que el desarrollo avanzaba sobre una superficie determinada por él, en un justo medio por él deslindado, creado y controlado, que llamaba la conciencia. En estas condiciones, no podía por menos de producirse un despertar. Y éste se produjo en el mismo momento en que las raíces racionales llegaron a la hondura del mito. No es difícil comprobar esto en las palabras, en las imágenes, en los pensamientos y hasta en las ciencias. Todas ellas fueron adquiriendo un vigor mayor del que correspondía a las medidas humanas, a la modestia del hombre. Las figuras míticas comenzaron a lanzarse, en una serie de formidables torneos, contra lo racional, y entre los resplandores de los incendios brillaron los nuevos mundos del mito, del sueño, de la magia nocturna.”
EXCESSO DE OTIMISMO? —“Hacia 1848, se puso en pie el adversario realmente decisivo de los destructores de la razón: el marxismo. Desde 1917, no sólo ha avanzado hasta convertirse en la concepción del mundo de los pueblos de la sexta parte de la Tierra, sino que ha pasado, además, a ocupar, espiritualmente, un nivel más alto, bajo la forma del marxismo-leninismo, como el desarrollo ulterior del marxismo en el período de las guerras y las revoluciones mundiales. El Manifiesto Comunista era ya de largo tiempo atrás una de las obras más leídas y más traducidas de la literatura universal. Después de 1917, aparecieron también —junto a una mayor difusión de los libros de Marx y Engels— las obras de Lenin y Stalin. Pero el período posterior a 1945 marca también desde este punto de vista un cambio cualitativo. Pocos serán los países en los que la traducción y difusión de estas obras no avancen a saltos. Sin hablar ya de China y de las nuevas repúblicas populares, ni de países como Francia e Italia, donde los partidarios del comunismo representan más de la tercera parte de la población, incluso allí donde la fuerza organizada de los comunistas es todavía relativamente pequeña, se registra un ascenso intensivo del conocimiento del marxismo-leninismo, y la influencia de la concepción marxista del mundo llega hasta mucho más allá de estas fronteras. Tampoco en este problema nos interesa aquí más que el aspecto ideológico. Pero debemos, no obstante, consignar que, en estos países, no asistimos ya solamente a la traducción y difusión de los clásicos del marxismo-leninismo, sino al rápido auge de una investigación marxista original, a una elaboración científica de los problemas actuales y de la historia del propio país a la luz del marxismo-leninismo, de la lucha contra la reacción librada con armas espirituales propias.”
“Las reacciones anteriores de éstas contra la guerra surgían, por lo general, al tercero o cuarto año de comenzar la guerra, eran por lo común secuelas de grandes derrotas y se desencadenaban casi siempre directamente como consecuencia de las insoportables cargas impuestas por la economía de guerra. Pero hoy, este movimiento de masas surge antes de la guerra, aunque ya durante la guerra fría; tiene, por tanto, un carácter preventivo y es mucho más que una mera reacción a hechos históricos ya consumados. Y esto por sí solo hace que el movimiento se destaque del campo de la simple espontaneidad o emocionalidad. Todo intento preventivo contiene un poderoso elemento de voluntad racional consciente encaminada a dominar y a dirigir los acontecimientos del futuro. En esta espontaneidad de hoy se acumulan las experiencias de dos guerras mundiales. Y muestra una fisonomía fundamentalmente nueva: la de la razón en la espontaneidad.”
“Stalin ha determinado claramente el límite hasta donde puede llegar el movimiento de la paz. No pudiendo tener, como no tiene, como meta el derrocamiento del capitalismo, no puede tampoco borrar del mundo la causa fundamental de las guerras.”
“Es evidente que el arma de la crítica no puede suplir la crítica de las armas, que el poder material tiene que ser derrocado por el poder material, pero también la teoría se convierte en un poder material, siempre y cuando que se adueñe de las masas.” Carlo Marx
GLOSSÁRIO
añejo: envelhecido
anquilosar: endurecer
ardite: nada, insignificância
arrear: arrebanhar
atalaya: torre de observação; sentinela.
aunar: unificar
avenencia: acordo
burdo: desajeitado
calaña: espécie, raça
capa: camada, estrato
conato: inato, concrescente
consigna: slogan
darse de alta: registrar-se
derrotero: rota
empacho: estorvo
endeblez: precariedade
engreído: vaidoso
ensancharse: inchar-se, estender-se
escueto: sucinto, sóbrio
gazúa: usuário de gazuas, i.e., chaves-falsas, ou seja: arrombador
hincapié: ênfase
indefensión: desamparo
plañirse: lamuriar-se
plática: conversação, palestra
recatar: resguardar, esconder
reciedumbre: vigor, pujança
rezagado: retardatário
romo: obtuso
sagrario: sacrário, santuário
supeditación: submissão
tornasolada: iridescente, reflexiva, multicores
tozudez: obstinação
trabazón: união
trueque: permuta
CAPITALISMO, MODERNISMO E PÓS-MODERNISMO – Terry Eagleton
“O pós-modernismo é, portanto, uma terrível paródia da utopia socialista, tendo abolido, de um só golpe, toda alienação. Ao considerar a alienação como potência secundária, alienando-nos mesmo de nossa própria alienação, ele nos persuade a reconhecer essa utopia não como algum telos remoto mas, surpreendentemente, como nada mais que o presente em si mesmo, repleto como é em sua própria positividade bruta e sem o mais leve traço de ausência.”
“O dilema de David Hume é suplantado por uma simples fusão: fato é valor. A utopia não pode pertencer ao futuro porque o futuro, sob a forma de tecnologia, já está aqui, em exata sincronia com o presente.”
“O eschaton, aparentemente, já está aqui sob nossos narizes, mas tão penetrante e imediato a ponto de ser invisível àqueles que ainda têm os olhos teimosamente voltados para o passado ou para o futuro.”
“Não é difícil enxergar uma relação entre a filosofia de J.L. Austin e a IBM, ou entre os vários neo-nietzschianismos de uma era pós-estruturalista e a Standard Oil.”
“nem sempre é fácil distinguir assaltos politicamente radicais à epistemologia clássica (entre os quais o próprio jovem Lukács pode ser citado, ao lado da vanguarda soviética) de ataques flagrantemente reacionários.”
“Lyotard não tem dúvidas de que ‘as lutas socialistas e seus instrumentos foram transformados em reguladores do sistema’ em todas as sociedades avançadas, uma certeza olímpica que, no momento em que escrevo, a sra. Thatcher poderia, a um só tempo, invejar e questionar. (Lyotard sabiamente silencia sobre a luta de classes fora das nações capitalistas avançadas.)”
“as sutilíssimas meditações de Benjamin sobre a história desarranjam qualquer esquema binário pós-estruturalista dessa espécie”
“Um sentido nietzschiano do ‘moderno’ também informa a obra do mais influente dos desconstrucionistas americanos, Paul De Man, embora com uma pitada adicional de ironia. Pois o ‘esquecimento ativo’, argumenta Paul De Man, nunca pode ser completamente bem-sucedido: o ato caracteristicamente moderno, que procura eliminar ou suspender a história, vê-se submetido nesse exato momento à linhagem que procura suprimir, perpetuando-a ao invés de aboli-la. Com efeito, a literatura para De Man nada mais é que essa tentativa constantemente predestinada e ironicamente autodissolvente de fazer o novo, essa incapacidade incessante de enfim despertar do pesadelo da história”
“Somos todos, simultânea e inextricavelmente, modernos e tradicionais, termos que para De Man não designam nem movimentos culturais, nem ideologias estéticas, mas a própria estrutura desse fenômeno duplo, sempre simultaneamente dentro e fora do tempo, chamado literatura, em que esse dilema comum representa a si mesmo com retórica autoconsciência.”
“O desafiante recurso ‘radical’ a Nietzsche, por assim dizer, acaba por plantar-nos em uma posição maduramente democrata avançada (liberal democrat), obliquamente cética mas genialmente tolerante com as relíquias radicais da juventude.”
“O marxismo de Louis Althusser aproxima-se desse nietzschianismo: a prática é um assunto ‘imaginário’ que se alimenta da repressão do entendimento verdadeiramente teórico, a teoria uma reflexão sobre a ficcionalidade necessária de tal ação. As duas, tal como em Nietzsche e De Man, são ontologicamente distintas, necessariamente não-sincrônicas.”
“Todas as eras históricas são modernas para si mesmas, mas nem todas vivem sua experiência desse modo ideológico.”
“e são Deleuze e Guattari, com toda sua insistência sobre as manifestações difusas e perversas do desejo, os verdadeiros metafísicos, ao aderir a tal essencialismo velado. Ainda uma vez, teoria e prática estão ontologicamente em disputa, uma vez que o herói esquizóide do drama revolucionário é, por definição, incapaz de refletir sobre sua própria condição, necessitando de intelectuais parisienses para fazê-lo em seu lugar. A única ‘revolução’ concebível, dado tal protagonista, é a desordem; e Deleuze e Guattari, significativamente, usam os dois termos como sinônimos, na mais banal retórica anarquista.”
“o místico positivismo do primeiro Wittgenstein, para o qual o mundo – caso se acredite nele – é apenas o que é e não outra coisa qualquer.”
“O pós-modernismo persuade-nos a renunciar a nossa paranóia epistemológica para abraçar a rude objetividade da subjetividade aleatória; o modernismo, de forma mais produtiva, está dilacerado pela contradição entre um humanismo ainda inelutavelmente burguês e as pressões de uma racionalidade bastante diferente, a qual, ainda emergente, não é sequer capaz de dar um nome a si própria.”
“A realidade fenomenológica do sujeito coloca em questão a ideologia humanista formal, enquanto a persistência dessa ideologia é precisamente o que habilita a realidade fenomenológica a ser caracterizada como negativa.”
“Mas o sujeito humanista burguês não é, na verdade, simplesmente parte de uma história esgotada que podemos, prazerosa ou relutantemente, deixar para trás: se ele constitui um modelo crescentemente inapropriado a certos níveis de subjetividade, permanece potencialmente relevante em outros.”
“‘O ecletismo’, escreve Lyotard, ‘é o grau zero da cultura geral contemporânea: as pessoas escutam reggae, assistem a um western, almoçam McDonald’s e jantam cozinha local, usam perfume de Paris em Tóquio e roupas retro em Hong Kong; o conhecimento é um assunto de jogos de TV’.”
CRÍTICA DA FILOSOFIA DO DIREITO DE HEGEL + INTRODUÇÃO À CRÍTICA DA FILOSOFIA DO DIREITO DE HEGEL – Marx (trad. Rubens Enderle e Leonardo de Deus; ed. Marcelo Backes, Boitempo), 1843, 1844; 2005 (2010), 2ed.
NOTA À EDIÇÃO
“Na Crítica, Marx afirma a ‘verdadeira democracia’, no sentido do pensamento de Rousseau (e de Feuerbach). Já na ‘Introdução’ ele faz uma transição do liberalismo burguês ao tema da ‘emancipação humana’ (isto é, do comunismo), enquanto a democracia passa a ser identificada com a ‘emancipação política’; é quando Marx introduz o conceito de ‘democracia acabada’ (vollendete Demokratie), definição que iria muito além da mera transformação da forma política na república burguesa.”
“O primeiro caderno manuscrito – que provavelmente continha a crítica dos parágrafos 257 a 260 da obra de Hegel – desapareceu, e os que restaram contêm uma análise detalhada e crítica dos parágrafos 261 a 313, nos quais é aprofundada a questão do Estado.”
APRESENTAÇÃO
“Para os jovens-hegelianos, [esquerda burguesa] tratava-se de demonstrar que o ‘real’ não devia ser identificado imediatamente com a realidade empírica, positiva, como afirmavam os velhos-hegelianos, [direita] mas sim com a realidade que, pelo ‘trabalho do negativo’, deve ser suprassumida em um nível superior do conceito.”
“Essa posição, no entanto, sofreu uma séria inflexão a partir de 1841, quando os jovens discípulos de Hegel, desiludidos com as possibilidades de uma reforma constitucional de caráter liberal no reinado de Frederico Guilherme IV, e identificando a monarquia constitucional com um mero compromisso de feudalidade e modernidade, acabaram por abandonar a filosofia hegeliana do Estado em nome da defesa da democracia.”
“Marx, embora à época bastante próximo do pensamento jovem-hegeliano, já explicitava suas diferenças em relação a esses autores.”
“Essa primeira formulação da idéia de ‘crítica filosófica’ seria retomada e desenvolvida, em 1842, nas páginas da Gazeta Renana, em um pequeno artigo voltado contra a Escola Histórica do Direito e seu precursor, Gustav Hugo. Ao denunciar a impostura da filiação de Hugo à filosofia de Kant, Marx compara o ‘ceticismo vulgar’ da Escola Histórica com o ‘ceticismo do século XVIII’, isto é, com o caráter crítico da filosofia iluminista (id est, a filosofia kantiana).”
“Sem a intervenção da crítica filosófica, o ‘já repudiado’ não dá lugar à ‘nova vida’, o ‘espírito novo’ fica preso às ‘velhas formas’ e assiste-se à ‘putrefação do mundo de seu tempo, que se compraz em si mesma’. A crítica não opõe ao mundo uma racionalidade exterior a ele, mas é, ela mesma, tão somente a atualização dessa racionalidade, o tornar-se consciente, para si, do trabalho do negativo que impulsiona o processo histórico para a realização de sua racionalidade intrínseca.”
“A crítica vulgar (Bruno Bauer, Max Stirner) assume diante da realidade empírica uma atitude arrogante, altiva, pretensiosa; ela expõe as contradições do existente apenas para desprezá-las como algo pertencente à massa, isto é, ao mundo humano, o mundo da prática sensível, sobre o qual paira a imaculada esfera puramente teorética do Espírito.”
“Tratava-se, para Marx, de estender o alcance da crítica para além dos limites do pensamento feuerbachiano, restrito ao campo teórico da religião e da ciência.”
“o pressuposto da supremacia ontológica do Estado em relação à sociedade civil, pressuposto este que acompanhou todo o pensamento político ocidental até alcançar, na filosofia hegeliana, sua forma acabada.”
“Além disso, foram perdidas a folha de rosto e a capa do manuscrito, o que alimentou incertezas e especulações sobre o verdadeiro título que Marx teria consagrado a essa obra. Em sua primeira publicação, em 1927, na edição da MEGA¹, dirigida por Riazanov, ele aparece com o título ‘Da crítica da filosofia do direito de Hegel: crítica do direito público hegeliano (§§ 261-313)’. Já na edição da MEGA², de 1982, que serviu como original para a presente tradução, adotou-se ‘Para a crítica da filosofia do direito de Hegel’, título mais provável do manuscrito segundo os editores, considerando-se a designação da obra à qual Marx dedicará, logo em seguida, uma Introdução. No Brasil, assim como em outros países, as referências à Crítica adotaram títulos diversos, como ‘Contribuição à crítica da filosofia do direito de Hegel’, ‘Crítica de 1843’, ‘Crítica de Kreuznach’, ‘Manuscrito de Kreuznach’ etc.”
“O que Marx denuncia como o ‘mistério’ da especulação hegeliana é a ontologização da Idéia, com a conseqüente desontologização da realidade empírica. Em Hegel, família e sociedade civil são produzidas pela idéia de Estado, engendradas por ela.”
“A inversão determinativa entre sujeito e predicado é, portanto, a inversão ontológica entre a determinação real e a determinação ideal, o conteúdo concreto e a idéia abstrata ou, poder-se-ia dizer, o ser e o pensar.”
“O pensamento é transformado em sujeito do mesmo modo que Deus o é na teologia: pela atribuição de ser à idéia abstrata e de abstração ao ser concreto.”
“A matemática aplicada é, também, subsunção etc. Hegel não se pergunta se esta é a maneira racional, adequada, de subsunção. Ele se agarra apenas a uma única categoria e se satisfaz em encontrar para ela uma existência correspondente.”
“A alienação política tem lugar no momento em que o povo, ao se submeter à sua própria obra, perde seu estatuto fundante e as posições são invertidas.”
“no poder governamental, como a burocracia, a participação no Estado transformada em privilégio, como uma corporação contra a sociedade civil (§§ 287-297)”
“Em Hegel, como em Montesquieu, a constituição é entendida não como um código particular de leis positivas mas como produto do espírito de um povo, conjunto de determinações fundamentais da vontade racional.”
“A constituição, como particular, deve ser apenas ‘parte’ do todo, isto é, momento da vontade geral. Como universal, ela deve ser essa própria vontade geral, o próprio todo. Na especulação hegeliana, no entanto, esses dois sentidos da constituição são confundidos: embora afirme tratar da constituição como um universal, Hegel a desenvolve, em verdade, como um particular.”
“o conflito do povo com o Estado político reproduz-se, no interior desse Estado, como o conflito do ‘povo en miniature’ do poder legislativo com o poder governamental. § A crítica de Marx à alienação política guarda um vínculo profundo com o pensamento de Rousseau.”
“É preciso, porém, distinguir, na argumentação marxiana, os 2 níveis em que o termo democracia é empregado: como ‘gênero’ (a ‘verdadeira democracia’) e como ‘espécie’ (a ‘república política’). A ‘verdadeira democracia’ é um princípio político, não um Estado existente. (…) Com o termo ‘república política’, Marx se refere à democracia no interior do ‘Estado abstrato’, à democracia existente, ainda não plenamente realizada.”
“A defesa hegeliana da constituição estamental assenta, por sua vez, na concepção do povo como uma ‘massa’ que ‘não sabe o que quer’, uma ‘multidão e uma turba’ dotada de ‘uma opinião e um querer inorgânicos’, opostos ao Estado.” Infelizmente o tempo está dando a razão a Hegel!
Solange Mercier-Josa, Entre Hegel et Marx (Paris, L’Harmattan, 1999)
“A Crítica da filosofia do direito de Hegel é a obra de um democrata radical.”
Rubens Enderle
Sete Lagoas, abril de 2005
CRÍTICA DA FILOSOFIA DO DIREITO DE HEGEL
(§§ 261-313)
“§ 261. Em face das esferas do direito privado e do bem privado, da família e da
sociedade civil, o Estado é, de um lado, uma necessidade externa e sua potência
superior, a cuja natureza as leis daquelas esferas, bem como seus interesses,
encontram-se subordinados e da qual são dependentes; porém, de outro lado,
é o Estado seu fim imanente e tem sua força na unidade de seu fim último geral
e no interesse particular dos indivíduos, na medida em que tais indivíduos
têm deveres perante ele assim como, ao mesmo tempo, têm direitos.”
negrito: Marx
(não-)itálico + sublinhado: Hegel
“Por ‘necessidade externa’ pode-se somente entender que ‘leis’ e ‘interesses’ da família e da sociedade civil devem ceder, em caso de colisão, às ‘leis’ e ‘interesses’ do Estado; que aquelas são subordinadas a este; que sua existência é dependente da existência do Estado”
“Mas Hegel não fala, aqui, de colisões empíricas; ele fala da relação das ‘esferas do direito privado e do bem privado, da família e da sociedade civil’ com o Estado”
“Precisamente porque ‘subordinação’ e ‘dependência’ são relações externas, que restringem e se contrapõem à essência autônoma, é a relação da ‘família’ e da ‘sociedade civil’ com o Estado aquela da ‘necessidade externa’, de uma necessidade que vai contra a essência interna da coisa.”
“‘Subordinação’ e ‘dependência’ são as expressões para uma identidade ‘externa’, forçada e aparente, para cuja expressão lógica Hegel utiliza, corretamente, a ‘necessidade externa’.”
“Hegel estabelece, [na segunda metade do parágrafo,] uma antinomia sem solução.” Se refere a NECESSIDADE EXTERNA x FIM IMANENTE. O silogismo tem como fim que direitos seriam iguais a deveres.
O Estado é o Novo Testamento: amar a propriedade alheia como a tua mesma.
“§ 262. A Idéia real, o Espírito, que se divide ele mesmo nas 2 esferas ideais de seu conceito, a família e a sociedade civil, como em sua finitude, para ser, a partir da idealidade delas, Espírito real e infinito para si [empiricamente infinito, infinito na prática], divide, por conseguinte, nessas esferas, a matéria dessa sua realidade, os indivíduos como a multidão, de maneira que, no singular, essa divisão aparece mediada pelas circunstâncias, pelo arbítrio e pela escolha própria de sua determinação.
Se traduzirmos essa frase em prosa, teremos: [HAHAHA]
O que serve de mediação para a relação entre o Estado, a família e a sociedade civil são as ‘circunstâncias, o arbítrio e a escolha própria da determinação’. [hahahaha] A razão do Estado nada tem a ver, portanto, com a divisão da matéria do Estado em família e sociedade civil. O Estado provém delas de um modo inconsciente e arbitrário. Família e sociedade civil aparecem como o escuro fundo natural donde se acende a luz do Estado. Sob a matéria do Estado estão as funções do Estado, bem entendido, família e sociedade civil, na medida em que elas formam partes do Estado, em que participam do Estado como tal.”
“A assim denominada ‘Idéia real’ (o Espírito como infinito, real) é, portanto, apresentada como se ela agisse segundo um princípio determinado, mediante um desígnio determinado.” “ela o faz de um modo que é precisamente como é na realidade. Aqui aparece claramente o misticismo lógico, panteísta.”
“Esse fato, essa relação real é expressa, pela especulação, como manifestação, fenômeno. Essas circunstâncias, esse arbítrio, essa escolha da determinação, essa mediação real são tão-somente a manifestação de uma mediação que a Idéia real executa nela mesma e que se passa por detrás das cortinas.” O mundo aparente é só o resultado esquematizado de uma fórmula atemporal já aplicada no eterno (em si) das coisas. Trazendo o debate para a concretude do assunto, o direito privado é só o que o direito público predeterminou!
“A empiria ordinária não tem como lei o seu próprio espírito, mas um espírito estranho e, ao contrário, a Idéia real tem como sua existência não uma realidade desenvolvida a partir dela mesma, mas a empiria ordinária, comum.”
“[Daí que] ‘circunstâncias, arbítrio’, etc. convertem-se em momentos objetivos da Idéia, irreais e com um outro significado.”
“Trata-se de uma dupla história, uma esotérica e outra exotérica. O conteúdo permanece na parte exotérica [ordinária]. O interesse da parte esotérica é sempre o de novamente achar, no Estado, a história do Conceito lógico. Mas é na parte exotérica que o desenvolvimento verdadeiro prossegue.”
“Racionalmente, as sentenças de Hegel significam apenas que:
A família e a sociedade civil são partes do Estado. Nelas, a matéria do Estado é dividida ‘pelas circunstâncias, pelo arbítrio e pela escolha própria da determinação’. Os cidadãos do Estado (Staatsbürger) são membros da família e membros da sociedade civil.”
“família e sociedade civil se fazem, a si mesmas, Estado. Elas são a força motriz. Segundo Hegel, ao contrário, elas são produzidas pela Idéia real.”
“A realidade empírica é, portanto, tomada tal como é; ela é, também, enunciada como racional; porém, ela não é racional devido à sua própria razão, mas sim porque o fato empírico, em sua existência empírica, possui um outro significado diferente dele mesmo.” “O real torna-se fenômeno; porém, a Idéia não tem outro conteúdo a não ser esse fenômeno. Também não possui a Idéia outra finalidade a não ser a finalidade lógica: ‘ser espírito real para si infinito’. [ser uma auto-justificação circular de si mesmo, dar conta imediatamente de algo que é mais amplo, i.e., a Lei positivando aqui e agora de maneira determinada – arbitrária! – a sucessão inesgotável das gerações] Nesse parágrafo, encontra-se resumido todo o mistério da filosofia do direito e da filosofia hegeliana em geral.”
§ 266: puxadinho de Hegel para salvaguardar a “liberdade” (colocando nela tanto peso quanto na necessidade, em seu sistema).
“a relação universal entre necessidade e liberdade.” “É exatamente a mesma passagem que se realiza, na lógica, da esfera da Essência à esfera do Conceito.” Essência: o que há de mais particularista, ocluso. Conceito: o que há de mais universal, público. Um conceito particular é o conceito que divulga uma essência. Está feita a mediação, como no outro par aparentemente irreconciliável.
“Trata-se apenas de encontrar, para determinações singulares concretas, as determinações abstratas correspondentes.”
“§ 267. A necessidade na idealidade é o desenvolvimento da Idéia dentro de si mesma; ela é, como substancialidade subjetiva, a disposição política e, como objetiva, diferentemente daquela, é o organismo do Estado, o Estado propriamente político e sua constituição.”
“O desenvolvimento lógico da família e da sociedade civil ao Estado é, portanto, pura aparência, pois não se desenvolve como a disposição familiar, a disposição social; a instituição da família e as instituições sociais como tais relacionam-se com a disposição política e com a constituição política e com elas coincidem.
A passagem em que o Espírito é ‘não apenas como essa necessidade e como um reino da aparência’, mas como ‘sua idealidade’, [o espírito é ao mesmo tempo essência e aparência] como a alma desse reino que é para si real e que possui uma existência particular, não é de modo algum uma passagem, uma vez que a alma da família existe para si como amor etc. A pura idealidade de uma esfera real só poderia, contudo, existir como ciência.” Marx pega bem pesado: o florilégio do discurso de Hegel chega a querer ser estética, poesia, pintura de amor, quando não pode exceder a simples epistemologia.
“A constituição política é o organismo do Estado, ou o organismo do Estado é a constituição política. Que os diferentes lados de um organismo se encontrem em uma coesão necessária e oriunda da natureza do organismo, é pura tautologia. Que, uma vez que a constituição política é determinada como organismo, os diferentes lados da constituição, os diferentes poderes, relacionem-se como determinações orgânicas e se encontrem em uma relação racional recíproca, é, igualmente, tautologia.”
“Além dessa inversão de sujeito e predicado, produz-se aqui a aparência de que o discurso trata de outra idéia que não a do organismo.”
“Quando eu digo: ‘Esse organismo (organismo do Estado, a constituição política) é o desenvolvimento da Idéia em suas distinções etc.’, não sei ainda absolutamente nada sobre a idéia específica da constituição política; a mesma sentença pode ser dita, com a mesma verdade, tanto do organismo animal quanto do organismo político.” “uma explicação que não dá a differentia specifica não é uma explicação.” “há apenas a aparência de um conhecimento real, pois esses sujeitos reais permanecem incompreendidos”
“‘Esses lados distintos são, assim, os diferentes poderes, suas funções e sua atividade.’ Por meio da pequena palavra ‘assim’, cria-se a aparência de uma conseqüência, de uma derivação, de um desenvolvimento.”
“Que os ‘diferentes lados do organismo do Estado’ sejam os ‘diferentes poderes’, com suas ‘funções e atividade’, é um fato empírico; que eles sejam membros de um ‘organismo’ é o ‘predicado’ filosófico.”
“Chamemos a atenção, aqui, para uma peculiaridade estilística de Hegel, que se repete freqüentemente e é um produto do misticismo. O parágrafo, em seu conjunto, diz o seguinte:
C1 (COLUNA 1) “A disposição toma seu conteúdo particularmente determinado dos diferentes lados do organismo do Estado. Esse organismo é o desenvolvimento da Idéia em suas distinções e em sua realidade objetiva. Esses lados distintos são, assim, os diferentes poderes, suas funções e atividades, por meio dos quais o universal continuamente, e aliás na medida em que esses poderes são determinados pela natureza do Conceito, se mantém, se engendra de modo necessário e, na medida em que é igualmente pressuposto de sua produção, conserva a si mesmo; – esse organismo é a constituição política.”
Ex: o universal … 1) se mantém; 2) se engendra necessariamente; 3) se conserva. Uma sintaxe realmente problemática!
+ os (diferentes) poderes são determinados pela natureza do Conceito logo, a natureza do Conceito determina a manutenção, conservação e engendramento do universal.
+ o universal é um pressuposto de sua própria produção
+ A disposição toma seu conteúdo … dos diferentes lados da constituição política. A disposição política toma seu conteúdo da constituição política. A constituição política é o desenvolvimento da Idéia. (tautologias)
C2 (COLUNA 2 [Rearranjo de Marx]) “(I) A disposição toma seu conteúdo particularmente determinado dos diferentes lados do organismo do Estado. Esses lados distintos são… os diferentes poderes, suas funções e suas atividades.
(II) A disposição toma seu conteúdo particularmente determinado dos diferentes lados do organismo do Estado. Esse organismo é o desenvolvimento da Idéia em suas distinções e em sua realidade objetiva… por meio dos quais o universal continuamente, e aliás na medida em que esses poderes são determinados pela natureza do Conceito, se mantém, se engendra de modo necessário e, na medida em que é igualmente pressuposto de sua produção, conserva a si mesmo; – esse organismo é a constituição política.”
Ana Coluto
“Vê-se como Hegel une as determinações ulteriores em dois sujeitos, nos ‘diferentes lados do organismo’ e no ‘organismo’.”
“A determinação de que o universal ‘se engendra’ continuamente e, por meio disso, se conserva, não é nada original, pois isso já está presente na determinação desses poderes como ‘lados do organismo’, como lados ‘orgânicos’.”
“As frases: esse organismo é ‘o desenvolvimento da Idéia em suas distinções e na realidade objetiva destas’, ou em distinções por meio das quais ‘o universal’ (o universal é, aqui, o mesmo que a Idéia) ‘continuamente, e aliás na medida em que esses poderes são determinados pela natureza do Conceito, se mantém, se engendra de modo necessário e, na medida em que é igualmente pressuposto de sua produção, conserva a si mesmo’ são frases idênticas.” A constituição política é a Idéia engendrando-se a si própria, teria sido mais honesto de H. dizer.
“A frase: ‘os diferentes lados do Estado são os diferentes poderes’ é uma verdade empírica e não pode se passar por uma descoberta filosófica.”
“o espírito que, por haver [o mesmo papel do ‘assim’ anterior] passado pela forma da cultura, sabe-se e quer a si mesmo.”
“Na medida em que, primeiro, eu trato o Estado sob o esquema da realidade ‘abstrata’, tenho que tratá-lo, em seguida, sob o esquema da ‘realidade concreta’, da ‘necessidade’, da distinção realizada.”
“Traduzindo-se esse parágrafo para nossa língua, temos:” HAHAHA!
“O verdadeiro ponto de partida, o espírito que se sabe e se quer, sem o qual o ‘fim do Estado’ e os ‘poderes do Estado’ seriam ficções inconsistentes, vazias de essência, ou até mesmo existências impossíveis, aparece apenas como último predicado da substancialidade, já anteriormente determinada como fim universal e como os diferentes poderes do Estado.”
“O ‘fim do Estado’ e os ‘poderes do Estado’ são mistificados, visto que são apresentados como ‘modos de existência’ da ‘Substância’ e aparecem como algo separado de sua existência real, do ‘espírito que se sabe e se quer’, do ‘espírito cultivado’.”
“A essência das determinações do Estado não consiste em que possam ser consideradas como determinações do Estado, mas sim como determinações lógico-metafísicas em sua forma mais abstrata. O verdadeiro interesse não é a filosofia do direito, mas a lógica.”
“A lógica não serve à demonstração do Estado, mas o Estado serve à demonstração da lógica.”
“A Substância deve ‘dividir-se nas distinções conceituais, que são, do mesmo modo, graças àquela substancialidade, determinações estáveis e reais’. Essa frase, a essencial, pertence à lógica e já se encontra pronta e acabada antes da filosofia do direito.”
“Adendo: O Estado interno como tal é o poder civil, sendo a direção para o exterior o poder militar, que é, contudo, no Estado, um lado nele mesmo determinado.”
“Em lugar do conceito da constituição, obtemos a constituição do Conceito.”
“a subjetividade como a última decisão do querer, o poder soberano – no qual os diferentes poderes estão reunidos em uma unidade individual, que é, portanto, o cume e o início do todo – a monarquia constitucional.”
“Cada povo tem, assim, a constituição que lhe cabe e que lhe é própria”
“Do raciocínio de Hegel segue-se apenas que o Estado, em que o ‘modo e formação da autoconsciência’ e a ‘constituição’ se contradizem, não é um verdadeiro Estado.”
“Disso deveria resultar, antes, a exigência de uma constituição que contivesse em si mesma a determinação e o princípio de avançar com a consciência; de avançar com o homem real, o que só é possível quando se eleva o ‘homem’ a princípio da constituição. Hegel é, aqui, sofista.”
“Este absoluto autodeterminar-se constitui o princípio distintivo do poder soberano como tal, que é o primeiro a ser desenvolvido.”
“É … incorreto fazer do poder soberano o sujeito e, uma vez que o poder soberano pode ser compreendido como o poder do príncipe, produzir a ilusão de que ele é o senhor desse momento, o seu sujeito.”
“§ 12 A vontade, … dando-se a forma da singularidade, é decisiva e apenas como vontade decisiva ela é vontade efetiva.”
“É evidente que se as funções e atividades particulares são chamadas funções e atividades do Estado, função e poder estatais, elas não são propriedade privada, mas propriedade do Estado. Isso é uma tautologia.”
“ele esquece que tanto a individualidade particular como as funções e atividades estatais são funções humanas; ele esquece que a essência da ‘personalidade particular’ não é a sua barba, o seu sangue, o seu físico abstrato, mas sim a sua qualidade social, e que as funções estatais etc. são apenas modos de existência e de atividade das qualidades sociais do homem.”
COMO IGUALAR TIRANIA E SOBERANIA: “O despotismo designa, em geral, a situação da ausência de lei em que a vontade particular como tal, seja a de um monarca seja a de um povo, vale como lei ou, antes, em lugar da lei, ao passo que a soberania, ao contrário, constitui precisamente a situação legal e constitucional, o momento da idealidade das esferas e funções particulares, pelo qual uma tal esfera não é independente e autônoma em seus fins e modos de atuação e centrada apenas em si mesma, mas é determinada, nesses fins e modos de atuação, pelo fim do todo (o que foi designado, em termos gerais, com a expressão vaga de o bem do Estado), sendo dele dependente. (…) em situação de urgência, porém, seja ela interna ou externa, impõe-se a soberania, em cujo conceito simples conflui o organismo existente em suas particularidades e à qual é confiada a salvação do Estado com o sacrifício daquilo que seria legítimo, situação na qual aquele idealismo chega à sua realidade própria.” O exato conceito de ditadura.
“A soberania existe, portanto, por um lado, apenas como substância inconsciente, cega. Logo conheceremos sua outra realidade.”
“Se Hegel tivesse partido dos sujeitos reais como a base do Estado, ele não precisaria deixar o Estado subjetivar-se de uma maneira mística.”
“A Substância mística se torna sujeito real e o sujeito real aparece como um outro, como um momento da Substância mística. Precisamente porque Hegel parte dos predicados, das determinações universais, em vez de partir do ente real (υποχειµενον, sujeito), e como é preciso haver um suporte para essa determinação, a Idéia mística se torna esse suporte.”
“Que idealismo de Estado seria este, que, em lugar de ser a real autoconsciência dos cidadãos do Estado, a alma comum do Estado, seria uma pessoa, um sujeito? Hegel não desenvolve mais a respeito nessa frase.”
“O discurso, que antes falava da subjetividade, fala agora da individualidade. O Estado como soberano deve ser Uno, Um indivíduo, deve possuir individualidade.”

“Ele não diz: a vontade do monarca é a decisão última, mas a decisão última da vontade é… o monarca. A primeira frase é empírica. A segunda distorce o fato empírico em um axioma metafísico.”
“A nota de Hegel a esse parágrafo é tão curiosa que devemos elucidá-la mais de perto.”
“O desenvolvimento imanente de uma ciência, a dedução de todo seu conteúdo a partir do simples Conceito, mostra a peculiaridade de que um único e mesmo conceito – aqui a vontade –, que, inicialmente, porque é o começo, é abstrato, se conserva, mas condensa suas determinações igualmente apenas por si mesmo e, desse modo, ganha um conteúdo concreto.”
Medonho!
Como Marx falou, trata-se apenas da ciência da Lógica, única “ciência” em que há “a dedução de todo seu conteúdo a partir do simples Conceito”. Traduziria da seguinte maneira: O desenvolvimento do conhecimento humano mostra a peculiaridade de que um conceito qualquer (p.ex. a vontade) se conserva, ainda que passe de pura abstração para conteúdo concreto (ou seja, se duplica). Passa a ser, como fica bem claro pela Introdução marxiana (mais abaixo) o filósofo tardio do Absolutismo francês, e não o descobridor contemporâneo da ascensão prussiana.
“Hegel poderia concluir, do mesmo modo: pelo fato de o homem singular ser um Uno, o gênero humano é apenas Um único homem.”
Típico de um autor aristocrata no final da aristocracia européia: “Mas soberania popular, definida em oposição à soberania existente no monarca, é o sentido ordinário em que se começou a falar de soberania popular nos últimos tempos – nessa oposição a soberania popular pertence aos pensamentos confusos, [!] em cujo fundamento reside a representação desordenada do povo.”
“Os ‘pensamentos confusos’ e a ‘representação desordenada’ se encontram, aqui, somente em Hegel.”
“Se por soberania popular se compreende a forma da república e, mais precisamente, da democracia, então – em face da idéia desenvolvida, não se pode mais falar de tal representação.” E por quê?
“Ao contrário da monarquia, a democracia pode ser explicada a partir de si mesma. Na democracia nenhum momento recebe uma significação diferente daquela que lhe cabe. Cada momento é, realmente, apenas momento do demos inteiro. (…) A monarquia é uma espécie e, definitivamente, uma má espécie. A democracia é conteúdo e forma. A monarquia deve ser apenas forma, mas ela falsifica o conteúdo.”
“Hegel parte do Estado e faz do homem o Estado subjetivado; a democracia parte do homem e faz do Estado o homem objetivado.”
“A democracia, em um certo sentido, está para as outras formas de Estado como o cristianismo para as outras religiões. O cristianismo é (…) o homem deificado como uma religião particular.” “A democracia relaciona-se com todas as outras formas de Estado como com seu velho testamento.”
“Os franceses modernos concluíram, daí, que na verdadeira democracia o Estado político desaparece. O que está correto, considerando-se que o Estado político, como constituição, deixa de valer pelo todo.”
“Nos Estados antigos o Estado político constituiu o conteúdo estatal por exclusão das outras esferas; o Estado moderno é um compromisso entre o Estado político e o não-político.”
“A luta entre monarquia e república é, ela mesma, ainda, uma luta no interior do Estado abstrato. A república política é a democracia no interior da forma de Estado abstrata. A forma de Estado abstrata da democracia é, por isso, a república; porém, aqui, ela deixa de ser a constituição simplesmente política.”
“A propriedade etc., em suma, todo o conteúdo do direito e do Estado é, com poucas modificações, o mesmo na América do Norte assim como na Prússia. Lá, a república é, portanto, uma simples forma de Estado, como o é aqui a monarquia. O conteúdo do Estado se encontra fora dessas constituições.”
“Dentre os diversos momentos da vida do povo, foi o Estado político, a constituição, o mais difícil de ser engendrado.” “A tarefa histórica consistiu, assim, em sua reivindicação, mas as esferas particulares não têm a consciência de que seu ser privado coincide com o ser transcendente da constituição ou do Estado político e de que a existência transcendente do Estado não é outra coisa senão a afirmação de sua própria alienação. A constituição política foi reduzida à esfera religiosa, à religião da vida do povo, o céu de sua universalidade em contraposição à existência terrena de sua realidade.”
“A vida política, em sentido moderno, é o escolasticismo [formalismo] da vida do povo.”
“Onde o comércio e a propriedade fundiária ainda não são livres nem independentes, também não o é a constituição política. A Idade Média foi a democracia da não-liberdade.” Imperialismo não permite liberdade.
“A abstração do Estado como tal pertence somente aos tempos modernos porque a abstração da vida privada pertence somente aos tempos modernos. A abstração do Estado político é um produto moderno.
Na Idade Média havia servos, propriedade feudal, corporações de ofício, corporações de sábios etc.; ou seja, na Idade Média a propriedade, o comércio, a sociedade, o homem são políticos; o conteúdo material do Estado é colocado por intermédio de sua forma; cada esfera privada tem um caráter político ou é uma esfera política; ou a política é, também, o caráter das esferas privadas. Na Idade Média, a constituição política é a constituição da propriedade privada, mas somente porque a constituição da propriedade privada é a constituição política. Na Idade Média, a vida do povo e a vida política são idênticas. O homem é o princípio real do Estado, mas o homem não-livre.”
“Ou a res publica é, como na Grécia, a questão privada real, o conteúdo real do cidadão (Bürger), e o homem privado é escravo; o Estado político como político é o verdadeiro e único conteúdo de sua vida e de seu querer; ou, como no despotismo asiático, o Estado político é apenas o arbítrio privado de um indivíduo singular, e o Estado político, assim como o Estado material, é escravo.” Não deixa de ser um grande elogio aos orientais.
“Já ouvimos que a subjetividade é sujeito e que o sujeito é necessariamente indivíduo empírico, Uno. Aprendemos, agora, que a determinação da naturalidade, da corporeidade, reside no conceito da singularidade imediata. Hegel não demonstrou nada senão o óbvio, a saber, que a subjetividade existe apenas como indivíduo corpóreo e, evidentemente, o nascimento natural pertence ao indivíduo corpóreo.” Se não nasceu para ser o rei, não presta para ser rei – o ruim é que não prestará também para ser deitado à guilhotina!
“A soberania, a dignidade do monarca seria, portanto, de nascença. O corpo do monarca determina sua dignidade. No ponto culminante do Estado, então, o que decide em lugar da razão é a mera physis. O nascimento determinou a qualidade do monarca, assim como ele determina a qualidade do gado.” “O nascimento do homem como monarca é tão pouco passível de se converter em verdade metafísica quanto a imaculada concepção de Maria.”
“Hegel diz que a conversão da soberania do Estado (de uma autodeterminação da vontade) no corpo do monarca inato (na existência) é, no fundo, a passagem do conteúdo em geral que a vontade faz a fim de realizar um fim pensado, de traduzi-lo em existência. Mas Hegel diz: no fundo. A diferença peculiar que ele indica é, portanto, tão peculiar que suprime toda analogia e põe a magia no lugar da ‘natureza da vontade em geral’.”
“O meio é a vontade absoluta e a palavra do filósofo; o fim particular é novamente o fim do sujeito filosofante, construir o monarca hereditário a partir da Idéia pura. A realização do fim é a mera garantia de Hegel.”
“Na assim chamada prova ontológica da existência de Deus é a mesma conversão do Conceito absoluto no ser, conversão que constituiu a profundidade da Ideia nos tempos modernos, mas que mais recentemente foi considerada como inconcebível.”
“§ 282. Da soberania do monarca decorre o direito de indultar os criminosos, pois somente a ela compete a realização do poder do Espírito, de tornar o acontecido não-acontecido e anular o delito no perdão e no esquecimento.”
“O direito de indultar é o direito da graça. A graça é a mais alta expressão do arbítrio acidental, significativamente concebido por Hegel como um atributo próprio do monarca.”
“§ 284. Apenas esses cargos ou indivíduos deliberativos estão sujeitos à responsabilidade, na medida em que o objetivo da decisão, o conhecimento do conteúdo e das circunstâncias, os fundamentos legais e os outros fundamentos de determinação são os únicos passíveis de responsabilidade, isto é, de prova da objetividade e, por isso, ela pode recair em uma deliberação distinta da vontade do monarca como tal; mas a majestade própria do monarca, como subjetividade que decide em última instância, é elevada acima de toda responsabilidade pelos atos do governo.
Hegel descreve aqui de modo inteiramente empírico o poder ministerial, tal como ele é na maior parte das vezes determinado nos Estados constitucionais. Tudo o que a filosofia acrescenta é fazer deste ‘fato empírico’ existência, o predicado do ‘momento da particularidade no poder soberano’.”
“O momento especulativo é, portanto, bastante escasso. Em contrapartida, o desenvolvimento depende, em especial, de fundamentos inteiramente empíricos e, de fato, muito abstratos e muito ruins. Assim, por exemplo, a eleição dos ministros é deixada ao ‘arbítrio ilimitado’ do monarca, ‘já que eles têm a ver com a sua pessoa imediata’, isto é, já que eles são ministros. Do mesmo modo, a ‘eleição ilimitada’ do criado de quarto do monarca pode ser desenvolvida a partir da Idéia absoluta.” HAHAHA
“Em um organismo racional a cabeça não pode ser de ferro e o corpo de carne. Para que os membros se conservem, eles precisam ser de igual nascimento, de uma só carne e um só sangue. Mas o monarca hereditário não é de igual nascimento, ele é de outra matéria. A prosa da vontade racionalista dos outros membros do Estado defronta-se aqui com a magia da natureza.”
“Em segundo lugar, a irresponsabilidade. Se o príncipe infringe o ‘todo da constituição’, as ‘leis’, cessa sua irresponsabilidade, porque cessa sua existência constitucional; mas precisamente essas leis, essa constituição, o fazem irresponsável. Elas contradizem, portanto, a si mesmas, e esta única cláusula suprime a lei e a constituição. A constituição do monarca constitucional é a irresponsabilidade.”
“Em vez de o Estado ser produzido como a mais elevada realidade da pessoa, a mais elevada realidade social do homem, ocorre que um único homem empírico, uma pessoa empírica, é produzido como a mais alta realidade do Estado. Esta inversão do subjetivo no objetivo e do objetivo no subjetivo (que decorre do fato de Hegel querer escrever a biografia da Substância abstrata, da Idéia;¹ que, portanto, a atividade humana etc. tenha que aparecer como atividade e resultado de uma outra coisa; que Hegel queira deixar agir como uma singularidade imaginária o ser do homem para si, em lugar de deixá-lo agir na sua existência real, humana) tem necessariamente como resultado que uma existência empírica é tomada de maneira acrítica como a verdade real da Idéia”
¹ Significado de fenomenologia do Espírito.
“Desta maneira, portanto, produz-se também a impressão de algo místico e profundo. É muito banal que o homem tenha que nascer e que esta existência, posta pelo nascimento físico, eleve-se ao homem social etc., até ao cidadão do Estado; o homem se torna, pelo nascimento, tudo o que ele se torna. Mas é muito profundo, é chocante que a idéia do Estado nasça imediatamente e que, no nascimento do príncipe, ela mesma se engendre como existência empírica.”
“Qual é, então, a diferença última, precisa, de uma pessoa em relação a todas as outras? O corpo. A mais alta função do corpo é a atividade sexual. O ato constitucional mais elevado do rei é, portanto, sua atividade sexual, pois por meio dela ele faz um rei e dá continuidade a seu corpo. O corpo de seu filho é a reprodução de seu próprio corpo, a criação de um corpo real.”
“A explicação ordinária do poder governamental. O que se pode indicar como peculiar a Hegel é, apenas, que ele coordena poder governamental, poder policial e poder judiciário, enquanto geralmente os poderes administrativo e judiciário são tratados como poderes opostos.”
“Como a sociedade civil é o campo de batalha do interesse privado individual de todos contra todos, então tem lugar, aqui, o conflito desse interesse com as questões comuns particulares e o conflito destas, juntamente com aquele, contra os mais elevados pontos de vista e disposições do Estado.”
“Este é o segredo do patriotismo dos cidadãos no sentido de que eles sabem o Estado como sua substância”
“Isso é estranho
1) pela definição da sociedade civil como bellum omnium contra omnes;
2) porque o egoísmo privado é revelado como o ‘segredo do patriotismo dos cidadãos’ e como ‘a profundidade e a força do Estado na disposição’;
3) porque o ‘cidadão’, o homem do interesse particular em oposição ao universal, o membro da sociedade civil, é considerado como ‘indivíduo fixo’, do mesmo modo que o Estado se opõe, em ‘indivíduos fixos’, aos ‘cidadãos’.”
“§ 291. As tarefas governamentais são de natureza objetiva, para si já decidida segundo a sua substância e devem completar-se e realizar-se por meio de indivíduos. [!!!] Entre os dois não há qualquer enlace imediato, natural; por isso, os indivíduos não são destinados a elas por meio da personalidade natural e do nascimento. O momento objetivo para a sua destinação àquelas tarefas é o conhecimento e a demonstração de sua aptidão”
Realmente, ninguém pediu pra ser funcionário público!
“O serviço público, como se lê na nota,
exige […] o sacrifício da satisfação independente e caprichosa dos fins subjetivos e dá, precisamente por isso, o direito de encontrar satisfação na prestação conforme o dever, mas somente nela. Nisso se encontra, por esse lado, a ligação do interesse universal com o particular, que constitui o conceito e a estabilidade interna do Estado.
(…)
Porém, que a impassibilidade, a legalidade e a benevolência da conduta se tornem costume, isto depende, em parte, da direta formação ética e de pensamento, que serve de contrapeso espiritual àquilo que a aprendizagem das assim chamadas ciências dos objetos dessas esferas, a prática exigida das funções, o trabalho efetivo etc. têm em si de mecânico e algo semelhante; por outro lado, o tamanho do Estado é um momento capital, por meio do qual tanto o peso dos laços familiares e outros laços privados são enfraquecidos, quanto a vingança, o ódio e outras paixões semelhantes se tornam mais impotentes e, com isso, mais inofensivas; na ocupação com os grandes interesses existentes em um grande Estado, estes lados subjetivos desaparecem para si e produz-se o hábito dos interesses, das opiniões e das funções universais.”
“§ 297. Os membros do governo e os funcionários do Estado constituem a parte principal do estamento médio (Hauptteil des Mittelstandes), no qual se encontram a inteligência cultivada e a consciência jurídica da massa do povo. Que esse estamento não assuma a posição de uma aristocracia e que a sua cultura e habilidade não se tornem um meio de arbítrio e de dominação, isto é assegurado pelas instituições da soberania, pelo alto, e pelos direitos das corporações, por baixo.”
“O que Hegel diz sobre o ‘poder governamental’ não merece o nome de desenvolvimento filosófico. A maior parte dos parágrafos poderia figurar, literalmente, no código civil prussiano e, entretanto, a administração propriamente dita é o ponto mais difícil do desenvolvimento.”
“A burocracia deve, portanto, proteger a universalidade imaginária do interesse particular, o espírito corporativo, a fim de proteger a particularidade imaginária do interesse universal, seu próprio espírito. O Estado deve ser corporação tanto quanto a corporação quer ser Estado.”
“O espírito burocrático é um espírito profundamente jesuítico, teológico.” “a burocracia transforma o ‘espírito formal do Estado’, ou a real falta de espírito do Estado, em imperativo categórico. A burocracia se considera o fim último do Estado.” “Os fins do Estado se transmutam em fins da repartição e os fins da repartição se transformam em fins do Estado. A burocracia é um círculo do qual ninguém pode escapar. (…) A cúpula confia aos círculos inferiores o conhecimento do particular, os círculos inferiores confiam à cúpula o conhecimento do universal e, assim, eles se enganam reciprocamente.”
“Cada coisa tem, por isso, um duplo significado, um real e um burocrático, do mesmo modo que o saber é duplo, um saber real e um burocrático (assim também a vontade).” “A burocracia tem a posse da essência do Estado, da essência espiritual da sociedade; esta é sua propriedade privada.” “O espírito universal da burocracia é o segredo, o mistério; guardado em seu interior por meio da hierarquia e, em relação ao exterior, como corporação fechada. Por isso o espírito público do Estado, assim como a disposição política aparecem para a burocracia como uma traição de seu mistério.”
“No seu interior, porém, o espiritualismo se torna um materialismo crasso, o materialismo da obediência passiva, da fé na autoridade, do mecanismo de uma atividade formal, fixa, de princípios, idéias e tradições fixos. Quanto ao burocrata tomado individualmente, o fim do Estado se torna seu fim privado, uma corrida por postos mais altos, um carreirismo.”
“O Estado existe apenas como diferentes espíritos de repartição, imóveis, cuja coesão consiste na subordinação e na obediência passiva. A ciência real aparece como desprovida de conteúdo, assim como a vida real aparece como morta, uma vez que este saber imaginário e esta vida imaginária valem pela essência.”
“Enquanto, por um lado, a burocracia é este materialismo crasso, o seu espiritualismo crasso se mostra, por outro lado, no fato de ela querer fazer tudo, isto é, de ela fazer da vontade a causa prima, pois ela é mera existência ativa e recebe o seu conteúdo do exterior e, portanto, só pode demonstrar a própria existência ao formar e limitar este conteúdo. Para o burocrata, o mundo é um mero objeto de manipulação.”
“Quando Hegel chama o poder governamental de lado objetivo da soberania inerente ao monarca, ele está correto no mesmo sentido de que a Igreja católica era a existência real da soberania, do conteúdo e do espírito da Santíssima Trindade.”
“Os interesses particulares das corporações e das comunas têm, dentro de sua própria esfera, um dualismo que conforma o caráter de sua administração.”
“A oposição entre Estado e sociedade civil está, portanto, consolidada; o Estado não reside na sociedade civil, mas fora dela; ele a toca apenas mediante seus ‘delegados’, a quem é confiada a ‘gestão do Estado’ no interior dessas esferas. Por meio destes ‘delegados’ a oposição não é suprimida, mas transformada em oposição ‘legal’, ‘fixa’. (…) A ‘polícia’, os ‘tribunais’ e a ‘administração’ não são deputados da própria sociedade civil, que neles e por meio deles administra o seu próprio interesse universal, mas sim delegados do Estado para administrar o Estado contra a sociedade civil.”
“Essa possibilidade de cada cidadão se tornar servidor público é, portanto, a segunda relação afirmativa entre sociedade civil e Estado, a segunda identidade. Ela é de natureza muito superficial e dualística. Todo católico tem a possibilidade de se tornar padre (isto é, de separar-se dos leigos, do mundo). Com isso, o clero, como potência externa, opõe-se menos ao católico? Que cada um tenha a possibilidade de adquirir o direito de uma outra esfera, demonstra apenas que sua própria esfera não é a realidade desse direito.” “A identidade, por ele construída, entre sociedade civil e Estado, é a identidade de dois exércitos inimigos, em que cada soldado tem a ‘possibilidade’, por meio da ‘deserção’, de se tornar membro do exército ‘inimigo’ e, com isso, de fato, Hegel descreve com exatidão a situação empírica atual.”
“Em um Estado racional, um exame se faz mais necessário para se tornar sapateiro do que para se tornar funcionário público executivo; pois o ofício de sapateiro é uma habilidade sem a qual se pode ser um bom cidadão do Estado, um homem social; mas o ‘saber político’ é uma condição sem a qual o homem vive, no Estado, fora do Estado, separado de si mesmo, privado de ar. O ‘exame’ não é senão uma fórmula maçônica, o reconhecimento legal do saber cívico como um privilégio.
O exame, o ‘vínculo’ do ‘cargo público’ e do ‘indivíduo’, este laço objetivo entre o saber da sociedade civil e o saber do Estado, é apenas o batismo burocrático do saber, o reconhecimento oficial da transubstanciação do saber profano no saber sagrado (e é evidente que, em todo exame, o examinador sabe tudo). Nunca se ouviu falar que os homens de Estado gregos ou romanos tenham prestado exames. Mas o que é um homem de Estado romano em face de um homem de governo prussiano!”
“Além do momento objetivo da profissão de fé burocrática (o exame), faz-se necessário ainda, para que a fé dê frutos, o momento subjetivo da graça do príncipe.” A nomeação.
“No § 294, Hegel desenvolve a remuneração dos funcionários a partir da Idéia. É aqui, na remuneração dos funcionários ou no fato de o serviço público garantir simultaneamente a segurança da existência empírica, que está posta a identidade real da sociedade civil e do Estado. O soldo dos funcionários é a mais alta identidade construída por Hegel.”
“é exato que a remuneração dos funcionários constitui a estabilidade interna das grandes monarquias modernas.”
“a hierarquia pune o funcionário na medida em que ele peca contra ela ou comete um pecado que para ela é supérfluo; mas ela o protege, tão logo a hierarquia peque no funcionário”
“Se, portanto, perguntamos a Hegel qual é a proteção da sociedade civil contra a burocracia, ele nos responde:
1) A ‘hierarquia’ da burocracia. O próprio abuso. O controle. O fato de que o adversário se encontra ele mesmo com pés e mãos atados e, se para baixo ele é martelo, para cima ele é bigorna.”
“O belo é que Hegel contrapõe a ‘direta formação ética e de pensamento’ ao ‘mecanicismo do saber e do trabalho burocráticos’!” Ou seja, não há pensamento nem ética, nem pode haver, na burocracia.
“‘Assim, o aperfeiçoamento de um estado de coisas’, conclui Hegel, ‘é, aparentemente, tranqüilo e imperceptível. Depois de um longo tempo, uma constituição passa a uma condição totalmente diferente da anterior.’ § A categoria da transição gradual é, em primeiro lugar, historicamente falsa e, em segundo lugar, não esclarece nada.”
“O poder legislativo fez a revolução francesa; lá onde ele, em sua particularidade, apareceu como dominante, ele fez, em geral, as grandes revoluções universais orgânicas; ele não combateu a constituição, mas uma particular constituição antiquada, precisamente porque o poder legislativo era o representante do povo, da vontade genérica. Em contrapartida, o poder governamental fez as pequenas revoluções, as revoluções retrógradas, as reações; ele não fez a revolução por uma nova constituição, contra uma antiga, mas a fez contra a constituição, precisamente porque o poder governamental era o representante da vontade particular, do arbítrio subjetivo, da parte mágica da vontade.” Curiosamente vemos o exato reverso da medalha hoje no Brasil.
“Corretamente posta, a pergunta significa apenas: tem o povo o direito de se dar uma nova constituição? O que de imediato tem de ser respondido afirmativamente, na medida em que a constituição, tão logo deixou de ser expressão real da vontade popular, tornou-se uma ilusão prática. § A colisão entre a constituição e o poder legislativo é apenas um conflito da constituição consigo mesma, uma contradição no conceito da constituição. § A constituição não é senão uma acomodação entre o Estado político e o Estado não-político; por isso, ela é, necessariamente em si mesma, um tratado entre poderes essencialmente heterogêneos. É, portanto, aqui, impossível para a lei enunciar que um desses poderes, uma parte da constituição, deva ter o direito de modificar a constituição mesma, o todo.”
“Em um povo irracional, não se poderia falar, de modo algum, de uma organização racional do Estado. Aqui, na filosofia do direito, o nosso objeto é, acima de tudo, a vontade geral. § O poder legislativo não faz a lei, ele apenas a descobre e a formula.”
“A primeira colisão não-resolvida era aquela entre a constituição inteira e o poder legislativo. A segunda é aquela entre o poder legislativo e o poder governamental, entre a lei e a execução.”
“Mediante o dinheiro, a justiça da igualdade pode ser mais bem-realizada. De outro modo, o homem talentoso seria mais onerado do que aquele sem talento, se a prestação dependesse da capacidade concreta.” Que pena que os talentosos costumem receber menores remunerações, mantendo-se o mesmo dilema! A inflação corrói qualquer vantagem que o assalariado pudesse ter quanto a prestações em pecúnia.
“Mas, no que concerne à vontade especialmente boa dos estamentos para o bem geral, já se notou acima que é próprio da opinião da plebe, do ponto de vista do negativo em geral, supor no governo uma vontade má ou menos boa; – uma suposição que, sobretudo se tivesse que ser respondida de forma igual, teria, por consequência, a recriminação de que os estamentos, uma vez que provêm da singularidade, do ponto de vista privado e dos interesses particulares, são inclinados a empregar a sua atividade em favor destes, em detrimento do interesse universal, enquanto, em contrapartida, os outros momentos do poder do Estado estão, já para si, postos no ponto de vista do Estado e consagrados ao fim universal.”
“Não se deve condenar Hegel porque ele descreve a essência do Estado moderno como ela é, mas porque ele toma aquilo que é pela essência do Estado. [em todos os tempos] Que o racional é real, [que a Idéia seja o empírico] isso se revela precisamente em contradição com a realidade irracional, que, por toda parte, é o contrário do que afirma ser e afirma ser o contrário do que é. [O empírico é uma contradição não-resolvida, daí que a Idéia e o Absoluto não vêm a se realizar no Estado e na Filosofia de Hegel]”
“Hegel quer o luxo do elemento estamental [cidadãos e seus interesses privados] apenas por amor à lógica.”
“Em seguida, ele ainda censura a consciência comum por ela não se contentar com essa satisfação lógica, por ela não querer ver a realidade resolvida na lógica mediante uma abstração arbitrária, mas querer ver a lógica transformada em verdadeira objetividade.” Isto é: censura as pessoas por dizerem ‘O Estado é mau!’, ‘os políticos só cuidam de seus próprios interesses’, etc.
“O Estado moderno, no qual tanto o ‘assunto universal’ quanto o ato de ocupar-se com ele são um monopólio, e no qual, em contrapartida, os monopólios são os assuntos universais reais, realizou o estranho achado de apropriar-se do ‘assunto universal’ como uma mera forma.”
“O elemento estamental é a mentira sancionada, legal, dos Estados constitucionais: que o Estado é o interesse do povo ou o povo é o interesse do Estado. (…) O poder metafísico do Estado [poder legislativo, aquele que tem mais condições de atender ao ‘universal’] era a sede mais apropriada da ilusão metafísica, universal, do Estado.”
E, finalmente, o trecho já reproduzido anteriormente, agora sim passível de compreensão, no seu contexto: “Que esse momento [o momento ‘estamental’, de participação do povo no ‘universal’, mediante o legislativo e seus representantes, momento este anterior e subordinado ao momento do monarca absoluto…] seja uma determinação da Idéia desenvolvida até a totalidade, essa necessidade interna, que não se deve confundir com necessidades e utilidades externas, decorre, como em toda parte, do ponto de vista filosófico.”
“Assim como os burocratas são delegados do Estado na sociedade civil, do mesmo modo os estamentos são delegados da sociedade civil no Estado. São sempre, portanto, transações entre duas vontades opostas.”
“Estado e governo são sempre colocados do mesmo lado, como idênticos; do outro lado, é colocado o povo, dissolvido nas esferas particulares e nos indivíduos.” “Os estamentos situam-se como órgão mediador entre os dois.” “Não é demonstrado, porém, por onde os estamentos devem começar a unir, neles mesmos, duas disposições contraditórias.”
“Em um Estado, no qual a ‘posição’ dos ‘estamentos’ impede que os indivíduos ‘venham a se apresentar como uma multidão ou uma turba, como uma opinião e um querer inorgânicos, como um simples poder de massa contra o Estado orgânico’ – o ‘Estado orgânico’ existe fora da ‘multidão’ e da ‘turba’, ou a ‘multidão’ e a ‘turba’ pertencem à organização do Estado; apenas que sua ‘opinião e querer inorgânicos’ não devem chegar a se pôr como ‘opinião e querer contra o Estado’, sob cuja orientação determinada eles se tornariam opinião e querer ‘orgânicos’. Do mesmo modo, esse ‘poder de massa’ deve permanecer apenas ‘de massa’, de modo que o entendimento esteja fora da massa e, com isso, ela não coloque a si mesma em movimento, podendo ser posta em movimento apenas pelos monopolistas do ‘Estado orgânico’ e ser explorada como poder de massa. (…) Os ‘estamentos’ protegem o Estado da turba inorgânica apenas por meio da desorganização dessa turba.”
“Com isso, ou o poder soberano deixa realmente de ser o extremo do poder soberano (e o poder soberano existe apenas como um extremo, como uma unilateralidade, porque ele não é um princípio orgânico), tornando-se um poder aparente, um símbolo, ou, então, ele perde apenas a aparência do arbítrio e do simples poder dominante.”
“É digno de nota que Hegel desenvolve menos o conteúdo da atividade estamental, o poder legislativo, do que a posição dos estamentos, sua estatura política.”
“Se ela [a oposição ao governo], enquanto tem sua manifestação, não ficasse apenas na superfície, mas se tornasse realmente uma oposição substancial, então o Estado estaria em vias de perecer.”
“Embora na concepção de tais teorias os estamentos da sociedade civil em geral e os estamentos em sentido político se encontrem distantes uns dos outros, a linguagem conservou, ainda, essa união que, aliás, existia anteriormente.”
es(go)tamento
“O ponto culminante da identidade hegeliana era, como ele mesmo o confessa, a Idade Média. Lá, os estamentos da sociedade civil em geral e os estamentos em sentido político eram idênticos.”
“Mas Hegel parte da separação da ‘sociedade civil’ e do ‘Estado político’ como de dois opostos fixos, duas esferas realmente diferentes. De fato, essa separação é, certamente, real no Estado moderno.” “Se a identidade dos estamentos civil e político expressasse a verdade, ela não poderia ser, portanto, mais do que uma expressão da separação das sociedades civil e política!” Que agora são separadas na linguagem, como não o eram na Idade Média!
“Ora, a disposição não está, certamente, ligada a um patrimônio – mas a conexão relativamente necessária é que aquele que possui um patrimônio independente não está limitado por circunstâncias exteriores e pode, assim, proceder sem impedimentos e agir em prol do Estado.”
Apologia do morgadio (herança exclusiva do primogênito) como base de sustentação do cargo público não-remunerado, o que inclusive é contraditório com tudo o que Hegel já disse e ainda dirá sobre a classe dos servidores remunerados, o que demonstra a cisão irreparável em sua “unidade”: senhores de terras e uma classe média que estudou a burocracia, dois elementos que não podiam ser mais ‘água e óleo’.
“Hegel realizou a proeza de desenvolver, a partir da Idéia absoluta, os pares por nascimento, o bem hereditário etc. etc., este ‘sustentáculo do trono e da sociedade’.”
“Hegel não chamou a coisa de que aqui se trata por seu nome conhecido. É a controvérsia entre constituição representativa e constituição estamental. A constituição representativa é um enorme progresso, pois ela é a expressão aberta, não-falseada, conseqüente, da condição política moderna. Ela é a contradição declarada.”
“O estamento universal, que se dedica mais de perto ao serviço do governo, tem imediatamente, em sua determinação, o universal como fim de sua atividade essencial.
A sociedade civil ou o estamento privado não tem isso como sua determinação; sua atividade essencial não tem a determinação de ter como fim o universal, ou seja, sua atividade essencial não é uma determinação do universal, não é determinação universal. O estamento privado é o estamento da sociedade civil contra o Estado. O estamento da sociedade civil não é um estamento político.” Burguês, o anti-político.
“Esse ato político é uma completa transubstanciação. Nele, a sociedade civil deve separar-se de si completamente como sociedade civil, como estamento privado, e deve fazer valer uma parte de seu ser, aquela que não somente não tem nada em comum com a existência social real de seu ser, como, antes, a ele se opõe diretamente.”
“Como cidadão real, ele se encontra em uma dupla organização, a burocrática – que é uma determinação externa, formal, do Estado transcendente, do poder governamental, que não tangencia o cidadão e a sua realidade independente – e a social, a organização da sociedade civil.” “Portanto, para se comportar como cidadão real do Estado, para obter significado e eficácia políticos, ele deve abandonar sua realidade social, abstrair-se dela, refugiar-se de toda essa organização em sua individualidade; pois a única existência que ele encontra para sua qualidade de cidadão do Estado é sua individualidade nua e crua, já que a existência do Estado como governo está completa sem ele e que a existência dele na sociedade civil está completa sem o Estado.”
“Hegel quer demonstrar que os estamentos da sociedade civil são os estamentos políticos e, para provar isso, supõe que os estamentos da sociedade civil sejam a ‘particularização do Estado político’, isto é, que a sociedade civil seja a sociedade política. A expressão ‘o particular no Estado’ só pode significar, aqui, ‘a particularização do Estado’. Hegel, por uma má consciência, escolhe a expressão indeterminada.” “Muito prudente é, também, a determinação de que o particular ‘liga-se’ ao universal. Ligar é coisa que pode ser feita com as coisas mais heterogêneas.”
“É um progresso da história que os estamentos políticos tenham se tornado estamentos sociais, de modo que, assim como os cristãos são iguais no céu e desiguais na terra, também os membros singulares do povo são iguais no céu de seu mundo político e desiguais na existência terrena da sociedade. A transformação propriamente dita dos estamentos políticos em sociais se deu na monarquia absoluta. [começo da modernidade]”
“Somente a Revolução Francesa completou a transformação dos estamentos políticos em sociais, ou seja, fez das distinções estamentais da sociedade civil simples distinções sociais, distinções da vida privada, sem qualquer significado na vida política. A separação da vida política e da sociedade civil foi, assim, consumada.”
“Em seu sentido medieval, o estamento permanece, ainda, apenas no interior da própria burocracia, onde a posição social e a posição política são imediatamente idênticas. A ele se opõe a sociedade civil como estamento privado.”
“A única distinção geral, superficial e formal é, aqui, apenas aquela entre cidade e campo. Mas dentro da própria sociedade a distinção se forma não em círculos fixos, mas em círculos móveis, cujo princípio é o arbítrio. Dinheiro e cultura são os critérios principais.” “É uma divisão de massas que se formam fugazmente, cuja própria formação é arbitrária e que não é uma organização.”
“um estamento que é, ele próprio, por sua vez, apenas uma determinação exterior do indivíduo, pois não é inerente ao seu trabalho nem se relaciona com ele como uma comunidade objetiva, existente, organizada segundo leis estáveis e mantendo com ele relações estáveis. Ao contrário, ele não mantém qualquer relação real com o agir substancial do indivíduo, com seu estamento real. O médico não forma nenhum estamento particular na sociedade civil. Um comerciante pertence a um estamento diverso daquele de outro comerciante, isto é, ele pertence a outra posição social. (…) O princípio do estamento social ou da sociedade civil é o gozo e a capacidade de fruir.”
“A atual sociedade civil é o princípio realizado do individualismo; a existência individual é o fim último; atividade, trabalho, conteúdo etc., são apenas meio.”
“O modo de vida, atividade etc. deste último, em lugar de fazer dele um membro, uma função da sociedade, faz dele uma exceção da sociedade, é o seu privilégio. Que essa distinção não seja apenas uma distinção individual, mas se concretize como comunidade, estamento, corporação, isso não apenas não suprime a sua natureza exclusiva, como é, antes, somente sua expressão. Em vez de ser função da sociedade, a função individual se converte em uma sociedade para si.”
“A Idade Média é a história animal da humanidade, sua zoologia. A era moderna, a civilização, comete o erro inverso.”
“A única oposição que ainda é possível aqui parece ser aquela entre os dois representantes das duas vontades do Estado, entre as duas emanações, entre o elemento governamental e o elemento estamental do poder legislativo; parece ser, portanto, uma oposição no interior do próprio poder legislativo.”
“O poder soberano perdeu o seu inacessível, exclusivo, Uno empírico; a sociedade civil perdeu seu inacessível, vago, Todo empírico; um a sua rigidez, a outra sua fluidez.”
“Assim como, do lado do poder do príncipe, o poder governamental já tem essa determinação, assim também, do lado dos estamentos, um momento deles tem de estar voltado para a determinação de existir essencialmente como o momento do termo-médio.
Já vimos, porém, que Hegel opõe, aqui, de forma arbitrária e inconseqüente, príncipe e estamentos como extremos. (…) Os estamentos … fazem, do lado da sociedade civil, mais do que o poder governamental o faz do lado do poder soberano, uma vez que é propriamente este último que se contrapõe ao povo como seu oposto.
(*) ponte de asnos: “Marx faz aqui um trocadilho, empregando a expressão ‘ponte dos asnos’ tanto em seu sentido escolástico (pons asinorum), do diagrama utilizado para descobrir as possibilidades de termos-médios de um silogismo, quanto no sentido literal. Os estamentos são os asnos sobrecarregados de funções, que têm de ser, ainda, a própria ponte – o termo-médio – que os une ao governo. (N.T.)”
“O príncipe deveria, por conseguinte, fazer-se, no poder legislativo, de termo-médio entre o poder governamental e o elemento estamental; porém, o poder governamental é justamente o termo-médio entre ele e a sociedade estamental, e esta é o termo-médio entre ele e a sociedade civil!” Triangulações vesgas da Idéia.
“São cabeças de Jano, que ora se mostram de frente, ora de costas, e que de frente têm um caráter diverso do de costas.” “Tal como um homem que se encontra entre dois litigantes e, então, um destes, por sua vez, coloca-se entre o intermediário e o outro litigante. É a história do homem e da mulher que brigavam e do médico que queria servir de conciliador entre eles, com o que, então, a mulher devia se colocar entre o médico e o marido e, este, entre a mulher e o médico. Tal como o leão no Sonho de uma noite de verão, que exclama: ‘Eu sou um leão e não sou um leão, eu sou Marmelo’.(*) Assim, cada extremo é, aqui, ora o leão da oposição, ora o Marmelo da mediação.” Hahaha!
(*) “Marx comete, aqui, um pequeno equívoco: no entremez representado no interior da peça, o ‘leão’ é protagonizado pelo marceneiro Pino (Schnock) e não pelo carpinteiro Marmelo (Squenz).” É tanta confusão que talvez tenha errado de propósito! O governo não é leão nem Marmelo nem carpinteiro nem marceneiro, mas sim um pino (nas horas vagas!).
“Trata-se de uma sociedade belicosa em seu âmago, mas que tem muito medo das manchas roxas para se bater realmente, e os dois, que querem brigar, se ajustam de tal modo que o terceiro, que se encontra entre eles, deva receber as pancadas; mas, então, um dos dois apresenta-se novamente como o terceiro, e, diante de tamanha precaução, eles não chegam a qualquer decisão.”
“Extremos reais não podem ser mediados um pelo outro, precisamente porque são extremos reais. Mas eles não precisam, também, de qualquer mediação, pois eles são seres opostos. Não têm nada em comum entre si, não demandam um ao outro, não se completam. Um não tem em seu seio a nostalgia, a necessidade, a antecipação do outro. (Mas quando Hegel trata a universalidade e a singularidade, os momentos abstratos do silogismo, como opostos reais, é esse precisamente o dualismo fundamental da sua lógica …)”
“No que concerne ao primeiro ponto, polo norte e polo sul são, ambos, polo; sua essência é idêntica; do mesmo modo, os sexos feminino e masculino são um gênero, uma essência, a essência humana. Norte e sul são determinações opostas de uma essência; a diferença de uma essência em seu mais alto desenvolvimento. Eles são a essência diferenciada. Eles são o que são apenas como uma determinação diferenciada, e precisamente como essa determinação diferenciada da essência. Verdadeiros extremos reais seriam polo e não-polo, gênero humano e inumano. A diferença é, aqui, uma diferença da existência, lá uma diferença da essência, de duas essências.”
Contraposição (superação, a não-mediação) à dialética: poesia.
“o espírito é apenas a abstração da matéria [conceito derivado, duas essências, porém a matéria é existente, possuindo um avesso formal]”
Outro exemplo: O fascismo existiu historicamente, o socialismo não (não foi logrado). O fascismo empírico é apenas a abstração do socialismo (forma-se um conceito do que deveria ser o socialismo, com base na má-fé de juízo empírica do fascista). Dado que o socialismo é o antípoda e o remédio do fascismo (ou a tentativa de socialismo é a inimiga por definição da consumação do fascismo), é possível a “inferência”.
“A posição não é igual. Por exemplo, cristianismo ou religião em geral e filosofia são extremos. Mas, em verdade, a religião não constitui uma oposição verdadeira à filosofia. Pois a filosofia compreende a religião em sua realidade ilusória. A religião, enquanto quer ser uma realidade, está, portanto, para a filosofia, dissolvida na própria filosofia.”
“A crítica vulgar cai em um erro dogmático oposto. Assim ela critica, por exemplo, a constituição. Ela chama a atenção para a oposição entre os poderes etc. Ela encontra contradições por toda parte. Isso é, ainda, crítica dogmática, que luta contra seu objeto, do mesmo modo como, antigamente, o dogma da santíssima trindade era eliminado por meio da contradição entre um e três. A verdadeira crítica, em vez disso, mostra a gênese interna da santíssima trindade no cérebro humano. Descreve seu ato de nascimento. Com isso, a crítica verdadeiramente filosófica da atual constituição do Estado não indica somente contradições existentes; ela esclarece essas contradições, compreende sua gênese, sua necessidade.”
“Esse momento do elemento estamental é o romantismo do Estado político, o sonho de sua substancialidade ou de seu acordo consigo mesmo. É uma existência alegórica.”
“Um dos estamentos da sociedade civil contém o princípio que, por si mesmo, é capaz de ser constituído como essa relação política, isto é, o estamento da eticidade natural.
(o estamento dos proprietários fundiários).”
“no que diz respeito à ‘vida familiar’ como base, parece que a eticidade ‘social’ da sociedade civil esteja situada acima dessa ‘eticidade natural’. Ademais, a ‘vida familiar’ é a ‘eticidade natural’ dos outros estamentos, ou do estamento dos cidadãos da sociedade civil, tanto quanto do estamento dos proprietários fundiários. Porém, que a ‘vida familiar’ seja, no estamento dos proprietários fundiários, não apenas o princípio da família, mas a base da sua existência social em geral, isso parece, antes, tornar esse estamento inapto para a mais elevada tarefa política, já que ele aplicará leis patriarcais a uma esfera não-patriarcal e fará valer o filho ou o pai, o senhor e o servo, lá onde se trata do Estado político, da qualidade de cidadão do Estado (Staatsbürgerthum).
No que concerne à determinação natural do elemento soberano, Hegel desenvolveu não um rei patriarcal, mas um rei moderno, constitucional.”
“ele não é cidadão do Estado porque proprietário fundiário, mas proprietário fundiário porque cidadão do Estado! Eis aqui, portanto, uma inconseqüência de Hegel no interior de seu próprio modo de ver, e uma tal inconseqüência é acomodação.”
“O ‘morgadio’ seria o constituir-se político do estamento dos proprietários fundiários.” O “rei” de cada família, sustentado pelo direito burocrático do Estado.
“Primeira tese. O Estado não se contenta com ‘a mera possibilidade da disposição’, ele deve contar com uma ‘necessidade’.
Segunda tese. ‘A disposição não está ligada a um patrimônio’, isto é, a disposição do patrimônio é uma ‘mera possibilidade’.
Terceira tese. Mas há uma ‘conexão relativamente necessária’; a saber: ‘aquele que possui um patrimônio independente’ etc. pode ‘agir em prol do Estado’, ou seja, o patrimônio dá a ‘possibilidade’ da disposição de Estado, embora esta ‘possibilidade’ não satisfaça, de acordo com a primeira sentença.
Além disso, Hegel não demonstrou que a propriedade da terra é o único ‘patrimônio independente’.”
“Além disso, entre nós, a filosofia não é exercida como o era, aproximadamente, entre os gregos, como uma arte privada, mas ela tem, antes, uma existência pública, em contato com o público, principalmente ou unicamente a serviço do Estado.”
“As oposições assumiram, aqui, uma forma totalmente nova e muito material, como mal poderíamos esperá-las no céu do Estado político. § A oposição, tal qual Hegel a desenvolve, expressa em sua agudeza, é a oposição de propriedade privada e patrimônio.”
“Porque ela não é transmitida ‘aos filhos de acordo com a igualdade do amor’, ela é separada, independente até mesmo da pequena sociedade, da sociedade natural, da família, de sua vontade e de suas leis; e conserva, portanto, a natureza rude da propriedade privada também em relação à passagem no interior do patrimônio familiar.” “Mas ele mesmo qualificou o ‘amor’ como a base, o princípio, o espírito da vida familiar [acima]. No estamento que tem a vida familiar como sua base, falta, portanto, a base da vida familiar, o amor como princípio real, por conseguinte eficiente e determinante.”
“Em seu mais alto desenvolvimento, o princípio da propriedade privada contradiz o princípio da família. Contrariamente, portanto, ao estamento da eticidade natural, da vida familiar, é, antes, apenas na sociedade civil que a vida familiar chega a ser vida da família, vida do amor. O estamento da eticidade natural é, antes, a barbárie da propriedade privada contra a vida familiar.
Essa seria, portanto, a soberana grandeza da propriedade privada, da propriedade fundiária, sobre a qual houve, recentemente, tantos sentimentalismos e sobre a qual tantas lágrimas multicores de crocodilo foram derramadas.”
“Há, em Hegel, uma certa decência, a dignidade do intelecto. Ele não quer justificar e construir o morgadio em si e para si, ele o quer apenas com referência a outro, não como autodeterminação, mas como determinidade de um outro, não como fim, mas como meio para um fim.” Pelo menos o morgadia não é um simples momento da Idéia!
“Qual é, então, o poder do Estado político sobre a propriedade privada? O próprio poder da propriedade privada, sua essência trazida à existência.” “A propriedade privada não é mais um objeto determinado do arbítrio, mas sim o arbítrio é o predicado determinado da propriedade privada.” “Que filosofia do direito é essa, em que a independência da propriedade privada tem no direito privado um significado diverso daquele do direito público?”
“Uma tal monstruosidade, como a de definir o morgadio como uma determinação da propriedade privada por meio do Estado político, é, em suma, inevitável, quando se interpreta uma velha visão de mundo no sentido de uma nova, quando se dá a uma coisa, como aqui a propriedade privada, um duplo significado, um no tribunal do direito abstrato e outro oposto no céu do Estado político.”
“‘A certeza que se funda na verdade’, que ‘é a disposição política’, é a certeza fundada em seu ‘próprio terreno’ (em sentido literal).”
“A incorruptibilidade aparece como a mais alta virtude política, uma virtude abstrata. Além disso, a incorruptibilidade é algo tão à parte no Estado construído por Hegel, que ela tem de ser construída como um poder político particular, provando, precisamente por isso, que ela não é o espírito do Estado político, não é a regra, mas a exceção, e que é construída como uma tal exceção. Para preservá-los da corruptibilidade, corrompem-se os senhores do morgadio por meio de sua propriedade inalienável.”
“Mas não é mais cômico que a mais alta dignidade do poder legislativo seja confiada a uma raça particular de homens? Não há nada mais ridículo do que Hegel contrapor a designação por ‘nascimento’ do legislador, do representante do cidadão do Estado, à sua designação por meio da ‘acidentalidade de uma escolha’.” “Em toda parte, Hegel cai de seu espiritualismo político no mais crasso materialismo. No cume do Estado político, é o nascimento, por toda parte, que faz de determinados indivíduos a encarnação das mais altas tarefas públicas.” “Nesse sistema, a natureza faz, imediatamente, reis, ela faz, imediatamente, pares etc. assim como faz olhos e narizes.”
“Eu sou humano por nascimento, sem o consentimento da sociedade; mas é apenas por meio do consentimento geral que esse nascimento determinado se torna nascimento de um par ou de um rei. Somente o consentimento faz do nascimento dessa pessoa o nascimento de um rei; assim, é o consenso e não o nascimento que faz o rei. Se é o nascimento, diferentemente das outras determinações, que dá imediatamente ao homem uma posição, então é seu corpo que faz dele este funcionário social determinado.” “e é naturalmente essa concepção zoológica que tem na heráldica a sua ciência correspondente. O segredo da nobreza é a zoologia.” HAHAHA!
“Há dois momentos a salientar no morgadio hereditário:
1) O permanente é o bem hereditário, a propriedade fundiária. Ele é o constante na relação, a substância. O senhor do morgadio, o proprietário, é, na verdade, apenas acidente. A propriedade fundiária se antropomorfiza nas diversas gerações. É como se a propriedade fundiária herdasse sempre o primogênito da casa, como um atributo preso a ela. (…)
2) A qualidade política do senhor do morgadio é a qualidade política do seu bem hereditário, uma qualidade política inerente a esse bem hereditário.” Geografia física!
“os membros do Estado político recebem sua independência de um ser que não é o ser do Estado político, mas de um ser do direito privado abstrato, da propriedade privada abstrata.”
“O fato de o Estado ser o monarca hereditário, uma personalidade abstrata, significa apenas que a personalidade do Estado é abstrata ou que é o Estado da personalidade abstrata; como, de resto, também os romanos desenvolveram o direito do monarca puramente segundo as normas do direito privado ou o direito privado como a suprema norma do direito público. Os romanos são os racionalistas, os alemães os místicos da propriedade privada soberana.”
“Combateu-se Hegel muitas vezes por seu desenvolvimento da moral. Mas o que ele fez foi desenvolver a moral do Estado moderno e do direito privado moderno. Quis-se separar mais a moral do Estado, emancipá-la mais!”
“a separação do Estado atual da moral é moral, … a moral é não-estatal e o Estado é imoral. É, antes, um grande mérito de Hegel, ainda que inconsciente sob um certo aspecto …, ter apontado à moral moderna o seu verdadeiro lugar.”
“Comércio e indústria, em suas nuances particulares, são a propriedade privada de corporações particulares. Dignidades da côrte, jurisdição etc. são a propriedade privada de estamentos particulares. As diversas províncias são propriedades privadas de príncipes singulares etc. O serviço militar ao país etc. é a propriedade privada do soberano. O espírito é a propriedade privada do clero. Minha atividade conforme ao dever é propriedade privada de outrem, assim como meu direito é uma propriedade privada particular. A soberania, aqui a nacionalidade, é propriedade privada do imperador.”
“Onde os príncipes atacaram a independência da propriedade privada, como na França, eles atentaram contra a propriedade privada das corporações, antes de atentar contra a propriedade privada dos indivíduos.”
“O príncipe constitucional expressa, por isso, a idéia do Estado constitucional em sua abstração mais aguda. (…) Ele é, igualmente, uma mera imaginação, como pessoa e como príncipe, ele não tem nem poder real, nem atividade real.”
“Os romanos, na verdade, foram os primeiros a desenvolver o direito da propriedade privada, o direito abstrato, o direito privado, o direito da pessoa abstrata. O direito privado romano é o direito privado em seu desenvolvimento clássico. Nos romanos, no entanto, não encontramos, em nenhuma parte, que o direito da propriedade privada tenha sido mistificado, tal como nos alemães. Ele não se tornará jamais, também, direito público.”
“O verdadeiro fundamento da propriedade privada, a posse, é um fato, um fato inexplicável, não um direito. É somente por meio das determinações jurídicas, conferidas pela sociedade à posse de fato, que esta última adquire a qualidade de posse jurídica, a propriedade privada.”
“No que concerne ao vínculo, nos romanos, entre constituição política e propriedade privada, aparecem:
1) O homem (como escravo), assim como nos povos antigos em geral, como objeto da propriedade privada.
Nisso, nada de especial.
2) As regiões conquistadas são tratadas como propriedade privada; nelas, é feito valer o jus utendi et abutendi [uso e abuso].
3) Em sua própria história, aparece a luta entre pobres e ricos, patrícios e plebeus etc.
De resto, a propriedade privada se faz valer no todo, como nos antigos povos clássicos em geral, como propriedade pública, seja como despesa da república nos tempos prósperos, seja como benfeitoria geral luxuriosa (banhos etc.) perante a massa.”
Se não como prisioneiro de guerra, como se “legitima” a existência do escravo?
Aplicando a idéia a um mundo futuro, que veja o instituto como inevitável e inerente à condição social humana, haveria de ser: 1) os arredios ao conceito de uma sociedade anti-capitalista; 2) os que falharam na “nova educação”, pelos novos mestres pedagogos; 3) aqueles que entendem a vida empírica como uma maldição (todos os religiosos da atualidade que persistirem em seus credos no futuro).
“O poder imperial era, por isso, hereditário apenas de fato. [não de direito]” “quando o direito privado atingiu o pleno desenvolvimento em Roma, o direito público foi abolido, caminhou para sua dissolução, enquanto na Alemanha ocorreu o inverso.”
“As dignidades do Estado nunca são hereditárias em Roma” Um senador tem de ser apto, demonstrar-se apto.
“Ao contrário do morgadio germânico etc., a liberdade de testar aparece em Roma como uma emanação da propriedade privada. Nesta última oposição reside toda a diferença dos desenvolvimentos romano e germânico da propriedade privada.”
“Na medida em que estes últimos são deputados pela sociedade civil, é imediatamente claro que esta faz aquilo como aquilo que ela é – portanto, não enquanto dissolvida atomisticamente nos indivíduos e reunindo-se, num breve momento, apenas para um ato isolado e temporário, sem atitude subseqüente, mas sim enquanto organizada nas suas associações, comunidades e corporações, constituídas sem demora, que recebem desse modo uma conexão política.”
Então quando organizados nas suas associações, comunidades e corporações os deputados se despojam de seu corpo físico e dos ritos burocráticos para determinar o destino das massas? É isto que a assembléia legislativa é – indivíduos, átomos, que comparecem rotineiramente a sessões e precisam cumprir vários protocolos demorados. Suas reuniões ocupam apenas breves momentos de alguns dias da semana. E muitos dos deputados, não é necessário dizer, são bastante inconseqüentes! Imagine-se, para terminar, quanto esforço e tempo não demanda organizar e constituir associações, comunidades e corporações, o que não depende sequer da presteza e agilidade de um deputado! Afinal, estamos falando de dois sistemas burocráticos diferentes – o de uma associação qualquer e outro do poder legislativo, o que só contribui para tornar ainda mais lento o processo e dissolver eventuais responsabilidades.
“Câmara dos deputados e câmara dos pares (ou como quer que elas se chamem)¹ não são, aqui, diferentes existências do mesmo princípio, mas sim fazem parte de dois princípios e condições sociais essencialmente diferentes. A câmara dos deputados é, aqui, a constituição política da sociedade civil em sentido moderno; a câmara dos pares o é em sentido estamental.”
¹ Aqui, embora queira-se dizer senado, o significado é outro, no tempo de Marx e na Alemanha (e Inglaterra, como se verá mais abaixo): os senadores eram os morgados, senhores do morgadio, latifundiários, não-eleitos, mas empossados por direito no cargo graças, essencialmente, ao seu nascimento e à primogenitura dentro da aristocracia.
“A sociedade civil, portanto, tem na câmara estamental a representante de sua existência medieval e, na câmara dos deputados, a representante de sua existência política (moderna).” “A existência política empírica que Hegel tem diante dos olhos (Inglaterra) guarda, portanto, um significado bem diferente daquele que ele lhe imputa.”
“Nesse sentido, também a constituição francesa representa um progresso. Ela reduziu, em verdade, a câmara dos pares a uma pura nulidade, mas essa câmara, segundo o princípio da monarquia constitucional, tal como Hegel tencionava desenvolvê-lo, só pode ser, por sua natureza, uma nulidade, a ficção da harmonia entre príncipe e sociedade civil, ou do poder legislativo ou Estado político consigo mesmo como uma existência particular e, precisamente por isso, mais uma vez contraditória.”
“A paridade é realmente, nessa constituição, um estamento na sociedade civil, um estamento que é puramente político e criado a partir do ponto de vista da abstração do Estado político; mas ele aparece mais como decoração política do que como estamento real, provido de direitos particulares. A câmara dos pares, sob a restauração, era uma reminiscência. A câmara dos pares da revolução de Julho(*) é uma criação efetiva da monarquia constitucional.” Inicialmente o senado (na monarquia constitucional) não era como hoje, de mandato temporário, mas com cargos vitalícios.
(*) Não é a revolução francesa: “Revolução de julho de 1830, que depôs o rei Bourbon Carlos X e alçou ao trono Luís Filipe de Orléans, conhecido como ‘o rei burguês’. Seu reinado (a Monarquia de Julho), caracterizado por alterações de caráter liberal na constituição restauracionista de 1814, duraria até a revolução de 1848.”
“O mérito dos franceses é, portanto, o de ter estabelecido a câmara dos pares como produto próprio do Estado político”
“Que existência elevada é essa, que necessita de uma garantia fora de si mesma? e que deve, além disso, ser a existência universal desta mesma garantia e, portanto, sua real garantia? Em suma, no desenvolvimento do poder legislativo, Hegel retrocede, por toda parte, do ponto de vista filosófico ao outro ponto de vista, que não considera a coisa em relação consigo mesma.”
“O direito político, como direito das corporações etc., contradiz totalmente o direito político enquanto político, ou direito do Estado, ou qualidade do cidadão do Estado”
“Que todos devam participar singularmente nas deliberações e decisões sobre os assuntos gerais do Estado, pois estes todos são membros do Estado, cujos assuntos são assuntos de todos e no qual esses têm um direito de ser com seu saber e querer –, essa concepção, que gostaria de colocar o elemento democrático, sem nenhuma forma racional, no organismo estatal, que é tal somente por meio da referida forma, apresenta-se tão óbvia porque permanece circunscrita à abstrata determinação de ser membro do Estado, e o pensamento superficial se atém a abstrações.” O pensamento superficial se atém a abstrações seria um ótimo resumo da inteira filosofia de Hegel!
Nada como duas guerras européias para fazer com que o voto universal se tornasse de repente muitíssimo racional!
“Já esclarecemos que Hegel desenvolve apenas um formalismo de Estado. O verdadeiro princípio material é, para ele, a Idéia, a abstrata forma pensada do Estado como um Sujeito, a Idéia absoluta, que não guarda em si nenhum momento passivo, material.”
“A questão sobre como a sociedade civil deve tomar parte no poder legislativo, que ela ingresse nele por meio de deputados, ou que ‘todos singularmente’ participem de forma direta, é ela mesma uma questão no interior da abstração do Estado político, ou no interior do Estado político abstrato; é uma questão política abstrata.”
“A totalidade não é algo por meio do qual o singular perde a determinação da singularidade abstrata; a totalidade é apenas o número total da singularidade.” Que todos participassem, ainda assim isso não mudaria o fato de que o fazem apenas por interesse próprio, idiossincraticamente.
“‘Todos’ devem ‘participar singularmente nas deliberações e decisões sobre os assuntos gerais do Estado’; isto é, portanto: todos devem participar, não como todos, mas sim como ‘singular’.”
“Ser parte consciente de alguma coisa é lhe tomar, com consciência, uma parte, participar nela conscientemente. Sem essa consciência, o membro do Estado seria um animal.”
“Quando se diz ‘os assuntos universais do Estado’, produz-se a aparência de que os ‘assuntos universais’ e o ‘Estado’ são algo de diferente. Mas o Estado é o ‘assunto universal’, portanto realmente os ‘assuntos universais’.”
“Se se trata, portanto, dos reais membros do Estado, então não se pode falar dessa participação como de um dever.”
“Não se trata, aqui, de determinar se a sociedade civil deve exercer o poder legislativo por meio de deputados ou todos singularmente, mas se trata, sim, da extensão e da máxima generalização possível da eleição, tanto do sufrágio ativo como do sufrágio passivo. Esse é o ponto propriamente controverso da reforma política, tanto na França quanto na Inglaterra.”
“a eleição é a relação imediata, direta, não meramente representativa, mas real, da sociedade civil com o Estado político.” Um Marx ainda muito comedido!
“É somente na eleição ilimitada, tanto ativa quanto passiva, que a sociedade civil se eleva realmente à abstração de si mesma, à existência política como sua verdadeira existência universal, essencial.”
“Eles não se encontram, com isso, na situação de serem mandatários comissionados ou portadores de instruções, tanto menos que a assembleia tem a determinação de ser uma reunião viva, em que se debate, se persuade mutuamente e se decide em conjunto.”
“Ele reconhece, portanto, na determinação material, aquilo que ele converteu em sua determinação formal, a abstração de si mesma da sociedade civil em seu ato político; e sua existência política não é senão essa abstração.”
“Que os deputados entendam ‘mais’ dos assuntos universais e não entendam ‘simplesmente’, Hegel só pode afirmá-lo mediante um sofisma.”
“A separação entre Estado político e sociedade civil aparece como a separação entre os deputados e seus mandantes.”
“É significativo que Hegel qualifique, aqui, a confiança como a substância da deputação, como a relação substancial entre representantes e representados. Confiança é uma relação pessoal.”
“Primeiramente, a primeira câmara, a câmara da propriedade privada independente fôra construída como garantia, para o príncipe e o poder governamental, contra a disposição da segunda câmara, como a existência política da universalidade empírica; e, agora, Hegel exige novamente uma nova garantia, que deve garantir a disposição etc. da própria segunda câmara.”
“O que ele realmente exige, aqui, é que o poder legislativo deva ser o real poder governativo. Ele expressa isso de tal forma que exige a burocracia duas vezes: uma como representação do príncipe, outra como representação do povo.” “Falta apenas que Hegel exija que os estamentos prestem um exame ao digníssimo governo.” HAHAHA
“Vê-se que Hegel é completamente contagiado pela soberba miserável do mundo do funcionalismo prussiano, que, nobre em sua limitação de gabinete, olha de cima a ‘autoconfiança’ da ‘opinião subjetiva do povo sobre si mesmo’.”
“Sobre as eleições mediante muitos indivíduos, pode ainda ser observado que, especialmente nos grandes Estados, ocorre necessariamente a indiferença em dar o próprio voto, como se ele tivesse, na multidão, um efeito insignificante, e os que têm o direito ao voto, ainda que isso lhes seja apresentado e apregoado como alguma coisa de elevado, não comparecem para votar – de forma que resulta, de tal instituição, muito mais o oposto de sua destinação, e a eleição cai em poder de poucos, de um partido e, portanto, do interesse particular, contingente, justamente aquilo que devia ser neutralizado.”
Ou seja: para que as eleições não recaiam em interesses particulares, não se as deve tornar públicas!!! Grosseiro.
“§ 313. Mediante essa separação, não apenas a maturação das decisões recebe sua maior segurança, graças a uma pluralidade de instâncias, e é afastada a acidentalidade de um voto do momento, assim como a acidentalidade da decisão por maioria dos votos, como também, principalmente, o elemento estamental possui menos ocasiões de se opor diretamente ao governo, ou, no caso de o elemento mediador se encontrar igualmente do lado do segundo estamento, o peso de sua opinião será tanto mais reforçado quanto mais ele aparecer como imparcial e sua oposição aparecer como neutralizada.”
Por que não três ou quatro câmaras para aperfeiçoar o bicameralismo?
CRÍTICA DA FILOSOFIA DO DIREITO DE HEGEL – INTRODUÇÃO
“Na Alemanha, a crítica da religião está, no essencial, terminada; e a crítica da religião é o pressuposto de toda a crítica.” Incipit tragoedia.
“Ela é a realização fantástica da essência humana, porque a essência humana não possui uma realidade verdadeira. Por conseguinte, a luta contra a religião é, indiretamente, contra aquele mundo cujo aroma espiritual é a religião.”
“A religião é o suspiro da criatura oprimida, o ânimo de um mundo sem coração, assim como o espírito de estados de coisas embrutecidos. Ela é o ópio do povo.” Como toda droga, a desintoxicação deve ser gradual. Pois o que se quer dizer é que é um supremo consolo; hoje em dia tem-se a tendência de ver nessa censura mais moralismo do que poderia haver mesmo no séc. XIX, até por seu autor ser quem é, de entender a frase meramente como reprovação unilateral, “costume milenar” que deve ser cortado de imediato (com o que não se sonha, nem entre os círculos mais revolucionários): Arranque-se essa vem-vergonhice, vício imundo e que desencadeia ilusões, todas maléficas ao organismo!
“A supressão [Aufhebung] da religião como felicidade ilusória do povo é a exigência da sua felicidade real.”
“é a exigência de que abandonem uma condição que necessita de ilusões. A crítica da religião é, pois, em germe, a crítica do vale de lágrimas”
“A crítica arrancou as flores imaginárias dos grilhões, não para que o homem suporte grilhões desprovidos de fantasias ou consolo, mas para que se desvencilhe deles e a flor viva desabroche.”
“Portanto, a tarefa da história, depois de desaparecido o além da verdade, é estabelecer a verdade do aquém.” “A crítica do céu transforma-se, assim, na crítica da terra, a crítica da religião, na crítica do direito, a crítica da teologia, na crítica da política.”
“Mesmo a negação de nosso presente político é já um fato empoeirado no quarto de despejo histórico das nações modernas. Se nego as perucas empoadas, fico ainda com as perucas desempoadas. Quando nego a situação alemã de 1843, não me encontro nem mesmo, segundo a cronologia francesa, no ano de 1789, quanto menos no centro vital do período atual.”
“A história alemã, é verdade, orgulha-se de um desenvolvimento que nenhuma nação no firmamento histórico realizou antes dela ou chegará um dia a imitar. Tomamos parte nas restaurações das nações modernas, sem termos tomado parte nas suas revoluções.” Duas vezes! Tentará de novo?
“Tendo nossos pastores à frente, encontramo-nos na sociedade da liberdade apenas no dia do seu sepultamento.”
“A escola histórica do direito alemã teria inventado a história alemã, não fosse ela uma invenção da história alemã.”
(*) “Savigny, defensor da tese de que o direito refletia a própria ‘alma’ de um povo – sua cultura, seus costumes –, sendo, portanto, refratário a qualquer reformulação do direito orientada pelos princípios racionalistas, foi professor de Marx na Universidade de Berlim entre 1836 e 1837 e o influenciou quanto ao método de estudo, já que era uma prerrogativa da Escola Histórica o estudo exegético dos textos e documentos relacionados ao seu objeto de investigação.”
“Em contrapartida, entusiastas bonacheirões, chauvinistas alemães por sangue e liberais esclarecidos por reflexão buscam nossa história de liberdade além de nossa história, nas primitivas florestas teutônicas. Mas, se ela só pode ser encontrada nas florestas, em que se diferencia a história da nossa liberdade da história da liberdade do javali?”
“E mesmo para os povos modernos, essa luta contra o teor limitado do status quo alemão não carece de interesse, pois o status quo alemão é a perfeição manifesta do ancien régime, e o ancien régime é o defeito oculto do Estado moderno.” “Para as nações modernas, é instrutivo assistir ao ancien régime, que nelas viveu sua tragédia, desempenhar uma comédia como fantasma alemão.” “Na medida em que o ancien régime, como ordem do mundo existente, lutou contra um mundo que estava então a emergir, ocorreu de sua parte um erro histórico-mundial, mas não um erro pessoal. Seu declínio foi, por isso, trágico.”
“Os deuses da Grécia, já mortalmente feridos na tragédia Prometeu acorrentado, de Ésquilo, tiveram de morrer uma vez mais, comicamente, nos diálogos de Luciano. Por que a história assume tal curso? A fim de que a humanidade se separe alegremente do seu passado. É esse alegre destino histórico que reivindicamos para os poderes políticos da Alemanha.”
“a relação da indústria, do mundo da riqueza em geral, com o mundo político é um dos problemas fundamentais da era moderna. Sob que forma começa este problema a preocupar os alemães? Sob a forma de tarifas protecionistas, do sistema de proibição, da economia política. O chauvinismo alemão passou dos homens para a matéria e, assim, nossos cavaleiros do algodão e heróis do ferro viram-se, um belo dia, metamorfoseados em patriotas.”
“A situação antiga, apodrecida, contra a qual essas nações se rebelam teoricamente e que apenas suportam como se suportam grilhões, é saudada na Alemanha como a aurora de um futuro glorioso que ainda mal ousa passar de uma teoria astuta(*) a uma prática implacável.
(*) Listig, em alemão, astuto. Jogo de palavras com o nome de Friedrich List (1789-1846): economista e defensor do protecionismo, teórico da burguesia ascendente nos anos anteriores a 1848 e promotor da união alfandegária (Zolverein), da qual aproveitava-se, também, a Prússia.”
“Assim como as nações do mundo antigo vivenciaram a sua pré-história na imaginação, na mitologia, nós, alemães, vivenciamos a nossa pós-história no pensamento, na filosofia. Somos contemporâneos filosóficos do presente, sem sermos seus contemporâneos históricos.” “O que, para as nações avançadas, constitui uma ruptura prática com as modernas condições políticas é, na Alemanha, onde essas mesmas condições ainda não existem, imediatamente uma ruptura crítica com a reflexão filosófica dessas condições.”
“A filosofia alemã do direito e do Estado é a única história alemã situada al pari com o presente moderno, oficial.”
“É com razão, pois, que o partido político prático na Alemanha exige a negação da filosofia.”
“Reivindicais que se deva seguir, como ponto de partida, o germe da vida real, mas esqueceis que o germe da vida real do povo alemão brotou, até agora, apenas no seu crânio. Em uma palavra: não podeis suprimir a filosofia sem realizá-la.”
“A crítica da filosofia alemã do direito e do Estado, que com Hegel alcançou sua versão mais consistente, rica e completa, consiste tanto na análise crítica do Estado moderno e da realidade com ele relacionada como na negação decidida de todo o modo da consciência política e jurídica alemã, cuja expressão mais distinta, mais universal, elevada ao status de ciência, é justamente a própria filosofia especulativa do direito. Se a filosofia especulativa do direito só foi possível na Alemanha – esse pensamento extravagante e abstrato do Estado moderno, cuja efetividade permanece como um além, mesmo que esse além signifique tão somente o além do Reno –, a imagem mental alemã do Estado moderno, que faz abstração do homem efetivo, só foi possível, ao contrário, porque e na medida em que o próprio Estado moderno faz abstração do homem efetivo ou satisfaz o homem total de uma maneira puramente imaginária. Em política, os alemães pensaram o que as outras nações fizeram. A Alemanha foi a sua consciência teórica. A abstração e a presunção de seu pensamento andaram sempre no mesmo passo da unilateralidade e da atrofia de sua realidade.”
“Pergunta-se: pode a Alemanha chegar a uma práxis à la hauteur des principes, quer dizer, a uma revolução que a elevará não só ao nível oficial das nações modernas, mas à estatura humana que será o futuro imediato dessas nações?
A arma da crítica não pode, é claro, substituir a crítica da arma, o poder material tem de ser derrubado pelo poder material, mas a teoria também se torna força material quando se apodera das massas.”
“Ser radical é agarrar a coisa pela raiz. Mas a raiz, para o homem, é o próprio homem.”
“A crítica da religião tem seu fim com a doutrina de que o homem é o ser supremo para o homem, portanto, com o imperativo categórico de subverter todas as relações em que o homem é um ser humilhado, escravizado, abandonado, desprezível.”
“O passado revolucionário da Alemanha é teórico – é a Reforma. Assim como outrora a revolução começou no cérebro de um monge, agora ela começa no cérebro do filósofo. § Sem dúvida, Lutero venceu a servidão por devoção porque pôs no seu lugar a servidão por convicção. Quebrou a fé na autoridade porque restaurou a autoridade da fé. Transformou os padres em leigos, transformando os leigos em padres. Libertou o homem da religiosidade exterior, fazendo da religiosidade o homem interior. Libertou o corpo dos grilhões, prendendo com grilhões o coração.”
“Mas, assim como a emancipação não se limita aos príncipes, tampouco a secularização dos bens se restringirá à confiscação da propriedade da Igreja, que foi, sobretudo, praticada pela hipócrita Prússia. Naquele tempo, a Guerra dos Camponeses, o fato mais radical da história alemã, fracassou por culpa da teologia. Hoje, com o fracasso da própria teologia, nosso status quo, o fato menos livre da história alemã, se despedaçará contra a filosofia. Na véspera da Reforma, a Alemanha oficial era a serva mais incondicional de Roma. Na véspera de sua revolução, ela é a serva incondicional de menos do que Roma: da Prússia e da Áustria, dos aristocratas rurais [Krautjunker] e dos filisteus.”
“Como poderia ela, com um salto mortale, transpor não só suas próprias barreiras como também, ao mesmo tempo, a das nações modernas, barreiras que, na realidade, ela tem de sentir e buscar atingir como uma libertação de suas próprias barreiras reais?”
“Mas, se a Alemanha acompanhou o desenvolvimento das nações modernas apenas por meio da atividade abstrata do pensamento, sem tomar parte ativa nas lutas reais desse desenvolvimento, ela compartilhou, por outro lado, das dores desse desenvolvimento, sem compartilhar de seus prazeres, de suas satisfações parciais. À atividade abstrata, por um lado, corresponde o sofrimento abstrato, por outro. Por isso, a Alemanha se encontrará, um belo dia, no nível da decadência européia sem que jamais tenha atingido o nível da emancipação. Poder-se-á compará-la a um idólatra que padece das doenças do cristianismo.”
“Haverá, por exemplo, algum país no mundo que participe tão ingenuamente de todas as ilusões do regime constitucional sem compartilhar das suas realidades como a chamada Alemanha constitucional?”
“Assim como os deuses de todas as nações se encontravam no Panteão romano, também os pecados de todas as formas de Estado se encontrarão no Sacro Império Romano-Germânico. Que esse ecletismo atingirá um grau até então inédito é garantido, sobretudo, pela glutonaria político-estética de um rei alemão [Frederico Guilherme IV] que pretende desempenhar todos os papéis da realeza: o papel feudal e o burocrático, o absoluto e o constitucional, o autocrático e o democrático, se não na pessoa do povo, pelo menos na sua própria pessoa, e se não para o povo, ao menos para si mesmo.” Infelizmente profético com relação ao nazismo. São inúmeros – não inúmeros, ok, mas são dignos de nota – os grandes intelectuais do século XIX que cheiraram a pólvora da condição alemã imperial, previram a catástrofe, que veio a suceder apenas após suas mortes.
“Em que se baseia uma revolução parcial, meramente política? No fato de que uma parte da sociedade civil se emancipa e alcança o domínio universal; que uma determinada classe, a partir da sua situação particular, realiza a emancipação universal da sociedade. Tal classe liberta a sociedade inteira, mas apenas sob o pressuposto de que toda a sociedade se encontre na situação de sua classe, portanto, por exemplo, de que ela possua ou possa facilmente adquirir dinheiro e cultura.
Nenhuma classe da sociedade civil pode desempenhar esse papel sem despertar, em si e nas massas, um momento de entusiasmo em que ela se confraternize e misture com a sociedade em geral, confunda-se com ela, seja sentida e reconhecida como sua representante universal; um momento em que suas exigências e direitos sejam, na verdade, exigências e direitos da sociedade, em que ela seja efetivamente o cérebro e o coração sociais. Só em nome dos interesses universais da sociedade é que uma classe particular pode reivindicar o domínio universal.”
“Para que a revolução de um povo e a emancipação de uma classe particular da sociedade civil coincidam, para que um estamento [Stand] se afirme como um estamento de toda a sociedade, é necessário que, inversamente, todos os defeitos da sociedade sejam concentrados numa outra classe, que um determinado estamento seja o do escândalo universal, a incorporação das barreiras universais; é necessário que uma esfera social particular se afirme como o crime notório de toda a sociedade, de modo que a libertação dessa esfera apareça como uma autolibertação universal. (…) O significado negativo-universal da nobreza e do clero francês condicionou o significado positivo-universal da classe burguesa, que se situava imediatamente ao lado deles e os confrontava.
Na Alemanha, porém, faltam a todas as classes particulares não apenas a consistência, a penetração, a coragem e a intransigência que delas fariam o representante negativo da sociedade. A todos os estamentos faltam, ainda, aquela grandeza de alma que, mesmo que por um momento apenas, identifica-se com a alma popular”
“A relação entre as diferentes esferas da sociedade alemã não é, portanto, dramática, mas épica.” “Até mesmo o autossentimento moral da classe média alemã assenta apenas sobre a consciência de ser o representante universal da mediocridade filistina de todas as outras classes.” Uma classe média autoconsciente: um prodígio!
“cada classe, tão logo inicia a luta contra a classe que lhe é superior, enreda-se numa luta contra a classe inferior.”
“Na França, basta que alguém queira ser alguma coisa para que queira ser tudo. Na Alemanha, ninguém pode ser nada se não renunciar a tudo.”
“Assim, o papel de emancipador é sucessivamente assumido, num movimento dramático, pelas diferentes classes do povo francês, até alcançar, por fim, a classe que realiza a liberdade social não mais sob o pressuposto de certas condições externas ao homem e, no entanto, criadas pela sociedade humana, mas organizando todas as condições da existência humana sob o pressuposto da liberdade social. Na Alemanha, ao contrário, onde a vida prática é tão desprovida de espírito quanto a vida espiritual é desprovida de prática, nenhuma classe da sociedade civil tem a necessidade e a capacidade de realizar a emancipação universal, até que seja forçada a isso por sua situação imediata, pela necessidade material e por seus próprios grilhões.”
“O proletariado começa a se formar na Alemanha como resultado do emergente movimento industrial, pois o que constitui o proletariado não é a pobreza naturalmente existente, mas a pobreza produzida artificialmente, não a massa humana mecanicamente oprimida pelo peso da sociedade, mas a massa que provém da dissolução aguda da sociedade e, acima de tudo, da dissolução da classe média, embora seja evidente que a pobreza natural e a servidão cristão-germânica também engrossaram as fileiras do proletariado.”
“Quando o proletariado exige a negação da propriedade privada, ele apenas eleva a princípio da sociedade o que a sociedade elevara a princípio do proletariado, aquilo que nele já está involuntariamente incorporado como resultado negativo da sociedade.”
BELAS PALAVRAS, HOJE TRISTES: “A emancipação do alemão é a emancipação do homem. A cabeça dessa emancipação é a filosofia, o proletariado é seu coração. A filosofia não pode se efetivar sem a suprassunção [Aufhebung] do proletariado, o proletariado não pode se suprassumir sem a efetivação da filosofia. Quando estiverem realizadas todas as condições internas, o dia da ressurreição alemã será anunciado pelo canto do galo gaulês.”
SINOPSES DE (ALGUNS) LIVROS INDISPENSÁVEIS PARA A FORMAÇÃO DO HISTORIADOR – Episódio II: A historiografia marxista: Parte 1: Os fundadores
A parte 1 privilegiará os fundadores da historiografia marxista, Marx e Engels. A parte II, subsecutiva a este post, dará ênfase aos escritos de cunho mais histórico e político do período posterior. Pode soar estranho dizer que num compilado historiográfico não estejamos, num episódio ou outro, dando ênfase a escritos históricos, mas o historicismo marxista é tão rico que há uma parte complementar, talvez até mais numerosa, destinada à análise da História também do prisma estrutural, envolvendo Filosofia, Direito, Economia, Geografia (no que pode se distanciar da guerra, política e história o bastante a fim de ser considerado um livro marxista ‘fora da disciplina da História’, artificialmente falando; apenas para advertir o leitor de que será dada ênfase a conceitos econômicos aos quais seria legítimo se introduzir primeiro), Cultura (Estética embutida), Antropologia, Sociologia, dentre outros campos do saber.
É na função de síntese ou panorama geral de toda essa infra-estrutura que regula a superestrutura simplesmente “histórico-econômica” dos acontecimentos vigentes que se faz necessário esse segmento “introdutório” a Marx, Engels e seus continuadores.
Brevemente, procuraremos incluir numa SINOPSE: Episódios III ou qualquer número em diante (ou seja, SINOPSE: Marxismo: partes 2 em diante) – varredura marxista que pode levar algum tempo na série historiográfica como um todo – algumas obras dos seguintes autores (antecipamos estes pratos de comida para salivar o intelecto insaciável do leitor):
Hobsbawm
Dobb
Chomsky
Eagleton
Plekhanov
Lenin
Clara Zetkin
Rosa Luxemburgo
Guevera
Baudrillard
Arrighi
Braudel
Carr
Gramsci
Lafargue
Lukács
Althusser
Schumpeter
Malm
Wallerstein
Mao Zedong,
não necessariamente nessa ordem!
Esclarecimento importante: o grande fecho, i.e., a análise integral d’O Capital e dos Grundrisse, obras máximas do Marxismo, virão no epílogo da vertente marxista dessas sinopses!
[Os fundadores]
Índice dos livros que serão apresentados em panorama neste artigo:
ENGELS, As guerras camponesas na Alemanha
ENGELS, A situação da classe trabalhadora na Inglaterra
ENGELS, A Origem da Família, da Propriedade Privada e do Estado
MARX & ENGELS, O Manifesto Comunista
MARX, O Dezoito de Brumário de Luís Bonaparte
ENGELS, As Guerras Camponesas na Alemanha

Der deutsche Bauernkrieg no original, este é um livreto de Friedrich Engels, maior colaborador vivo de Marx e divulgador do marxismo no século XIX, contendo relatos dos levantes camponeses do século XVI no território da atual Alemanha, conhecidos como Guerra dos Camponeses, evento que durou apenas alguns meses entre 1524 e 1525. Foi a resposta de Engels, no exílio na Inglaterra, aos levantes operários que sacudiram a Europa no período imediatamente precedente (a redação da obra é de 1850). Compara-se uma revolta na época do socialismo organizado com uma revolta 300 anos adiantada, antes mesmo da sedimentação da própria dominação burguesa e do proletariado urbano, ou seja, tentativa de uma revolução destinada ao fracasso, posto que de uma fase hiper-precoce do Capital. E no entanto essencialmente trata-se do mesmo fenômeno em estudo: trabalhador(es) oprimido(s) X opressor(es) (dono(s) dos meios), embora haja aqui um ingrediente extra: o cisma protestante, que torna a leitura muito interessante para quem julga que Marx e Engels não tratavam o assunto com a atenção ou o respeito devido (a variável da religião na História). Uma das principais fontes de Engels foi o também alemão e historiador seu contemporâneo Wilhelm Zimmermann.
Resumo geral
Engels identifica os cavaleiros como a “classe média” teutônica do século XVI, fazendo o papel da pequena-burguesia que ainda inexistia. Como sempre, esta “classe intermediária”, embora de origem popular, trai os mais pobres, escolhendo se aliar à elite. Seria o caso de Martim Lutero, o revolucionário religioso, como retratado no livro. Em vez de usar a popularização dos escritos sagrados em prol de uma liberalização das camadas inferiores, Lutero, que, ao mesmo tempo, atacava os príncipes e líderes seculares corruptos de então, punha uma coleira nas reivindicações sociais dos camponeses, apelando para as passagens mais reacionárias da Bíblia, que pediam submissão e resignação à vontade divina (nada mais que à vontade dos senhores). Em outros termos, transformava o Novo Testamento numa apologia da hierarquia social de seu tempo. Faltava consciência de classe aos camponeses e artesãos emergentes para se organizarem contra as velhas autoridades do regime feudal, o que explica o conflito e seu fracasso em transgredir a ordem vigente, bem como o não-maturamento de outras condições materiais.
A Alemanha ainda submetida à organização colonial do Império Romano e as classes emergentes do século XVI, com mais detalhes
Composta essencialmente de cidades-Estados do velho regime, o território da atual Alemanha era governado em cada pequena porção por seu próprio déspota/suserano. O que desencadeou chamas de revoltas populares foi o progressivo aumento dos impostos, um problema a que nós não somos estranhos. As despesas militares dos príncipes não paravam de crescer, bem como a nobreza e até a classe média dos isentos de taxação (incluindo, evidentemente, o clero, sempre defensor do status quo), sobre os quais a autoridade destes autoproclamados príncipes divinos em verdade jazia, só aumentavam a carga sobre as camadas mais pauperizadas. O campo minado estava armado para a explosão de um conflito civil.
Ao mesmo tempo, em contraste, o Direito Romano ia renascendo, neste meio um tanto feudal, e era canalizado para centralizar a administração dos pequenos feudos e principados e explorar cada vez mais a mão-de-obra barata. Não havia, fora das classes médias urbanas e da elite, o que se pudesse chamar de cidadania. Era difícil que rebeliões ultrapassassem o caráter de episódios inconseqüentes, isolados. Thomas Müntzer e outros radicais enxergaram a potencialidade da união dos oprimidos e intentaram organizar uma sublevação conjunta (principalmente a partir da Turíngia).
Mesmo os cavaleiros, guerreiros de tipo medieval, foram perdendo importância e, conseqüentemente, renda, pois a descoberta da pólvora e o cultivo da ciência militar tornou exércitos numerosos e imensas cavalarias uma arte obsoleta para a guerra. Não havia mais a necessidade do soberano residir em fortalezas, castelos, então inexpugnáveis, antes da introdução das armas de fogo. Ademais, o não-rebaixamento do clero nas mesmas proporções indignou ainda mais a classe decadente dos cavaleiros.
Mesmo que ocupando posição relativamente privilegiada, o mundo se secularizava, e as ordens religiosas perdiam autoridade política. O mercantilismo, a difusão da imprensa e até valores humanistas como os do Renascimento Italiano foram corroendo a aura da Igreja Católica, e os protestantes iniciavam sua história, nunca de forma pacífica, já que se tratava sempre de ocupar espaços (sobre quem eram os legítimos porta-vozes de Deus). Não à toa Lutero é produto deste meio de rápida corrupção da religião oficial e dos “santos”. Sua campanha anti-clerical iniciou em 1517 na cidade de Wittenberg. Mas Lutero pode ser considerado um Müntzer “amaciado” e “moderado”, e aquele que ficou mais famoso e consagrado, porque não desejava uma reforma “de cima a baixo” do organismo social – era o que Marx e Engels chamariam de um revolucionário de tipo burguês em um ambiente feudal decadente.
O camponês alemão do século XVI não podia caçar, pescar ou plantar sem pagar altas taxas aos donos das terras; não havia nascido ainda o conceito de propriedade pública como hoje a conhecemos e, por outro lado, os senhorios em seu conjunto haviam se apoderado de todas as faixas de terra (podemos falar em escala européia, embora o livro dê ênfase à “Alemanha”, ainda não-unificada). Além disso, se uma praga devastasse as plantações o senhor feudal nada devia aos miseráveis trabalhadores rurais. Até o matrimônio era pesadamente taxado. O camponês tampouco podia legar testamento aos seus, suas posses sendo apropriadas pelo suserano após a morte de cada indivíduo. O direito romano não alcançava essa camada de verdadeiros párias neste momento histórico.
Um documento que expressava o descontentamento dos camponeses organizados sob Müntzer veio à luz sob o título Os Doze Artigos da Floresta Negra, o manifesto deste movimento revolucionário de antanho. A tática dos soberanos de então foi fazer “pazes separadas”, isto é, dividir os revoltosos, fazendo concessões mínimas a cada bando, desmembrando e desarticulando a oposição. O francês Carlos V, reivindicando um trono acima dos demais senhores feudais, em nome do ainda nominalmente existente Império Romano, viria a ser um monarca ainda mais tirânico e opressivo para o camponês nas décadas vindouras à tentativa revolucionária destes anos 1520.
Seu parente Ferdinando recebeu o poder centralizador de que precisava em relação às províncias alemãs. Lutero ele mesmo não abraçou o movimento de Müntzer e – ele próprio à época considerado um herege segundo Edito de Worms – tachou os müntzeristas de hereges, pois “iam longe demais”. Lutero evocou o direito do príncipe e do senhor sobre suas ovelhas citando Romanos 13:1-7 (basicamente a enésima reiteração do dito Dai a César o que é de César, despolitizando inteiramente a questão). Müntzer, mais tarde incorporado ao cânone dos anabatistas, foi executado após a derrota dos camponeses. Se não o ímpeto revolucionário “total”, ao menos o burguês e protestante anabatista não arrefeceriam com o tempo, reverberando ainda em ondas sucessivas Alemanha, Suíça e Holanda afora.
ENGELS, A situação da classe trabalhadora na Inglaterra

Livro que precede o da revolta camponesa em 5 anos. Dessa vez trata-se do estudo de uma sociedade já industrializada, a Inglaterra vitoriana, de onde muitos revolucionários do séc. XIX tiravam as esperanças de que surgiria a deposição da burguesia, uma vez que era o centro burguês mais desenvolvido do mundo. Com efeito, trata-se do escrito longo de estréia de Friedrich Engels. A primeira tradução, do alemão para o inglês, demoraria 4 décadas. Engels o redigiu na própria Manchester, coração da Revolução Industrial. O livro foi escrito antes de Engels haver conhecido Marx e, portanto, não sofreu sua influência. Ainda assim, o método historiográfico de Engels foi bastante elogiado por aquele autor.
Resumo
A expectativa de vida do trabalhador industrial de Liverpool e Manchester era desalentadoramente mais baixa que a de qualquer outro trabalhador, mas mais acentuadamente que a do trabalhador rural. Só em Carlisle, cidade pequena, após a industrialização, a mortalidade infantil aumentou rapidamente em 7%. O problema é que a mortalidade infantil na região já era absurda (quase metade das crianças dos moinhos morria). Nas mesmas condições, a mortalidade dos adultos com menos de 40 anos de idade também cresceu 25%. Mais do que estatísticas, Engels apresentou o quadro trágico e cruento: agora trabalhando mais horas diárias, os trabalhadores recebiam bem menos por hora e viviam em condições higiênicas muito piores. A maior ironia talvez seja meta-histórica: Friedrich Engels cresceu filho de um barão da indústria têxtil bávara. Desde a primeira juventude foi um jornalista-ativista. Após sua viagem a trabalho para a Ilha, suas convicções se tornaram ainda mais extremas e embasadas.
ENGELS, A Origem da Família, da Propriedade Privada e do Estado

Longe de ser cronologicamente o primeiro trabalho da dupla Marx & Engels (seja como escritores-solo ou a quatro mãos), A Origem (…) é contudo um misto original de antropologia e economia primitiva e familiar, com bastante influência do etnógrafo Lewis Morgan, quem estudou os iroqueses e os senecas (tribos norte-americanas). Na verdade, foi o primeiro trabalho engeliano após a morte de Karl Marx e pode ser considerada uma co-autoria, embora Engels seja o editor final, uma vez que há subsídio de anotações antropológicas não previamente publicadas de Marx para a formação do volume. Uma triáide de terminologias cunhadas na obra e de importância central é a das famílias punaluanas, (1) sindiásmicas (2) e monogâmicas, (3) conforme seu modo de organização e perpetuação.
(1) Suposto estado original em que não havia o tabu do incesto com exceção do intergeracional e o casamento era livre entre irmãos e irmãs e primos e primas de qualquer ascendência. Além disso, as uniões tendiam a ser coletivas e os bens comuns a toda a “grande casa”, com poucas distinções entre os parceiros, exceto os sexos masculinos e femininos como designadores de papéis sociais bem-estabelecidos para os membros dessas uniões (seria uma situação intermédia entre o abandono do matriarcado, que faria parte de nossa pré-História e é tão difícil de estudar empiricamente, e a adoção de parâmetros androcêntricos. (2) Certa protomonogamia adquire relevo, mas não há clara transição entre os estágios 1, 2 ou 3. Assim como na poligamia islâmica atual, há algumas regras hierárquicas que passam a viger nos casamentos: algumas mulheres e/ou homens adquirem precedência sobre as(os) outras(os), assim como na poligamia de um homem que pode ter até quatro esposas a primeira esposa continua a ser a mais importante da família na configuração muçulmana. Adicionalmente, em caráter sintético, Engels afirma que alguns traços do feminismo, que hibernariam durante a terceira fase até sua reconquista nas lutas pelas revoluções européias, podiam ser detectados nesse tipo de sociedade ou “matrimônio híbrido”. (3) Formato patriarcal atualmente em vigor na maioria dos Estados-nações modernos, se não de caráter exclusivo pelo menos hegemônico (um homem e uma mulher, um lar). Reuniões homoafetivas já seriam extrapolações, toleráveis apenas a partir do fim do século XIX ou século XX em determinadas sociedades (o modo de produção em que vivemos ainda considera esta situação excepcional).
Alguns destes postulados, principalmente por derivarem de Morgan, que foi muito contestado em suas descobertas e modelos na Antropologia, já foram refutados, o que não prejudica o argumento-cerne do livro: o momento em que as sociedades ágrafas transitam para o patriarcado e a família proto-moderna, condições sine qua do estabelecimento do Estado (burguês) e da propriedade privada como norma absoluta.
MARX & ENGELS, O Manifesto Comunista

A chave para entender a historiografia marxista é seu conceito de trabalho. “A realidade histórica nada mais é que o trabalho objetificado, e todas as condições de trabalho fornecidas pela natureza, incluindo o corpo orgânico dos homens, são meras pré-condições e ‘momentos evanescentes’ do processo de trabalho.” [tradução minha] A inédita ênfase na matéria (daí o termo “materialismo”) como o fator determinante na História representa uma ruptura com todos os historiógrafos pregressos. Até o desenvolvimento da teoria do materialismo histórico por Marx, o fator determinante colocado acima de todas as relações de causa e efeito, diretor e motor da História, não deixava de ser de forma alguma uma espécie de agência divina, mais ou menos disfarçada, mesmo dentre historiadores ditos “fisicalistas” (que priorizavam o mundo físico em detrimento do “espiritual”). Faltava-lhes o senso dinâmico da matéria.
“Deus tornou-se mera projeção da imaginação humana” – e mais: “ferramenta da opressão”. Aboliu-se essa esfera transcendental que objetificava indelevelmente o homem. O trabalho humano passa a ser o autor da História. Toda ideologia anterior – finalmente descoberta como descrição ideológica – é apenas o avatar ou a apologia do poder dominante, uma “história-contra-o-trabalhador”. “O primeiro ato histórico é… a produção da vida material em si mesma.” Portanto, a historiografia não só começa com o trabalho como termina necessariamente com a produção: “a história não se subsume ou auto-realiza em ‘auto-consciência’ ou ‘espírito do espírito’; [Hegel] em cada estágio histórico há um resultado material: uma soma de forças produtivas, uma relação historicamente criada entre e pelos indivíduos com a natureza, que é legada a cada geração subseqüente sem tirar nem pôr.” Este é um resumo ainda grosseiro do marxismo, tem-se de ter em mente, mas já nos serve como bússola.
Marx, O Dezoito de Brumário de Luís Bonaparte

Princípios gerais do pêndulo da História da Europa
Há duas trajetórias de uma revolução: a ascensional e a decrescente. A primeira se dá quando partidos cada vez mais radicais vão se sucedendo na liderança do movimento, para que ao fim, na configuração do modo de produção capitalista, o mais paradoxal deles seja engolido pela própria fome revolucionária e arrancado de qualquer posto de comando. A segunda é seu espelho, posto que gradualmente igual, embora invertida. Neste segundo modelo de revolução, os jacobinos, ou a população revoltada, o extrato mais anárquico, são os primeiros na linha de frente. Estes são sucedidos por revolucionários de parlamento, que acabam entregando o poder aos burgueses. Estes, por fim, vêem-se salvos temporariamente pelo exército, que não obstante os descarta tão logo a espiral da revolução tenha completado seu movimento descendente. Assim, recai-se na ditadura. É uma lição maquiavélica destrinchada por Marx ao longo do livro (descrevem-se aqui os três anos do jocoso parlamento burguês de meados do século XIX na França, sob o mando do sobrinho de Napoleão, Napoleão III, um simulacro da ditadura napoleônica clássica).
Em ambos os casos, o elo mediano, o desfecho equilibrado que parece ser o mais longevo, é o da classe revolucionária vitoriosa de 1789, não outra senão a burguesia, que é a solução considerada “menos ruim” na luta promovida entre as diversas classes. Não há a autoridade pusilânime de um ditador, porém ainda ali se encontram as forças armadas e sua “honra”. Ademais, com a segurança constitucional, o indivíduo parece se ver num mundo melhor que o estágio da guerra de todos-contra-todos. Voltou-se à estaca zero do mundo moderno.
Karl Marx foi o primeiro indivíduo a compreender acima do razoavelmente tal situação antitética e oscilatória, tal todo contraditório que em vez de dinâmico era estático em essência. Procura ensinar ao proletário que, justamente, não existe um “ensino” a ser transmitido: deve ser encontrada uma forma inédita de revolução, ao invés de se mimetizar o êxito burguês, que foi único, ao vencer o Antigo Regime e secularizou o indivíduo burguês (chamando-o de “homem universal”), tornando-o, por fim, e ao menos, histórico.
A este propósito, a alusão ao personagem da literatura alemã, Schlemiel (de etimologia iídiche, dialeto hebreu, particularmente disseminado entre os judeus radicados na Alemanha, querendo dizer tolo, estúpido, empregado de forma corrente como adjetivo), que vende sua sombra para o diabo em troca de privilégios pessoais porém vê tudo se perder, é perfeita: os políticos franceses são sua versão invertida, sombras sem homem. História sem acontecimentos efetivos. Uma aula de fenomenologia (corrente filosófica do séc. XX), já no século XIX.
Superando suas influências: Parto do materialismo histórico
O conceito de destino manifesto de um povo, de verve hegeliana, é duramente contradito por Marx nesta obra. A visão de que cada nação possui o governo que merece é ilusória e precisa ser abolida. Sequer há o que se pode chamar de “nação”, e não porque o Estado-nação não respeite nações, mas porque o próprio conceito de nação está seriamente em xeque. Não existe o povo, por mais que o tópico-frasal da socio-logia (estudo ou conhecimento sobre o povo) coaja qualquer sociólogo incipiente a dizer o contrário. O que acontece em um país como o Brasil, por exemplo, é a tendência auto-implosiva do Capital: o enraizamento de uma plutocracia que impede o movimento revolucionário, porquanto este só representa perigo sendo massivo. Uma vez que estão destruídas as condições para que ele o seja (tome como base a mídia brasileira, que impossibilita o menor pensamento transgressor e injeta desinformação incessantemente e em larga escala), fica na mão do (escasso) indivíduo consciente a decisão: dada a impossibilidade democrática de atingir a verdadeira meta coletiva e a inviabilidade de qualquer negociação pacífica com o Estado e demais forças, baluartes da moral do Ocidente, diria um Nietzsche, eu devo lutar e arriscar a piorar ainda mais drasticamente minhas condições de existência neste mundo ou eu devo me conformar, manter minha propriedade, minha liberdade, enfim, meus direitos civis, minha relação com a família, meus estudos e meu emprego (dilema básico do “proletário empregado”)? Parece que, diante de impasse de tal ordem, sempre escolheremos a segunda opção. Mas, para ser auxiliado por um provérbio simples contudo verdadeiro, “nada é eterno”.
O que se depreende disso? Na aparência, durante uma época corriqueira do regime burguês, o momento da luta pela ruptura irreversível do sistema é invariavelmente empurrado para frente e jamais concretizado. Não há como imaginarmos, de fato, que poderia haver uma “anarquização” da sociedade moderna a ponto de transformar poderios incalculáveis como o produto nacional bruto e o exército americanos em cenários tão imprevisíveis quanto as Farc no território colombiano ou as milícias mexicanas em guerra de trincheiras com o Estado. No entanto, a relação de hegemonia relativa norte-americana já decresceu bastante nas últimas duas décadas (2000-2020). De qualquer forma, para o indivíduo regrado pela ideologia ainda hegemônica, a própria constituição do “rebelde” como exceção e minoria absoluta é já a quase refutação de qualquer esperança revolucionária.
Onde está, pois, a mágica que torna o inimigo invencível do homem no único sentido autêntico (a classe dominante) um respeitante do ditado de que “nada seja eterno”? Nele próprio. O invencível (figura sem corpo, apenas a idéia que temos enquanto somos escravos do próprio Ideal) é a vítima derradeira de seu próprio sucesso. As contradições do Capitalismo tornam-se mais agudas à medida que seu êxito se torna mais inquestionável (paradigma do fim do milênio anterior: o neoliberalismo venceu o “socialismo real” e não há mais “ideologias”). Há um ponto de ruptura nas auto-vitórias do maleável Capital e da casca de todo seu conteúdo, a moral do Ocidente. As fendas já aparecem com muito mais nitidez para nossa geração.
Existirá um momento em que as condições de existência do regime não poderiam ser mantidas nem que se o almejasse: contramedidas apenas acelerarão o colapso, e por mais que tal lição seja aprendida o colapso, em si, não pode ser evitado. Os estratagemas recentes dos Estados Unidos da América e a irreversibilidade da desdolarização da economia mundial posta em marcha pelos BRICS são a demonstração perfeita.
Não procede a crítica liberal feita a Marx de que “o que um homem vê, os outros vêem, ou o vêem vendo”, apontando para o fato de que, se o homem faz sua História, então ao se corrigir o rumo da História que Marx queria levar a cabo (não é Marx, é a classe oprimida), a história realizada é o capitalismo em si, um oximoro ou hipóstase, posto que a palavra carece de definição e chega a ser deliberadamente igualada a um “fim da História” pelos ideólogos (sim, eles ainda existem) do establishment.
Numa análise pessoal, antes de confrontar-me com a obra marxista na fonte, em 2006, eu era partidário dessa ideologia paralisante de que “eu fazia parte da vitória”, e de que não havia mais classes, nem portanto luta pelo poder (este limitando-se a espelhar os desenvolvimentos econômicos em margens estreitas que jamais desestabilizariam as conformações do Estado moderno).
Digamos que apenas se espera pelo inevitável, uma vez que se tem consciência de que não houve fim da história. Longe de uma visão de espírito fatalista (neo-hegeliana), trata-se da constatação, pelo homem que se enredou no pólo natureza-cultura, percebendo-se sua síntese e culminação crítica, de que ele, o homem, junto de seus produtos, é a natureza e a cultura em simultâneo. Como fenômeno pensante e pulsante – vida viva –, não pode se negar a vivê-la excedendo o limite “x”, isto é, não pode destemporizar a história e a corrosão de determinado arranjo decadente das forças produtivas. Esse limite “x” é o dia da derrocada do sistema capitalista em decorrência das próprias ultra-contradições e da soma das vontades individuais da grande maioria de manter o sistema intacto, que só poderá ser reconhecido retroativamente. Pode ser que o século XXI seja o “limite x” para o historiador do futuro, que analisa os agentes da História passada.
A tal ponto as contradições se acirram que o tal dilema da escolha pessoal, lutar ou conformar-se, perde inclusive o sentido ou deixa de figurar no paradigma de uma escolha racional burguesa. Não significa que o homem moderno rompa de repente e integralmente com seu passado, uma vez que coexistirá (e coexiste, pois há homens modernos hoje, embora não no comando do que quer que seja) com os pseudo-modernos, criaturas que atualmente parecem ditar a História e que no entanto não compreendem ou não podem evitar o problema futuro de ter compreendido hoje que não alcançaram a modernidade (não abortaram em definitivo a revolução social), mas que são entes mais fracos, pré-modernos, pré-históricos, no sentido da história dialética.
A diferença fundamental é que no leme da embarcação histórica encontraremos, na coexistência reformulada do fim do Capital, os modernos como classe ou casta dominante. Lembre-se que, coletivamente, ao olhar ao redor, jamais fomos modernos. Há uma certa metafísica ou sentimento coletivo, não-falseável, e não equivocado, de que a classe dirigente atual atingiu seus limites e encontra-se diante de um apocalipse ou exaustão global. As próprias mudanças climáticas e a crise energética iminente com o fim das reservas de combustíveis fósseis são arautos deste “apocalipse do sistema financeiro”.
Aplicação da fenomenologia de Heidegger e outros filósofos continentais ao marxismo do XIX
Se há algo de desesperador na vida, é a vida, aquela mesma que cria o sentimento do desespero (e já é um privilégio usufruí-lo!), que recai no auto-perceptível fatalismo. O Ocidente é um monstro que se devora a si mesmo e quanto mais come de seu tecido em sua dieta canibal mais julga o prato delicioso, sendo portanto apenas bom senso e não qualquer dom premonitório que permite aos revolucionários com método asseverar que ele, este mundo, nunca deixará de se comer até que suas funções vitais sejam desligadas – porque ele acredita piamente que está cada vez mais corpulento, quando seu aspecto ao observador alheio (o moderno, imerso no estômago do monstro e que pode ser ejetado na ocasião oportuna) é o do definhamento. O mundo, coabitado por homens, no entanto, seguirá existindo temporal e geograficamente. E não há meios de um monstro que só triturou tudo com seus dentes de repente aprender a fazer outra coisa, pois seguiu um instinto, o de refutar o materialismo histórico… Não existe um estado de equilíbrio na natureza, apenas uma ideologia de alguns homens que tem fé nesse equilíbrio.
De volta ao século XIX europeu
Marx demonstra como os maus resultados econômicos franceses dos anos de 1851 e 1852 não se relacionam com a esfera política (contenda parlamento burguês enfraquecido X Luís Napoleão), mas apenas com os próprios resultados cíclicos das indústrias e do terceiro setor, uma vez que a próspera Inglaterra também sente o baque (com uma economia cada vez mais global, mesmo nações politicamente estáveis podem de um mês para o outro enfrentar reveses em sua balança comercial, e o século XIX foi o primeiro em que esse fenômeno, prenunciador da integração das economias nacionais em escala ainda mais severa, pôde ser observado). Especialmente na Grã-Bretanha, a superpotência de então, foi o crescimento exacerbado que causou a mordaça nos lucros dos capitalistas (intensificação da competição): o capitalismo é vítima de seu próprio sucesso.
O império do segundo Napoleão (nominalmente o terceiro) é um fantasma das lendas camponesas, refeito. É o idílio da massa camponesa que não quer a revolução; quer uma impossível volta ao passado, quer um imperador justo que governe para si, sem ter de se sentir historicamente responsável. Uma reprise de Napoleão que devia ser, no entanto, mais comedida: a França já não podia praticar aventuras militares pela Europa de forma igualmente impune.
O livro famosamente inicia recordando a frase de Hegel de que cada personagem histórico existiria duas vezes, quer seja, o original e sua cópia, a farsa. Luís Napoleão, Napoleão III, é o protagonista de uma comédia involuntária, um maquiavelismo embotado que se sabia, no íntimo, uma mera paródia. A nação inteira, em todas as suas classes e subclasses, fornece também os títeres desta cópia, deste teatro de marionetes. O regime de Napoleão III não tinha condições de se sustentar.
CONTINUA…
PEDAGOGIA DO OPRIMIDO – Paulo Freire. Ou como diríamos após o vendaval fascista: A ESCOLA DO BOM PARTIDO! Ou: POR QUE FILÓSOFOS NÃO SÃO APRECIADOS EM SUA TERRA NATAL. Ou ainda: ANTROPOLOGIA DA PEDAGOGIA.
TESES SOBRE O CONCEITO DA HISTÓRIA – Benjamin (trad. Sérgio Paulo Rouanet), 1940.
“O fantoche chamado <materialismo histórico> ganhará sempre. Ele pode enfrentar qualquer desafio, desde que tome a seu serviço a teologia. Hoje, ela é reconhecidamente pequena e feia e não ousa mostrar-se.”
“<A verdade nunca nos escapará>” — essa frase de Gottfried Keller caracteriza o ponto exato em que o historicismo se separa do materialismo histórico.”
“Fustel de Coulanges recomenda ao historiador interessado em ressuscitar uma época que esqueça tudo o que sabe sobre fases posteriores da história. Impossível caracterizar melhor o método com o qual rompeu o materialismo histórico. Esse método é o da empatia. Sua origem é a inércia do coração, a acedia, que desespera de apropriar-se da verdadeira imagem histórica, em seu relampejar fugaz. Para os teólogos medievais, a acedia era o primeiro fundamento da tristeza.”
“Nunca houve um monumento da cultura que não fosse também um monumento da barbárie.”
“O assombro com o fato de que os episódios que vivemos no século XX <ainda> sejam possíveis, não é um assombro filosófico. Ele não gera nenhum conhecimento, a não ser o conhecimento de que a concepção de história da qual emana semelhante assombro é insustentável.”
“as fantasias de um Fourier, tão ridicularizadas, revelam-se surpreendentemente razoáveis. Segundo Fourier, o trabalho social bem organizado teria entre seus efeitos que quatro luas iluminariam a noite, que o gelo se retiraria dos pólos, que a água marinha deixaria de ser salgada e que os animais predatórios entrariam a serviço do homem.”
“A classe operária desaprendeu nessa escola tanto o ódio como o espírito de sacrifício. Porque um e outro se alimentam da imagem dos antepassados escravizados, e não dos descendentes liberados.”
“A Revolução Francesa se via como uma Roma ressurreta. Ela citava a Roma antiga como a moda cita um vestuário antigo. A moda tem um faro para o actual, onde quer que ele esteja na folhagem do antigamente. Ela é um salto de tigre em direção ao passado. Somente, ele se dá numa arena comandada pela classe dominante.”
“O dia com o qual começa um novo calendário funciona como um acelerador histórico. No fundo, é o mesmo dia que retorna sempre sob a forma dos dias feriados, que são os dias da reminiscência. Assim, os calendários não marcam o tempo do mesmo modo que os relógios. Eles são monumentos de uma consciência histórica da qual não parece mais haver na Europa, há cem anos, o mínimo vestígio. A Revolução de julho registrou ainda um incidente em que essa consciência se manifestou. Terminado o primeiro dia de combate, verificou-se que em vários bairros de Paris, independentes uns dos outros na mesma hora, foram disparados tiros contra os relógios localizados nas torres.”
“O historicismo culmina legitimamente na história universal. Em seu método, a historiografia materialista se distancia dela talvez mais radicalmente que de qualquer outra. A história universal não tem qualquer armação teórica. Seu procedimento é aditivo. Ela utiliza a massa dos fatos, para com eles preencher o tempo homogêneo e vazio. Ao contrário, a historiografia marxista tem em sua base um princípio construtivo. Pensar não inclui apenas o movimento das idéias, mas também sua imobilização. Quando o pensamento pára, bruscamente, numa configuração saturada de tensões, ele lhes comunica um choque, através do qual essa configuração se cristaliza enquanto mônada. O materialista histórico só se aproxima de um objeto histórico quando o confronta enquanto mônada.”
“Sabe-se que era proibido aos judeus investigar o futuro. Ao contrário, a Torá e a prece se ensinam na rememoração. Para os discípulos, a rememoração desencantava o futuro, ao qual sucumbiam os que interrogavam os adivinhos.”
